Daños Ambientales aquejan a playas: Profepa.

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Francisco Moreno Noviembre 2013Los 11 mil kilómetros de litorales que rodean a la República Mexicana están sometidos a fuertes presiones de tipo ecológico, debido principalmente a la actividad económica y la expansión urbana.

Francisco Moreno Merino, titular de la Procuraduría Federal de la Protección al Ambiente (Profepa), explica que el desarrollo turístico e inmobiliario ha sido uno de los factores que más ha afectado a las zonas costeras del país, por la edificación de infraestructura básica, además de hoteles, condominios, campos de golf y marinas, entre otros, lo que ha ocasionado problemas en dichos ecosistemas.

Como resultado, se ha observado la pérdida paulatina de especies animales y vegetales, además de la fragmentación de su hábitat. De modo que al concurrir fenómenos meteorológicos —como los huracanes Manuel e Ingrid, que azotaron a más de medio país en septiembre pasado—, los efectos son devastadores sobre la naturaleza y sobre la actividad humana.

En entrevista con Alcaldes de México, el funcionario federal admite que los espacios naturales frágiles como manglares, arrecifes, dunas y marismas, entre otros, han resultado dañados por la falta de una adecuada planeación urbana y la violación de la normatividad ambiental. “Los inversionistas desarrollan sus proyectos turísticos sin contar con las autorizaciones federales, como las de impacto ambiental y cambio de uso de suelo, ni tampoco con las patrimoniales, entre las que se encuentran las concesiones y permisos”.

FOCOS ROJOS.

Estadística Después de la Tormenta Noviembre 2013De las 17 entidades federativas que cuentan con salida al mar —que a su vez involucran a 167 municipios—, una de las regiones que más preocupación ha generado a las autoridades es la Riviera Maya, en el estado de Quintana Roo, donde se han establecido varios desarrollos hoteleros en las playas, los humedales y la selva.

También destacan los estados de Campeche y Tabasco, cuyos humedales han sido invadidos por asentamientos irregulares, lo que ha dado lugar a inundaciones en época de lluvias. Ni qué decir de la instalación de espigones, escolleras, rellenos y demás obras en las playas de los estados de Campeche, Quintana Roo y Yucatán, que han modificado morfológicamente la línea de mar.

Del lado del Pacífico, los estados de Guerrero, Nayarit y Oaxaca enfrentan principalmente la venta de bienes y servicios del sector informal, cuyos oferentes carecen de los permisos necesarios que otorga la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Por lo anterior, los principales vicios que se han observado en las franjas costeras del país pueden resumirse en los siguientes: cambio de uso de suelo forestal, generación de residuos peligrosos, contaminación de suelos y cuerpos de agua por aguas residuales o hidrocarburos, o bien obstrucción de cuerpos de agua superficiales y subterráneos. Además está la emisión de ruidos y vibraciones por el empleo de maquinaria pesada, alteración de dunas, ocupación ilegal de la zona federal marítimo terrestre (Zofemat) y de los terrenos ganados al mar (TGM), además la conversión de playas públicas en privadas, entre otros.

Moreno Merino reconoce que, si bien el panorama nacional es complicado, el Gobierno Federal cuenta con los instrumentos de política pública para proteger el patrimonio costero de México, los cuales han generado resultados positivos. Menciona que la Subprocuraduría de Recursos Naturales y las delegaciones estatales de la Profepa realizan acciones de vigilancia sistemática y revisiones en las zonas ribereñas, además de que también difunden el contenido de la normatividad ambiental y patrimonial y su cumplimiento.

Asimismo, se realizan inspecciones y verificaciones de obras de construcción y otros trabajos de competencia Federal, a las que también concurren diferentes sectores de la población. Un ejemplo son las revisiones que se hacen a conglomerados hoteleros y de vivienda en sitios como la Riviera Maya; Los Cabos y Loreto, en Baja California Sur; la Riviera Nayarit, que comparten Jalisco y Nayarit; Acapulco y Zihuatanejo, Guerrero; Bahías de Huatulco, Oaxaca, y Boca del Río y Antón Lizardo, Veracruz, sin olvidar las playas de Yucatán.

De esta forma han surgido programas específicos como el de Playa en Regla y México Protege sus Manglares. “Con estas acciones, la presencia de la Profepa se ha fortalecido y se procura la legalidad de las inversiones que se destinan a la promoción y ejecución de proyectos que requieren.”

GOBIERNOS LOCALES, CORRESPONSABLES.

El procurador ambiental explica que el marco legal que justifica las acciones de vigilancia e inspección de las autoridades federales en las zonas ribereñas es la LeyGeneral del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, así como el Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente que, en su Artículo 5º, se refiere específicamente a las evaluaciones de impacto en el espacio natural, así como a las facultades que tiene la Semarnat para autorizar o negar cualquier proyecto.

Francisco Moreno refiere que los estados y municipios también tienen mucho qué hacer para preservar los recursos naturales las playas y sus alrededores. Considera que en su ámbito de competencia, el principal desafío es el establecimiento de políticas públicas enfocadas en el cuidado ambiental y en la mitigación de los efectos del cambio climático.

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