La voluntad política positiva es la base fundamental de todo gobierno

Por Dr. Rubén Darío Merchant Ubaldo

La voluntad política positiva es la base fundamental de todo gobierno, ya sea federal estatal o municipal, sin lo cual no es posible que se logre avanzar y mejorar el servicio público y desarrollo gubernamental.

La voluntad convertida en actitud positiva es una herramienta valiosa para lograr un cambio en diversas aristas, consecuentemente si se implementa en el gobierno de cualquier orden, ya sea federal, estatal o municipal se pueden lograr resultados muy positivos en la gestión pública.

Consideremos un caso hipotético, en donde un candidato a presidente municipal o gobernador de alguna entidad federativa ha logrado ocupar legalmente el cargo previo a una votación electoral.

Posterior a ello, deben diseñar y establecer un plan de trabajo adecuado acorde a las necesidades de la ciudadanía para la cual van a gobernar, empero, no cuentan con la voluntad política positiva para lograr un cambio benéfico y sustancial a la población, ello debido a que consideran que la política es un negocio muy lucrativo para enriquecerse, pues se cuenta con el erario del pueblo para beneficio de ellos o de terceros, además les brinda poder político acompañado de nepotismo, abuso de poder, arbitrariedades y relaciones públicas mal encausadas.

De lo anterior se advierte que, aunque se cuente con el conocimiento, estudios, carisma, experiencia, asistentes adecuados, recursos públicos suficientes y un plan de desarrollo integral, sino se tiene una voluntad política positiva para hacer y lograr los objetivos que implican mejorar la gestión pública, difícilmente un Municipio o Estado logrará un avance significativo.

Frases como ¡robé pero poquito! ¡No me des, ponme a donde hay! ¡El que no tranza no avanza¡ ¡Hacen como que me pagan y hago como que trabajo! ¡Servirse no servir! ¡Se cayó el sistema! ¿Cómo nos arreglamos? ¡Burocracia: el arte de convertir lo fácil en difícil por medio de lo inútil! ¡Político pobre es un pobre político! ¡Lo que importa es hacer antigüedad!; laceran en gran medida la gobernanza, y que desde luego, van en contra de lo que he denominado como voluntad política positiva con miras a lograr una Administración Inteligente y Gestión Estratégica (AIGE), para ello propongo las siguientes recomendaciones:

  • Que los puestos estratégicos y directivos los ocupen personas con voluntad política positiva y alto nivel de profesionalismo con capacidad, valores, experiencia e identidad.
  • Elaborar un Plan de Desarrollo Integral adecuado que contenga causas, situación actual, consecuencias, soluciones y evaluación de resultados.
  • Conocer las necesidades fácticas de la población.
  • Establecer estrategias de gobernanza.
  • Aprender a escuchar a los expertos para encontrar soluciones.
  • Conocer otros gobiernos asertivos para analizar, comparar e implementar una forma de trabajo o de acción similar.
  • Dejar de percibir al gobierno y política como negocio.
  • Inversión y uso adecuado de recursos públicos (humanos, materiales y financieros).
  • Análisis de problemas en forma colegiada y toma de decisiones asertiva.
  • Objetivos definidos a corto, mediano y largo plazo, además de ser revisados con frecuencia.
  • Transparencia, colaboración y resultados.
  • Mejora de la organización del trabajo y la producción.
  • Políticas de “0 corrupción”, “100% honesto”, “nos interesa tu satisfacción”, “buen manejo de recursos públicos” “Actitud Positiva con Servicio de Calidad”.
  • Uso de tecnologías en el servicio público Gobierno Digital.
  • Mejorar la calidad de los servicios.
  • Transparencia, rendición de cuentas y participación de la ciudadanía.
  • Aplicar de manera irrestricta el servicio profesional de carrera.
  • Que haya un sentido de mejora e innovación constante en los procesos.
  • Compactación de los puestos innecesarios en el gobierno.
  • Transmitir lo dignificante de ser parte del servicio público.
  • Premiar y hacer públicos los buenos resultados, la honestidad y la innovación.
  • Convocar a la sociedad e iniciativa privada a proponer proyectos de mejora de la administración del gobierno, implementar un plan “Maratón de propuestas”.
  • Continuar con la política de simplificación administrativa.
  • Autonomía de las instituciones encargadas de la contraloría pública.
  • Preguntar al personal operativo de la administración estrategias de mejora continua.
  • Colocar al personal operativo y administrativo en áreas acorde a su perfil, gusto e interés.
  • Dar a conocer a la sociedad de manera periódica los resultados satisfactorios y logros obtenidos.
  • Acercamiento del gobierno a la ciudadanía y conocer las necesidades directas e implementar el programa “Quiero conocer tus necesidades”.
  • Aplicar el modelo (CCC) Capacitación, Consiente y Constante al personal directivo que integra la administración en temas necesarios e innovadores.
  • Que los puestos directivos y asesores consulten las propuestas de los trabajos de investigación universitarios relacionados con administración pública.
  • Contar con una visión a futuro de desarrollo gubernamental estratégico.

De lo anterior hago énfasis, en que las instituciones encargadas del registro de candidatos y organizar las elecciones, deben verificar que aquellos cuenten con la voluntad política positiva, siendo la base fundamental de todo gobierno, de no ser así se estaría padeciendo tradicionalmente y demeritando la política, así como el servicio público en México.

Finalmente concluyo, que con la voluntad política positiva se puede lograr un verdadero cambio en la forma de gobernar, e incluso, conocer la forma de trabajo gubernamental que se tiene en otros países que estén dando buenos resultados para igualarlos o mejorarlos, o bien, aprender de la iniciativa privada como es el caso de la profesionalización del servicio.

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