Abatir escasez de agua, imperativo

Con una inversión de 230 mdp se construyó uno de los 15 proyectos arquitectónicos más sostenibles del mundo

Manuel Perló
FOTO: CORTESÍA DE RIZOM

El Parque Hídrico La Quebradora es un proyecto creado por el investigador de la Universidad Nacional Autonoma de México (UNAM) Manuel Perló y la arquitecta Loreta Castro Reguera, que permitirá resolver el problema de la escasez de agua, mitigar las inundaciones en la zona, captar agua de lluvia para el abastecimiento de la población y dotar a la zona de espacio público en la delegación Iztapalapa.

El sitio es un antiguo vaso regulador que por falta de mantenimiento e infraestructura se encontraba subutilizado. Su función era acumular el agua de lluvia que baja de la sierra de Santa Catarina para infiltrarla al subsuelo, pero por fallas del complejo generaban lagunas, por lo cual se convirtió en un foco de infección y detonador de inundaciones.

“El proyecto se basa en recuperar un vaso regulador de cuatro hectáreas que se encuentra en la colonia Citlalli en Iztapalapa, dentro de una zona urbanizada”, explica Manuel Perló.

En entrevista con Alcaldes de México, comenta que el proyecto vio la posibilidad de recuperar ese espacio en una zona donde convergen una serie de factores como gran carencia de agua, drenaje, servicios urbanos, espacios públicos y áreas verdes, además de una fuerte densidad poblacional.

“La idea es aprovechar al máximo esas cuatro hectáreas sin que se obstruya su principal función: la de vaso regulador, y a la vez crear un espacio público para el beneficio y desarrollo de la comunidad que ahí se encuentra”, señala el investigador.

APUESTA POR EL PROYECTO

“Hicimos la construcción y pensamos que se podía desarrollar un parque, esto originalmente se lo llevamos a la administración de Jesús Valencia, la cual se interesó mucho, pero como estaba en su último año no pudo realizarse.”

Tiempo después, recuerda Perló Cohen, volvieron a presentar el proyecto ante la actual delegada Dione Anguiano, diciéndole que con base en los estudios se podía llevar a cabo un parque extraordinario en una zona que además tiene muchas necesidades. “La delegada se interesó mucho por él, firmamos un convenio entre la delegación Iztapalapa y el Instituto de Investigaciones Sociales”, explica.

Fue así como el equipo multidisciplinario donde participaron más de 50 investigadores del Instituto de Investigaciones Sociales, la Facultad de Arquitectura y la Facultad de Química de la UNAM trabajó durante un año realizando estudios preliminares, entendiendo características del sitio y analizando la naturaleza del paisaje.

Finalmente el proyecto Parque Hídrico La Quebradora inició su construcción a principios de 2017, el cual actualmente lleva un avance de 50 por ciento.

Loreta Castro
FOTO ROSALÍA MORALES

El lugar, de acuerdo con la arquitecta Loreta Castro, albergará museo, cafetería, skate park, canchas de basquetbol y voleibol, juegos infantiles, gimnasio y un teatro al aire libre para 300 personas. También contará con lugares cerrados como un centro comunitario.

“Además tiene muchas ventajas, la primera es que en el radio de acción, de 670 metros, hay 28 mil habitantes. En ese radio el área de espacio público que cada habitante tiene es bajo: de 1.13 metros cuadrados. Con el parque nosotros estamos aumentando el espacio público de cada habitante a 2.97 metros cuadrados, explica Castro Regueira.

A lo anterior, agrega que se van a disminuir las inundaciones que se generan en la esquina de avenida Ermita y las Minas a través de la captación de un escurrimiento de agua que baja por la calle de Minas y otro que baja por la calle de Maíz Dulce. “A la par estamos aumentando la capacidad de captación y de infiltración de agua de este predio en 50 por ciento, es decir, a más de la mitad de lo que antes captaba, eso ayuda a disminuir y a mitigar inundaciones”, explica.

PREMIOS INTERNACIONALES

En octubre de 2017 fue galardonado para la Región Latinoamérica del Global LafargeHolcim Awards, y este año obtuvo medalla de oro en el mismo certamen “por el manejo de ese recurso natural que se precipita desde las nubes”.

En esta quinta edición de los LafargeHolcim Awards, ganada por vez primera por un proyecto mexicano, y de la UNAM, partiparon 5,085 proyectos provenientes de 131 países. De todos ellos, 1,836 pasaron los controles formales y de calidad, y fueron evaluados por jurados independientes en las cinco regiones de la competencia: Europa, Norteamérica, Latinoamérica, África- Medio Oriente y Asia-Pacífico.

El ciclo de los International LafargeHolcim Awards dura tres años, y la sexta edición de la competencia abrirá la recepción de proyectos a mediados de 2019.

Manuel Perló comparte que autoridades de El Salvador ya los buscaron para replicar el modelo en esa nación. “Nosotros hacemos un llamado a los alcaldes para que se acerquen y poder crear más modelos sostenibles. Adaptar este esquema a diversos municipios es factible para resolver distintas temáticas, no sólo de manejo de agua, sino también sociales”, finaliza.

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