Con normas claras, cero opacidad en municipios

Expediente Abierto

 

Para hacerle frente a la corrupción, los gobiernos locales pueden implementar el Compliance, un conjunto de buenas prácticas que conduce a las administraciones por el camino de la legalidad

 

►Por Redacción Alcaldes de México
FOTO: ROSALÍA MORALES

Ciudad de México.- La corrupción es uno de los problemas más graves que aquejan a los gobiernos. Para hacerle frente, es necesario poner en marcha mecanismos que permitan, además de combatirlo de manera directa, prevenir que ocurra.

De acuerdo con Jorge Martínez Ocampo, socio del despacho Martínez Ocampo y Chávez Vaca, el Compliance es una de las herramientas más efectivas. Se trata de un conjunto de procedimientos, aplicaciones y buenas prácticas que tienen la finalidad de estipular las normas y reglas que rigen el actuar de las dependencias de gobierno, así como informar sobre los riesgos legales en los que se pueda ver afectada la institución.

Poco a poco, expone el directivo, el Compliance ha comenzado a implementarse en el ámbito de la administración pública, ya que permite identificar y clasificar los riesgos operativos, así como proteger las finanzas y otros ámbitos sensibles debido a la corrupción, la falta de integridad y comportamientos no éticos.

“Pronto, esta herramienta se convertirá en una necesidad, cuya implementación será prácticamente obligatoria como parte de la estrategia y de las estructuras internas de los gobiernos, con la finalidad de dar cumplimiento a los preceptos legales que el Estado les impone, o bien, para protegerse ante situaciones de riesgo, así como de la mala actuación de funcionarios que se desenvuelven en cargos que pondrían en serios problemas la estabilidad económica de los gobiernos.”

La función del Compliance en el ámbito de la administración pública, a decir de Martínez Ocampo, consiste en determinar un conjunto de mecanismos diseñados e instrumentados para garantizar el cumplimiento normativo y el comportamiento ético en las organizaciones, a través de la gestión de riesgos legales y penales, la promoción de la legalidad y la integridad, así como la respuesta, la investigación y la sanción efectiva ante faltas de conducta y actos de corrupción. Lo anterior permite blindar distintas áreas, como las que tienen que ver con finanzas, operación, asuntos fiscales, administrativos entre otros.

“Tenemos la fiel convicción que el sistema de integridad pública es un candado a la corrupción, que brinda tranquilidad a los órganos de gobierno. La importancia de contar con un comité de ética, una unidad de capacitación y difusión, así como una unidad de cumplimiento evita los riesgos a los cuales, durante años, se han enfrentado las administraciones y que derivan en actos de corrupción y opacidad”, asegura.Asimismo, el Compliance abona a buenas prácticas de transparencia, ya que su implementación implica la responsabilidad de informar sobre los riesgos legales a los que se puede exponer la institución, para lo cual es preciso ejecutar una serie de tareas clave, como el seguimiento secuencial para un control de implementación y capacitación.

“Contar con un sistema normativo es favorable para la ciudadanía, ya que la transparencia y la disminución en la gestoría burocrática ayudan a lograr un mejor gobierno, al mismo tiempo que brinda ventajas competitivas en la implementación de políticas públicas; al final del día, eso es lo que cualquier sociedad demanda, en pocas palabras, una mejor manera de gobernar.”

Jorge Luis Martínez Ocampo es abogado postulante en Derecho Penal Empresarial. Cuenta con especialidad en concursos mercantiles, delitos fiscales, derecho penal y derecho acusatorio por la Escuela Libre de Derecho.

FOTO: ROSALÍA MORALES

 Beneficios del Compliance

Algunos beneficios de un sistema regulado son:

►Eficiencia y eficacia de los controles legales

 

►Mejoras en los controles económicos financieros

 

►Correcta prevención de riesgos jurídicos y administrativos

 

►Tramitación ágil de los servicios

 

►Automatización de los procedimientos

 

►Implementación de medidas de integridad pública

 

Fuente: Despacho Martínez Ocampo y Chávez Vaca.

 

 

VALORES CLAROS
La implementación de un sistema de gestión de Compliance implica, además del cumplimiento de las obligaciones, el establecimiento de controles preventivos, garantía de comportamiento, y voluntad para garantizar las funciones clave para la organización.

