Aportes locales en metas de energía limpia

Con acciones como la instalación de sistemas fotovoltaicos para autoabastecimiento y la sustitución de luminarias por lámparas LED, los municipios contribuyen a lograr los objetivos de generación eléctrica sin contaminar

 

 

En la Ley General de Cambio Climático (LGCC), México estableció un compromiso de reducción de gases de efecto invernadero de 30 por ciento en 2020 y de 50 por ciento en 2050, y una meta de 35 por ciento de participación de tecnologías de producción de energía limpia en 2024.

Actualmente, se produce 21 por ciento de la energía con fuentes limpias, pero el Gobierno Federal, que encabeza Andrés Manuel López Obrador, canceló una subasta de energías renovables y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sometió a revisión contratos de licitación para 7 gigawatts (GW) de capacidad de energía solar y eólica.

Fabián del Valle Medina.
FOTO: CORTESÍA DE CMM

De acuerdo con el índice de atracción de energía renovable por país (RECAI, por sus siglas en inglés), elaborado por la consultora EY, México pasó del lugar 13 al 19 en el ranking de destinos de inversión para fuentes limpias, de septiembre de 2018 a julio de 2019, y argumentó que la caída se debe, en parte, a esas decisiones adoptadas por el gobierno.

Fabián del Valle Medina, líder de proyecto en energía del Centro Mario Molina (CMM), precisa que la geotermia es una fuente limpia de generación base, pero no es renovable porque los yacimientos de calor decaen, mientras que la nuclear es la más limpia porque no causa emisiones contaminantes, pero no es renovable.

Las fuentes de energía limpia flexibles, agrega, son las que pueden aumentar su generación o disminuirla a voluntad, como las hidroeléctricas, ya que cuando se detiene el flujo de agua se frena la producción. Además, hay energías renovables intermitentes, como la fotovoltaica y eólica, ya que sólo producen cuando hay viento o radicación solar.

La intermitencia de las fuentes renovables eólica y solar genera una complejidad técnica, ya que causan problemas en el sistema de despacho de la energía, debido a que está disponible cuando se cuenta con los insumos (sol y viento), pero no cuando se demanda generar electricidad.

En contraste, el especialista del CMM opina que la generación de energía limpia “nunca ha despegado como debería, y como podría despegar”. Se han ganado licitaciones y concursos, pero no todos los proyectos se concretan. “Si ganas una subasta es más o menos como si hubieras ganado la licitación, pero no significa que lo vayas a hacer”. Las subastas de generación solar han sido extraordinariamente exitosas desde que se abrió el mercado eléctrico mayorista, pero la generación real que han producido es mínima.

 

DISTINTOS PUNTOS DE VISTA

Paolo Salerno, Socio Fundador de Salerno y Asociados, es optimista al considerar que el Gobierno Federal reactivará en 2020 las subastas de energía renovable, pero indica que también ha ocurrido un freno por parte de la inversión privada en los proyectos de gran escala, porque los inversionistas son más cautelosos ante cambios gubernamentales.

FOTO: CORTESÍA DE CFE

Estima que las opciones más viables que tiene México para avanzar en el cumplimiento de generación de energía limpia es la producción distribuida, es decir, electricidad proveniente de pequeñas fuentes en lugares próximos al consumo.

La instalación de un panel solar en el techo de una vivienda para generar y consumir ahí mismo la electricidad, es un ejemplo de la producción distribuida.

Para la industria, dice Paolo Salerno, sería muy importante que la regulación permita generar un megawatt (MW) para el fomento de los sectores productivos nacionales y el abaratamiento de la electricidad para consumo industrial porque, para algunas pequeñas y medianas empresas (Pymes), la energía representa uno de sus principales costos de operación.

Con la generación de un MW sería posible abarcar no sólo una parte, sino la gran mayoría de las Pymes mexicanas, estima el especialista, quien aclara que las grandes plantas generadoras de energía seguirán construyéndose y operando porque otorgan estabilidad en el sistema, pero la generación distribuida representa la alternativa más importante que hay, por la energía limpia y porque es 100 por ciento renovable.

Entrevistado al respecto, Luca Ferrari, investigador del Centro de Geociencia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) campus Juriquilla, estima que México cumpliría con las metas en función de las tecnologías e insumos que defina como “limpios”.

“Si incluimos el gas natural como insumo limpio, que no lo es porque es un hidrocarburo de origen fósil y produce gases de efecto invernadero, entonces sí cumpliría con la meta. Podrían hacer malabares estadísticos y decir que cumplimos con la meta, pero muchos países no van a cumplir.”

El especialista refiere que, después del transporte, el sector que más consume energéticos es el industrial, donde se genera calor y se puede usar biosmasa regenerativa y producir “calor verde” con tecnología termosolar, por ejemplo. Eso disminuiría la demanda de electricidad.

Asimismo, considera que otra opción que puede reducir la demanda de energía generada en grandes plantas de producción es mediante una mezcla de energía renovable pero controlada por los propios consumidores.

Refiere que con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) iniciará un plan para desarrollar proyectos de producción de energía renovable en comunidades rurales a través de generación distribuida. En paralelo, se deben desarrollar ciudades de movilidad pública electrificada para disminuir el consumo, elevar el bienestar y también la calidad de vida de la población.

PARTICIPACIÓN MUNICIPAL

Del Valle Medina considera que los municipios pueden contribuir con el cumplimiento de las metas de reducción de emisiones contaminantes haciendo más eficiente su consumo energético. La opción más atractiva es la generación distribuida, mediante la instalación de sistemas de producción solar fotovoltaica en los techos y tejados de las oficinas municipales para autoabastecimiento.

Cada ayuntamiento puede estudiar la viabilidad de instalar plantas fotovoltaicas o eólicas. Otra alternativa es la de sustituir luminarias del alumbrado público por sistemas más eficientes, como los LED, con costos de operación y mantenimiento bajos; para abastecer el alumbrado público se puede recurrir a paneles solares.

Otra forma de que los ayuntamientos contribuyan a la reducción de emisiones es mediante la adopción de sistemas de bombeo de agua más eficientes. La ventaja es que, tanto los equipos de bombeo como de alumbrado público pueden obtener esquemas de financiamiento que se amortizan con los ahorros económicos que generan los nuevos sistemas, detalla el especialista del CMM.

Admite que en ocasiones los proyectos de energía renovable no avanzan porque no cuentan con la licencia social, por lo que ayudaría que los gobiernos municipales comuniquen de una manera transparente los proyectos y que den los primeros pasos hacia las acciones para reducir las emisiones contaminantes. “Si un municipio da el primer paso, siempre abona, y es bueno porque contribuye a mejorar su imagen y credibilidad para pedirle a la sociedad que también participe.”

Sobre el tema, Paolo Salerno señala que pocos municipios han desarrollado proyectos de generación propia porque tienen un par de limitantes destacables, como la falta de capacitación en el tema por parte de funcionarios municipales acerca de la tecnología y de la regulación que aplica a las fuentes de generación de energía renovable y distribuida.

Para finalizar, añade que los periodos municipales son de tres años, por lo que tienen problemas para acceder a financiamiento. “Nadie quiere arriesgar su dinero. Los inversionistas no están dispuestos a invertir a largo plazo fuertes montos de recursos si no tienen la garantía de que habrá continuidad y reconocimiento de los compromisos contraídos por parte de los siguientes gobiernos”, concluye.

Deja un comentario

81070
  • A %d blogueros les gusta esto: