Los retos de la inserción laboral de la mujer

La preparación de las féminas proporciona la única herramienta irrefutable para que los espacios laborales sean ocupados; no por una cuota rígida numérica de género, sino por las personas más capaces

Mujer insercion laboral

En 1984, Geraldine Ferraro se lanzó como candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos y se topó contra una adversidad: el país más avanzado en paridad de género en el ámbito laboral dudaba que ella tuviera capacidad y energía suficientes para el cargo, por ser mujer.

En España, el embarazo de Susana Díaz recibe una inédita atención de la prensa. Ella actualmente gobierna Andalucía, donde también es lideresa del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y los medios ponen en tela de juicio su profesionalismo, porque dará a luz en verano y criará un bebé.

Y en Latinoamérica, el día a día de las gobernantes, legisladoras y lideresas incluye críticas y hasta reclamos por su inserción en el entorno político. En Argentina, a la diputada Maricel Etchecoin, uno de sus colegas le gritó: “Tan bonita, ¡hasta que abrís la boca!” para censurarla y, de paso, hacerle saber que la consideraba un adorno.

A Graciela Villar, edil de la Junta Departamental de Montevideo, en Uruguay, en plena sesión de ediles, uno de ellos la mandó a limpiar su casa como para que le quedara claro el lugar que, según él, debía ocupar por ser mujer.

El machismo está presente en las sociedades, arraigado en Latinoamérica, y se refleja en la esfera política, ámbito en que las mujeres llevan una larga e intensa lucha por la inserción. Es un contrasentido, pues es el entorno en el que se generan las políticas públicas que deben impulsar la paridad.

En el desempeño de las figuras políticas hoy vemos una contradicción: algunas mujeres se han abierto paso copiando atributos característicos de la masculinidad. Y, al mismo tiempo, hombres gobernantes se esmeran por mostrar rasgos que tradicionalmente son asignados a la femineidad, ante el reclamo de los ciudadanos que quieren ver líderes con sensibilidad.

EL ESTEREOTIPO COMO OPORTUNIDAD

Dentro de las acciones cotidianas de campañas y candidatos, y en los estudios realizados al comportamiento de los electores, hemos comprobado que los votantes, hombres y mujeres, ven a los candidatos a través de la penetrante lente de los estereotipos.

En el trabajo de comunicación política, hemos decidido considerar a los estereotipos como oportunidad para comprender a los ciudadanos y establecer comunicación; destacar los talentos, las virtudes, habilidades y el profesionalismo propios de una mujer candidata específica para explicar a los electores por qué ella es la mejor opción para representarlos o gobernarlos.

El principio aplica para otros ámbitos. La clave es doble: por un lado, utilizar los estereotipos de género como el área real de acción y como base para construir la comunicación, pues las acciones –en nuestras sociedades–, si no se comunican, no “existen”. Y, por el otro: la preparación.

Ante este panorama, diferentes organizaciones han creado alternativas para cambiar esa idea preconcebida. El Instituto de Comunicación Política en Iberoamérica (ICP) creó en México entrenamientos para mujeres líderes. El fundamento es la preparación, a fin de que tengan destreza para desempeñarse en el ámbito empresarial, político o comunitario.

El nivel municipal es básico en esta ruta por la equidad. La preparación de mujeres –que no han tenido esa oportunidad– para desempeñar las tareas requeridas, proporciona el único equipaje irrefutable para que los espacios laborales sean ocupados, no por una cuota rígida numérica de género, sino por las personas más capaces.

En una campaña política, el foco de atención hacia las mujeres es más relevante. Ya no es únicamente analizar si tiene la competencia para resolver problemas, sino además tomar en cuenta detalles como la vestimenta, el discurso, actitudes, declaraciones, todo está en tela de juicio.

Las mujeres están participando, pero falta ese trecho de expertise y de capacitación; porque empezaron tarde, porque las oportunidades se están abriendo recién. Las féminas que quieran ser políticas tienen que entrar de manera frontal.

[/author_info] [/author] [author] [author_info]El autor es presidente del Instituto de Comunicación Política en Iberoamérica (ICP) y director general de la consultoría Kratos, Estrategia y Comunicación.[/author_info] [/author]

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