Pendientes para mejorar cuerpos policiales

El reto de los gobiernos es brindar a los policías tecnología y entrenamiento que esté a la altura del problema de inseguridad en el país

FOTO: ROSALÍA MORALES

► Por Alicia Valverde Reyes

Aun cuando la regulación aplicable a las policías contempla recibir cursos y capacitación a través de sus academias, así como el equipo necesario para cumplir su labor, tener un grado mínimo de estudios, ser evaluados, recibir las prestaciones de Ley y contar con un régimen disciplinario, entre otros puntos, las agrupaciones padecen deficiencias por falta de una política integral que logre incentivar a las entidades para invertir en el desarrollo del gremio, coinciden especialistas.

FOTO: ROSALÍA MORALES

Clemente Romero, investigador de Causa en Común, expone que en México se ha abandonado el desarrollo de los cuerpos policiales, pues no se ha invertido lo suficiente en ellos, lo que ha impedido que se fortalezcan las agrupaciones, e incluso, no hay certeza de cuántos uniformados municipales y estatales hay en el país.

La organización elaboró el Índice de Desarrollo Policial (Indepol) 2018, el cual abarca cinco ejes: carrera policial, profesionalización, régimen disciplinario, seguridad social y certificación; ahí evalúa el grado de cumplimiento de las policías estatales, con el sustento de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Requieren aprendizaje

El especialista comenta que con base en la información solicitada a los gobiernos estales, en el rubro de profesionalización —que se refiere a la forma en que educan y forman a los policías—, 11 de las 32 corporaciones que hay en el país les comentaron que no daban a sus policías ningún tipo de arma incapacitante como teaser o tolete.

“Estamos hablando de que a un tercio de las policías estatales no se les proporcionan instrumentos de ataque o defensa”, explica.
Asegura también que 24 mandos de las corporaciones del país no cuentan con bachillerato (requisito de ley) y 21 corporaciones adolecen de academias con instalaciones para la formación y capacitación de policías para que hagan ejercicio y atiendan sus problemas de salud.

FOTO: ROSALÍA MORALES

Por su parte, David Ramírez, Coordinador del programa en seguridad en México Evalúa, coincide en que existen deficiencias dentro de las agrupaciones policiacas: no contar con la misma metodología para capacitar al sector en los diferentes estados del país, la falta de infraestructura, brecha salarial y falta de prestaciones.

En este sentido, dice que el reto es transmitir de manera contundente que las policías civiles, estatales y municipales son una parte fundamental para combatir la inseguridad, sobre todo en estos tiempos en los que se busca impulsar la Guardia Nacional, que implica la militarización de la seguridad pública.

“Debemos insistir en la necesidad de seguir desarrollando y capacitando policías civiles en los tres ámbitos de gobierno, después se tiene que hacer una revisión integral del Sistema Nacional de Seguridad Pública, porque si bien era la estructura que en teoría iba a trabajar y coordinar a los distintos actores que integran la Federación para diseñar políticas públicas y atender la inseguridad, no ha funcionado como se esperaba”, puntualiza.

En opinión del especialista de México Evalúa, se debe contar con una nueva propuesta que respecte el federalismo, que incluya el concepto de corresponsabilidad en la toma de decisiones en el problema de seguridad pública, para luego pasar a estandarizar los criterios de capacitación de los policías en el país. Además debe evaluarse y mejorar la capacitación de los uniformados, así como la infraestructura y equipamiento para un mejor desempeño durante la jornada laboral.

Aclara que no es posible que los policías cuiden el orden en zonas urbanas y rurales si no se les proporciona el equipo necesario, ni salarios dignos, por lo que a juicio del especialista, el Sistema Nacional de Seguridad Pública no ha funcionado porque está mal diseñado y descansa demasiado en la voluntad política, además de que no incentiva la participación de los gobernadores, ni de la Federación para homologar los protocolos de capacitación de los policías.

“Tenemos una ley, además del Sistema Nacional de Seguridad que busca la coordinación, pero no hay los dientes necesarios para mejorar el desarrollo policial en su localidad”, enfatiza.