“El sistema eficaz de gestión de Compliance debe abarcar a toda la organización y establecer una garantía razonable o aseguramiento de la eficacia y eficiencia de los controles con valores claros, demostrando el compromiso de cumplir con la normativa interna y externa, incluyendo los requisitos legales, los códigos éticos y los estándares de la organización, así como con los estándares de buen gobierno, ética y expectativas de las partes interesadas”, apunta.

En cuanto al tiempo necesario para implementar el Compliance, Martínez Ocampo explica que puede variar en función de diversos factores, como el tamaño de la estructura gubernamental y el número de departamentos de los que disponga, las actividades que desarrolle, la cultura corporativa, los protocolos establecidos, la preparación y formación de los asesores y abogados que implementen el sistema de integridad pública, y, lo más importante, los instrumentos y recursos que tenga a su disposición quien deba implementar el sistema de integridad pública.

El directivo señala que en todas las áreas es necesario contar con mecanismos legales para una mejor gobernabilidad y función pública.

“El blindaje de las instituciones por medio de un sistema integral debe ser minucioso y debe contemplar desde el mismo ayuntamiento hasta la cúpula federal, ya que la corrupción ha tenido consecuencias importantes en el desarrollo local. Los municipios son responsables de otorgar licencias y permisos para operar un negocio, para construir vivienda o para realizar una conexión a la red de agua, entre otras facultades, lo que los convierte en una pieza central del desarrollo económico y urbano.”

La mayor ventaja de la creación de sistemas como el Compliance es una gestión más eficiente en las administraciones locales. Martínez Ocampo sostiene que, en muchas ocasiones, la corrupción obedece a la ineficiencia de los funcionarios municipales. “Un sistema que no está blindado, donde no existe un documento toral que obligue a cumplir a las instituciones públicas, hace más lento el proceso y da pie a que exista el intercambio de favores, pero a través de la autorregulación podemos evitar importantes consecuencias jurídicas y económicas para los gobiernos locales”, apunta.

BENEFICIOS PARA TODOS
Los municipios son responsables de otorgar licencias y permisos para operar un negocio, para construir vivienda o para realizar una conexión a la red de agua, entre otras facultades, lo que los convierte en una pieza central del desarrollo económico y urbano de México.
En ese sentido, Jorge Martínez Ocampo afirma que la mayor ventaja de la creación de sistemas como el Compliance es una gestión más eficiente.

“Con un sistema de integridad pública, la sociedad encontrará una caja llena de beneficios que reflejarán el compromiso y la responsabilidad del gobierno para combatir la corrupción con cero tolerancia, a través de la implementación de normativas y códigos que darán pie a procesos y administraciones más transparentes. Asimismo, los ciudadanos recibirán una mejor atención por parte de los servidores públicos, ya que estos contarán con las habilidades y capacitaciones correspondientes, así como vigilancia y supervisión de manera externa que permitirá evitar conflictos de interés”.

Para la implementación de un sistema de integridad pública es necesario el apoyo de especialistas en el tema, ya que se requiere crear un programa acorde con las necesidades de cada entidad para que realmente sea eficaz y ayude a lograr los objetivos planteados.

 

 Perfiles específicos
Para la implementación del Compliance,
es necesaria la participación de especialistas que cumplan con las siguientes funciones:
  • Supervisar el cumplimiento de las normativas dentro de la entidad.
  • Trabajar para prevenir de manera óptima los riesgos.
  • Implementar un sistema de control de incidencias.
  • Informar y gestionar al personal para el correcto cumplimiento de las normas.
  • Asesorar en el procedimiento para cumplir con el programa de Compliance.
  • Reportar los incumplimientos identificados, así como los informes de incidencias.
Fuente: Despacho Martínez Ocampo y Chávez Vaca.

Entre las funciones que deben cubrir estos especialistas destaca: supervisar el cumplimiento de las normativas dentro de la entidad, trabajar para prevenir de manera óptima los riesgos, implementar un sistema de control de incidencias, informar y gestionar al personal para el correcto cumplimiento de las normas, asesorar en el procedimiento para cumplir con el programa de Compliance y reportar los incumplimientos identificados, así como los informes de incidencias.

“Es de suma importancia que todas las entidades, tanto públicas como privadas, cuenten con un programa de Compliance adecuado a sus necesidades. Uno de los principales objetivos de cada gobierno ha sido, por muchos años, el combate a la corrupción y si queremos que el país avance hacia ese resultado es necesario que todos aportemos, y qué mejor que mediante la implementación de un sistema de integridad cuyo principal objetivo es ese, el poner un freno a la corrupción y brindar mayor certeza y confianza a nuestra sociedad”, concluye.

 

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