La pandemia en casa

Por Areli Rojas Rivera

Ante esta situación se deben adoptar medidas para hacer frente a un estremecedor repunte global de la violencia en los hogares contra mujeres, niñas y niños

Hace unos pocos días el titular de la ONU pedía un alto el fuego mundial de todos los conflictos con motivos de la pandemia del COVID-19, ahora ha hecho otro porque la violencia no siempre se limita a los campos de batalla, y la amenaza recae sobre mujeres y niñas haciéndose más severa en estos tiempos de confinamiento en el lugar donde precisamente deberían estar más seguras: en sus propios hogares.

Ante esta situación se deben adoptar medidas para hacer frente a un estremecedor repunte global de la violencia en los hogares contra mujeres, niñas y niños; toda vez que están ocurriendo hechos lamentables durante las últimas semanas, debido a los confinamientos decretados por los Gobiernos durante la pandemia del COVID-19.

En nuestro país, México no hay excepción de este gran problema, en los últimos meses han aumentado las llamadas de ayuda al 911 y a otros teléfonos de emergencia, pidiendo ayuda  por algún caso de violencia familiar. Lo real es que el confinamiento en los hogares, está obligando a miles de mujeres, niñas y niños a convivir con quien los violenta  de forma física, psicológica y/o sexual ; si bien los gobiernos de diversos niveles tienen medidas para prevenir y atender la violencia familiar, como son teléfonos de emergencias, atención, psicológica, médica, refugios especializados para mujeres víctimas de violencia y centros de asistencia social para niños y niñas víctimas de algún delito; no están siendo suficientes ante la gravedad de este problema.

Se deben tomar medidas de respuesta rápida y coordinada, entre los tres niveles de gobierno y la sociedad civil. Ninguna acción sobra, pero claro está que también es sumamente necesaria la participación de todas las personas, si se detecta que están ocurriendo situaciones de violencia contra las mujeres, niñas y niños, se debe denunciar cuanto antes a los teléfonos de emergencia como el 911, el de la procuraduría o fiscalía local, Sistemas DIF locales o nacional, o en las Comisiones de Derechos Humanos de la entidad. De igual forma todos los cuerpos de seguridad de policías municipales, policías estatales y Guardia Nacional pueden asistir y ayudar en estas situaciones; nadie debe sufrir violencia y menos en una situación tan hostil como la que estamos pasando por el COVID-19.

No permitamos que sigan ocurriendo casos tan infames como los recientemente publicitados, el de una joven gimnasta asesinada y torturada sexualmente en su hogar o el de una niña de solo 5 años que fue asesinada por su padrastro en su propia casa. Pasa la voz, estate atento de lo que ocurre a tu alrededor y denuncia; contribuyamos a buscar ayuda a quienes lo necesitan ante las instituciones u organizaciones de la sociedad civil; el Internet te brinda la información y los contactos necesarios para prevenir y atender la violencia en los hogares, cuidémonos entre todos y todas.

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