Baja oferta laboral

FOTO: ROSALÍA MORALES

Si bien la ley marca que todas las policías deben tener un tiempo de entrenamiento, pasar por una academia y contar con un proceso de formación, no hay evidencia de que se cumpla, particularmente en al ámbito municipal, abunda Francisco Rivas, Director General de Observatorio Nacional Ciudadano.

Destaca que las razones son varias: “Se contrata a los policías municipales que se puede y no a quienes cumplen con el perfil que demanda un mínimo de estudios, capacidad física, una determinada estatura y peso corporal para desempeñar sus actividades. Además de que la oferta laboral no corresponde a los salarios y prestaciones al ser un trabajo de alto riesgo”.

Destaca que de los 2,464 municipios que hay en el país, solamente 50 por ciento tiene policía, (incluso comunitaria) y sólo algunas de estas agrupaciones cuentan con algún equipamiento y capacitación o han pasado por una academia, principalmente, en los centros urbanos del país como Monterrey, Tijuana y Querétaro. Sin embargo, dice, hay otras policías que se encuentran prácticamente desmanteladas como es el caso de Villa Hermosa, Tabasco.

El especialista considera que la profesionalización de los policías es deficiente, por lo que la creación de la Guardia Nacional no sólo es un error, sino una distracción de recursos alrededor de una falsa discusión, ya que 90 por ciento de los delitos son del fuero común, lo que significa que deben ser atendidos por la policía, procuradurías y fiscalías locales. “Lo que necesitamos es enfocarnos en ese 90 por ciento y no en el 10 por ciento restante, como ha venido sucediendo en las últimas dos administraciones.”

Subraya que existen policías en el país que no han pasado ni un solo día en una academia, que no conocen el sistema de justicia penal y, por lo tanto, ponen en riesgo el proceso de acceso a la justicia, “porque no resguardan bien la evidencia, no tienen calidad de custodia y al momento de llevar a cabo un proceso para judicializar un evento y sancionar a quien cometió un ilícito, el caso se cae porque hubo una violación al debido proceso”.

Clemente Romero considera que debe implementarse una política integral, es decir, comprar uniformes y pistolas a los policías, capacitarlos y evaluar su desempeño, además de que los ministerios públicos tengan peritos y el Poder Judicial desahogue en tiempo las demandas y procesos penales.

Según datos de Causa en Común, en 2018, los recursos destinados para Seguridad Pública a los gobiernos locales se contrajeron 24.2 por ciento en términos reales con respecto a 2013. “Los recursos son insuficientes y no tienen prioridad dentro del gasto público”, comenta.

EQUIPAMIENTO, GRAN DESAFÍO

En cuanto a adquisición de tecnología para el combate a la inseguridad, en años recientes ha tenido buenos resultados el modelo de arrendamiento de vehículos y equipamiento en general: al no desembolsar recursos, las administraciones locales pueden reorientar el dinero a programas sociales y hasta cumplir promesas de campaña.

El que las autoridades municipales renten activos para mantener y fortalecer vehículos y armamentos de la policía, es una estrategia financiera para que los ayuntamientos puedan operar esas políticas públicas, sin necesidad de desembolsar dinero, se tiene al momento tecnología de vanguardia y una opción para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos.

FOTO: NACHO RUIZ/CUARTOSCURO

Deficiencias

Sin mencionar la falta de tecnología necesaria, se detectó que en las policías de México:
► No hay certeza de cuántos uniformados municipales y estatales hay en el país
► 11 de las 32 corporaciones no dan a la policía ningún tipo de arma incapacitante como teaser o tolete
► 24 mandos de las corporaciones del país no cuentan con bachillerato, lo cual es requisito por ley
► Hay falta de infraestructura y de prestaciones
► Existe una brecha salarial
► Se contrata a los policías municipales que se puede y no a quienes cumplen con los requisitos
► El presupuesto a los gobiernos locales para Seguridad Pública se contrajo 24.2 por ciento a partir de 2013

Fuente: Elaboración propia con información de Causa en Común y México Evalúa

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