Innovación, clave para impulsar desarrollo regional.

México es la décimo cuarta economía del mundo, pero sólo invierte en ciencia y tecnología el equivalente a 0.4 por ciento de su producto interno bruto (PIB), por lo que es el país que menos recursos destina a dicho rubro entre los miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

 

Debido a lo anterior, existe una grave migración de conocimiento —mejor conocida como fuga de cerebros—, pues según datos de la Academia Mexicana de Ciencias, en Estados Unidos radican alrededor de 11 mil mexicanos con doctorado, que equivalen a la mitad de los miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Con el objetivo de revertir esta situación, el Gobierno Federal implementó una estrategia para que al cierre de 2018 se destine a dicho rubro una inversión equivalente a uno por ciento del PIB, un monto que hoy día ya invierten países como Brasil y Rusia.

DETONADORES  DE PYMES  

Sin embargo, para lograr dicho objetivo, resulta indispensable la colaboración de los tres órdenes de gobierno, así como del sector privado. De ahí el interés de varios gobiernos estatales y municipales en crear Centros de Innovación y Transferencia Tecnológica (CITT), para crear conocimiento y comercializarlo.

 

Miguel Odilón_Mayo2014“El conocimiento representa una herramienta provechosa para la iniciativa privada y por lo tanto para el desarrollo de las comunidades”, asegura Miguel Odilón Chávez Lomelí, director de Innovación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El primer antecedente de este tipo de unidades se dio en junio de 2009, cuando se crearon las Unidades de Vinculación y Transferencia de Tecnología (UVTT), como parte de la estrategia para ofrecer soluciones al sector productivo.

El funcionario explica que dichas unidades fueron concebidas paras comercializar la propiedad intelectual de los proyectos que ahí se conciben, impulsar la generación de pequeñas y medianas empresas (Pymes) y ofrecer servicios de consultoría. Tiempo después, las UVTT fueron reemplazas por los CITT.

Hoy día existen centros de transferencia tecnológica en todo el país, los cuales son impulsados por universidades y otras instituciones educativas, así como por gobiernos estatales y municipales. Sin embargo, según datos del Fondo Sectorial de Innovación (Finnova), sólo 76 CITT están certificados por el Conacyt.

VALOR AGRE GADO

No obstante, cada vez más instituciones educativas, organismos empresariales y municipios apuestan por el desarrollo tecnológico como una herramienta para fortalecer la competitividad. Es el caso del Centro Municipal de Innovación y Transferencia de Tecnología de Durango, creado a finales de 2011, con el objetivo de promover la creación de empresas en dicha ciudad.

Eleazar Gamboa de la Parra, director de Fomento Económico del municipio de Durango, explica que esa instancia promueve el uso de tecnología en los procesos de producción de las empresas, al margen del tamaño y giro al que pertenezcan, con el fin de ofrecer productos y servicios con alto valor agregado.

Asimismo, atiende a sectores tradicionales como la ganadería y la alimentación, aunque también forma parte de la estrategia de reindustrialización que promueve el gobierno del estado a través del Centro Logístico e Industrial de Durango (CLID), con el fin de que las pymes del municipio puedan insertarse en la cadena de proveeduría con base en productos y servicios altamente calificados.

Asimismo agrega que esta estrategia está encaminada a generar empleos mejor remunerados ya que hoy día, nueve de cada 10 compañías que se abren en la demarcación corresponden al sector comercio.

Sólo en 19 de las 32 entidades del país existen centros acreditados por el Conacyt, como es el caso del Distrito Federal, Yucatán, Chiapas, Nuevo León y Puebla. Campeche, Quintana Roo, Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Zacatecas son algunas entidades que aún no cuentan con oficinas de este tipo certificadas.

OPORTUNIDADES PARA TODOS

Jorge Ham Tamayo_Mayo2014El Centro Morelense de Innovación y Transferencia Tecnológica (CEMITT), es una institución que va a la vanguardia en la materia. Fue creado en 2007 y busca consolidarse como un aliado del sector académico e industrial para incrementar la competitividad empresarial en la entidad, generar riqueza basada en el conocimiento y fomentar la cultura de la protección de la propiedad intelectual.

El director de dicho instituto, Jorge Ham Tamayo, afirma que el eje rector consiste en generar valor a través de la innovación, formulando oportunidades para creadores y empresas.

“Para lograrlo, podemos seguir dos caminos: uno, que es la transferencia tecnológica, es decir, que un investigador diseñe un proyecto que tenga un impacto económico para que una empresa lo adquiera y mejore sus procesos de producción, y el otro es que el mismo investigador se convierta en emprendedor y genere su propia empresa a partir de su proyecto”, explica.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: