Innovación en lo local

Ante la urgencia de poner en marcha intervenciones públicas más efectivas que respondan a las necesidades de la población, así como de la existencia de una sociedad proactiva en la toma de decisiones públicas, serán necesarios nuevos canales de comunicación entre sociedad y gobierno. Por ello, aquí las tendencias para que los gobiernos puedan innovar:

1. Incremento de la participación ciudadana. Cada vez es más visible que la sociedad no sólo quiere participar en procesos electorales, quiere involucrarse también en la administración pública y en la toma de decisiones, un ejemplo son los presupuestos ciudadanos.

2. Transformación digital. El aumento de la cantidad de dispositivos móviles hace posible una mayor interconectividad entre ciudadanos, desde cualquier plataforma que lo soliciten.

3. Dataísmo. Es una obsesión por ocupar datos en diferentes segmentos, como las ventas y la comunicación. Los gobiernos locales pueden también aprovecharlos.

4. Sostenibilidad. Derivado del calentamiento global, se han procurado políticas que no afecten el medioambiente y buscando su conservación para las futuras generaciones.

5. Gobiernos metropolitanos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica que para el año 2050, 8 de cada 10 personas estarán viviendo en centros urbanos, lo que hará cada vez más complicada la movilidad, los servicios públicos y los empleos en dichas zonas, por lo que los gobiernos locales deben ir planeando de qué forma organizar el desarrollo urbano, una opción son las ciudades inteligentes.

6. Gobernanza colaborativa. Permite que diferentes sectores de la sociedad como el privado, social y académico actúen como aliados para resolver problemas públicos, por ejemplo el uso de asociaciones público-privadas.

7. Agenda 2030. Establece una visión transformadora en temas como la erradicación de la pobreza, la reducción de la desigualdad, el crecimiento económico inclusivo y ciudades sostenibles, entre otros.

8.Creación de valor público. Hoy hay una tendencia a medir lo que en verdad le importa al ciudadano, de eso se trata el valor público, de identificar necesidades relevantes para brindar soluciones y que la ciudadanía le otorgue valor.

9. Gobierno abierto y transparencia proactiva. Aunque en la actualidad existe mayor transparencia, no se traduce en menor corrupción, es por eso que la transparencia proactiva busca publicar mayor información sobre temas de interés público que no necesariamente obligue la ley, mientras que el gobierno abierto permite que esta información sea utilizada por los ciudadanos para colaborar activamente con sus gobiernos.

10. Prototipado de políticas públicas. Tener un producto mínimo viable y lanzarlo a prueba por el ciudadano, retroalimentar y mejorar, ya no sólo esperar a tener una política pública terminada a gran escala para implementarla.

Lo público trasciende lo gubernamental, los desafíos a los que se enfrentan los gobiernos los obligan a convertirse en aliados del sector privado, social y académico, y a poner en el centro del desarrollo a los ciudadanos para resolver los problemas públicos que se les presentan.

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