Reforestan el Nevado de Toluca.

NevadoCon una superficie de 53 mil hectáreas, el volcán Xinantécatl o Nevado de Toluca es la cuarta montaña más alta de México y una de las áreas protegidas más importantes de nuestro país, por contribuir con 60 por ciento del afl uente de ríos, arroyos, manantiales y lagunas del Valle de Toluca, además de hacer aportaciones hidrológicas a los ríos Lerma y Balsas.

Sin embargo, algunos factores como los incendios forestales, la tala clandestina y la erosión han puesto en riesgo la generación de agua y la conservación de la flora y la fauna de ese ecosistema.

Como medida de solución, el gobierno municipal de Toluca —uno de los 12 municipios que abarca el Nevado de Toluca— diseñó una estrategia para evitar el proceso de deterioro de la parte que le corresponde de la zona, explica Ana Margarita Romo Ortega, directora de Medio Ambiente del ayuntamiento.

Así surgió el Proyecto Integral para la Restauración de Suelos y Recuperación del Sistema de Agua del Parque Nacional Nevado de Toluca (PNNT), encaminado a proteger, restaurar, rehabilitar y mantener los sistemas boscosos mediante acciones para la recuperación de los suelos, la construcción de obras de captación de agua y el manejo y mantenimiento forestal.

Aunque los problemas del Parque Nacional Nevado de Toluca pudieran parecer locales, las posibles afectaciones del ecosistema van más allá de los límites del municipio, por lo que desde la creación del programa se incluyeron actividades con la participación conjunta de los poseedores de la tierra, asociaciones civiles, investigadores, representantes de la iniciativa privada y los gobiernos municipal y estatal.

COPARTICIPACIÓN.

Ana RomoLa funcionaria considera que el cuidado de los recursos naturales es una responsabilidad compartida y la participación de todos los toluqueños es fundamental para preservarlos. En 2007 comenzaron los preparativos del Programa, pero fue hasta agosto de 2009 cuando se iniciaron las gestiones para involucrar a la sociedad civil en las tareas de conservación.

Los cinco Clubes Rotarios del Valle de Toluca aportaron recursos para construir, en febrero de 2010, las primeras 6 mil tinas ciegas en el ejido de Cacalomacán, bajo un esquema de empleo temporal para la población de zonas aledañas.

Se contrató mano de obra local y se plantaron árboles, se construyeron las tinas ciegas, además de que se instalaron presas de piedra acomodada y se habilitaron brechas cortafuego.

Actualmente, este programa cuenta con la participación de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC).

En las tareas de vigilancia de la parte del Nevado que corresponde al municipio —8,046 hectáreas— participa un grupo especial de la Policía Municipal que resguarda el área de manera permanente, para evitar la tala clandestina. Hasta el momento, la aplicación del Programa ha implicado una inversión de más de 12 millones de pesos (mdp).

De ese total, las autoridades locales han aportado 5 mdp, tanto en recursos económicos, como en especie. A esta cifra se suman 5 mdp asignados por el gobierno estatal y un aproximado de 2 mdp más de la sociedad civil.

LA RECOMPENSA.

En noviembre pasado, el municipio de Toluca fue reconocido con el Premio Nacional de Gobierno y Gestión Local 2011, otorgado por el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), El Colegio de la Frontera Norte y la Universidad de Guadalajara.

Durante 2011 se sembraron 1 millón 391 mil 639 árboles de la especie pino montezumae y pino harweggi, con una tasa de sobrevivencia de 90 por ciento, la más alta a nivel nacional, avalada por la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y la Fundación Protectora de Bosques (Probosque).

Se construyeron 250 metros cúbicos de presas de piedra para evitar el deslizamiento de tierra que provoca el azolve en el drenaje, además de 80 pozos de absorción y 213 mil 434 tinas ciegas, las cuales captan un promedio de 500 mililitros a mil litros de agua pluvial.

Ambas acciones son de gran trascendencia, si se considera que 20 por ciento del agua que se capta en la zona es interceptada por las copas de los árboles y el 80 por ciento restante baja por la montaña o se infi ltra en los depósitos subterráneos. En este sentido, la deforestación signifi ca un riesgo latente para la sustentabilidad del ecosistema y los recursos hidrológicos del Nevado de Toluca —que como se sabe es un volcán extinto— y sus alrededores.

Gracias al apoyo de todos los participantes, se ha evitado la erosión del suelo y se ha recuperado el hábitat de especies en peligro de extinción, como el conejo de los volcanes, llamado “teporingo”, comenta Romo Ortega.

Este programa es un ejemplo de que los proyectos participativos, que involucran a la sociedad y el gobierno, constituyen una respuesta a los problemas ambientales de las comunidades

Que fué lo que hicieron

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