El servidor público digital

Por Omar Escobar

Los desafíos que presentarán las ciudades en los próximos años serán grandes, pero comenzar a cambiar la mentalidad del empleado público hacia un ecosistema digital será de gran ayuda.

En cualquier organización el factor humano es indispensable, a pesar del incremento de la automatización, siempre habremos de mantener este recurso. Durante mucho tiempo se habló de la profesionalización del servidor público, sin grandes resultados, y las sociedades han venido cambiando rápidamente.

El mundo se ha vuelto digital y, ante eso, las administraciones y los servidores públicos deben actualizarse a esta nueva hiperconectividad, en donde la velocidad de respuesta juega el papel más importante.

Es por eso que aquí menciono las principales características del nuevo servidor público digital:

  • El servidor público debe actualizar sus conocimientos, habilidades y competencias digitales, la sociedad red exige especialización.
  • En materia de protección de datos personales, el servidor público trata información de ciudadanos que debe cuidar, por lo que en materia digital debe estar capacitado en seguridad.
  • Conocer sobre tratamiento, análisis e interpretación de datos deberá ser una habilidad importante.
  • Incluir una agenda digital dentro de la administración pública será importante para reducir tiempos de respuesta y en el otorgamiento de servicios.
  • El empleado público se tendrá que ir desapegando de la oficina, comenzando a tener un trabajo remoto y flexible, pero que permita brindar un servicio desde cualquier lugar y en cualquier horario a los ciudadanos.
  • Utilizar la tecnología como herramienta colaborativa que permita un mayor dinamismo y productividad en el servicio público.
  • Los espacios físicos de las oficinas no deberán de ser cubículos cerrados, sino centros colaborativos de información y gestión.
  • Las concentraciones urbanas llegarán a recibir a 8 de cada 10 personas en centros urbanos, por lo que las ciudades inteligentes comenzarán a llegar más rápido de lo esperado, por tanto, el empleado público debe estar hiperconectado a su ciudad.
  • Las tecnologías permitirán una mejor evaluación del impacto y el valor público generado, haciéndose ésta una práctica habitual.
  • Una administración pública amigable con el medio ambiente podrá lograrse mediante el uso de la tecnología, el ahorro de recursos y el aumento de la productividad.

Los desafíos que presentarán las ciudades en los próximos años serán grandes, pero comenzar a cambiar la mentalidad del empleado público hacia un ecosistema digital será de gran ayuda para resolver los grandes problemas públicos que presentan los ciudadanos.

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