La contradicción en la imagen pública de la 4T

Por: Luis Ángel Hurtado Razo
@LuisHurRa

La atención que recibiera la esposa de José Ramón López Beltrán, no sería gratuita, ni económica y por ende  no responde a la lógica de congruencia del proyecto que representa el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los primeros 15 días de este 2020, se han vuelto en una verdadera cuesta de enero en materia política para el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, producto de algunos sucesos que le han generado una serie de conflictos en su imagen pública.

Empezamos el año con la noticia de que el avión presidencial, -aquel símbolo del despilfarro y vida de opulencia de los gobiernos pasados- regresaría a suelo mexicano, tras un año de permanecer en los Estados Unidos para su exhibición con miras a su venta; lo cual puede ser considerado por los críticos del gobierno de AMLO como un fracaso. Este suceso, no está de más decir, ha sido poco abordado en los medios tradicionales y digitales de comunicación.

Otro suceso fue la publicación que hiciera el presidente en sus redes sociales sobre la celebración del cumpleaños de su esposa Beatriz Guiterrez, dicho festejo se realizó en el restaurante “El Cardenal”, un restaurante que no es de fácil acceso económico para la gran mayoría de los mexicanos, y ciertamente no es un restaurante tan opulente, pero no ajusta a la línea discursiva de la 4T, más cuando el presidente en sus giras por el país, acostumbra a comer en cocinas económicas.

Sin embargo el suceso que ha marcado estos primeros días de enero, es el nacimiento del primer nieto del presidente Andrés Manuel Lopez Obrador. Sin embargo este nacimiento genera un problema severo de congruencia en el proyecto de nación del actual mandatario.

Salomón Andrés Manuel López Adams,  nombre que llevará el nieto de AMLO, nació nada más y nada menos que en Houston, Texas, Estados Unidos, lugar que se ha caracterizado por ser un espacio dedicado a la atención médica de primer orden en nuestro vecino del norte. Recordemos que la atención médica en Estados Unidos no es gratuita y por lo tanto es poco accesible para la gran mayoría de los ciudadanos, de hecho una de las grandes propuestas de Barack Obama cuando fue candidato a la presidencia en el 2008, fue precisamente el acceso a  atención médica gratuita para todos los estadounidenses que no contaran con los recursos para su cuidado médico.

La implementación del programa de atención médica durante la gestión de Obama, mejor conocida como Obamacare, fue también el detonante para la creación de la propuesta de campaña de Donald Trump en el 2016 para abolir dicha medida, ya que, palabras más palabras menos, ese programa le costaba muchísimo a los contribuyentes estadounidenses. Con la llegada del magnate a la Casa Blanca, el llamado Obamacare quedaría finito.

Entonces, bajo dicha lógica, la atención que recibiera la esposa de José Ramón López Beltrán, no sería gratuita, ni económica y por ende  no responde a la lógica de congruencia del proyecto que representa el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien además este año anunció la puesta en marcha del INSABI, el cual sustituye al programa federal “Seguro Popular”,  proyecto inaugurado durante la gestión de Felipe Calderón y que buscaba ofrecer atención medica gratuita a todos los mexicanos.

Pero estos hechos no son los primeros, a lo largo del 2019 hubo varios sucesos que han mermado la imagen del presidente, sin embargo la gran mayoría de estos eventos fueron derivados de personas cercanas, las cuales no predican con el ejemplo de AMLO. Recordemos el emblemático caso de la boda de uno de sus más cercanos colaboradores,  César Yañez, quien además de no reparar en los gastos para su unión matrimonial, decidió figurar en la portada de la Revista Hola, publicación que se ha caracterizado en reportar el estilo de vida de los políticos que tanto criticó AMLO durante su recorrido político previó a su llegada a Palacio Nacional.

Este tipo de ejemplos y muchos más, han comenzado a dañar la imagen pública de nuestro actual jefe del Ejecutivo. Sobre todo porque la Imagen Pública es uno de los procesos más complejos de construir, porque precisamente requiere de 3 ámbitos:

1) El discurso: el cual lo podemos sintetizar como la expresión pública del sistema de ideas que un individuo construye a lo largo de su vida,

2) Las acciones que alguien tiene: aquí entra la comunicación no verbal, los gestos, movimientos y por supuesto todos los accesorios que usamos y que refuerzan al discurso, y por último

3) El estilo de vida: el cual, además del discurso y los elementos que nos rodean, forma parte de los elementos externos que hacemos todos los días, y va desde lo que comemos, vemos, leemos, compramos, hasta las personas cercanas con las que interactuamos.

Para que la imagen pública de alguien se construya, debe partir de estos elementos, porque precisamente las personas son las que construyen la imagen mental sobre cualquier sujeto. Por ello el nacimiento del primer nieto del presidente de México atenta directamente a la imagen pública de AMLO, la cual está expuesta al escrutinio de todos los mexicanos quienes sin previo aviso deciden si creer o no creer en las acciones o discursos del actual presidente.

Deja un comentario

80650
A %d blogueros les gusta esto: