La tragedia en la era del like

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Maestro en Estudios Políticos y Sociales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Autor de los libros: «2006: El año del complot» y «2012: Reflexiones sobre el proceso electoral», actualmente se desempeña como académico de la FCPyS/UNAM. También es colaborador de la Revista Zócalo y Antena Radio. twitter Twitter

Con la llegada de las redes sociodigitales encontramos que las figuras públicas han decidido romper los límites entre lo público y lo privado con el objetivo de lograr “likes” o “follows”.

El jueves 8 de noviembre,  durante la sesión de la sesenta y cuatro legislatura, la diputada federal Carmen Medel, recibió la desafortunada noticia del asesinato de su hija Valeria Cruz Medel, como era de esperarse la reacción de la legisladora fue desgarradora, situación que derivó en una cobertura inmediata por parte de los fotógrafos y camarógrafos de los distintos medios de comunicación, quienes buscaron tener el mejor ángulo o el momento exacto de una madre que lloraba desesperadamente por la perdida de su hija. En cuestión de minutos la noticia ya circulaba en las redes sociales y medios de comunicación. El tema fue de mi entero interés dado la complejidad del asunto.

En anteriores artículos he hablado de la figura pública, la cual podemos entender como aquella persona que esta presente en las conversaciones de la esfera pública social, y se vuelve parte de las pláticas cuando genera temas del interés de la sociedad, ya sea por su trabajo profesional o por su desempeño. En ese sector vemos a personas como políticos, artistas, deportistas e inclusive líderes sociales, los cuales, a grandes rasgos, se convierten en un referente de liderazgo. Lo interesante de esto es la limitación que existe entre su vida íntima y su vida pública.

En los últimos años los medios de comunicación se han encargado de generar noticias que vulneran la vida privada de las figuras públicas, lo cual se ha convertido en una critica constante sobre el comportamiento que llegan a tener ciertos medios, por lo regular relacionados con el ámbito del espectáculo y los deportes. Sin embargo con la llegada de las redes sociodigitales encontramos que las figuras públicas han decidido romper los límites entre lo público y lo privado con el objetivo de lograr “likes” o “follows”.

De hecho ese fenómeno también se ha visto como una constante en el ámbito de la política, y se deriva del gran desprestigio que viven los políticos, los cuales son mal vistos por la sociedad por el comportamiento frío y alejado con aquellos que le otorgaron su voto.

Por ello hoy vemos políticos que comparten sus gustos de distinta índole, ya sean musicales, gastronómicos, literarios o deportivos. Pero más allá de eso, observamos que también ha sido común encontrar imágenes de su vida privada y en ella la vida de su familia. Esto desde la lógica de que entiende que un like se puede convertir en un voto o apoyo incondicional.

Esta situación a permitido entender o comprender en el caso de México el estilo de vida que llegan a tener los políticos y sus familias, lo cual ha servido o derivado en investigaciones periodísticas sobre los lujos de los políticos mexicanos y sus familias, se justifica para comprender si ese funcionario generó su riqueza de forma honesta o no.

Sin embargo, lo ocurrido el pasado jueves en la cámara de diputados no tiene justificación alguna, los medios hicieron de la tragedia de la diputada un nota que formó parte de las primeras planas de casi todos los periódicos del día siguiente. En se sentido se debe reflexionar si ese tipo de periodismo es el que deseamos.

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