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Sí al voto no a planillas

Raúl BonifazEn el nuevo federalismo que se plantea para México, la figura del regidor debe cobrar la importancia que le corresponde en la administración pública local, y para ello es importante, primero, ser electo en las urnas —al igual que los ediles— con el fin de establecer la “verdadera” representación popular, asegura Raúl Bonifaz, primer regidor del municipio de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Ésta es la propuesta fundamental que plantea.

Incluso, destaca, los regidores deben ser capacitados y evaluados sobre lo que conocen acerca de administrar un municipio, un gobierno local; e incluso, cumplir con el mínimo requisito que establecen los códigos electorales de saber leer y escribir, lo que, por ahora, muchos no acatan.

En entrevista con Alcaldes de México, el funcionario tuxtleño profundiza en lo que debe ser la administración local moderna, las mayores responsabilidades que le corresponde asumir al cuerpo edilicio, la división de poderes municipal que tiene que existir, el daño que hace el centralismo al ejercicio local y, sobre todo, la sensibilidad que debe prevalecer entre los servidores públicos ante las necesidades y demandas de los ciudadanos que gobiernan y que ven en ellos la respuesta inmediata a sus problemas.

De entrada, convoca al Legislativo federal a elaborar y aprobar la Ley Reglamentaria al Artículo 115 Constitucional, que no se ha realizado desde las últimas modificaciones a dicha normatividad, en febrero de 1983.

REPRESENTANTE LEGÍTIMO

En total“Los presidentes municipales deben comprender que los regidores y las regidoras no son sus empleados. Son representantes del pueblo, representan también a la comunidad en su ramo, pero al presidente municipal lo ven en su esfera de gobierno como el todopoderoso, como el intocable”, acusa Bonifaz.

Además, las opiniones y sugerencias o críticas que se hacen en un cuerpo edilicio son aportaciones y no rechazo a la gestión del presidente municipal, pero los alcaldes tienen “la piel muy sensible” y en la mayoría de los cabildos no permiten la réplica. Es algo que se debe entender en la administración local, porque hasta ahora la mayoría de los munícipes utilizan el “mayoriteo” y no aceptan propuestas ni cuestionamientos cuando son presentadas. Esto se da porque en la mayoría de los casos no se revisan las atribuciones que les marca la ley, expone.

A estos retos que enfrentan los regidores del país y que en su opinión es necesario zanjar ya, se suma que los titulares de las secretarías o direcciones desconocen las atribuciones de los regidores. “El desconocimiento de las leyes retrasa los acuerdos y crea dificultades”, acota.

La mayoría de las leyes establece que los presidentes municipales deben reunirse cuando menos dos veces a la semana con los legisladores. Porque lo que interesa es el servicio a la comunidad, los ciudadanos; el desarrollo del municipio es lo que debe mover a los servidores públicos a “realizar su trabajo, olvidándose de colores partidistas”.

Acepta que en términos generales los regidores no se preparan para llegar a la administración, y piensan que ser regidor es sólo prestar un juramento y cobrar; no saben que tienen que estar atendiendo todos los asuntos del ayuntamiento en comisiones y, sobre todo, que son los representantes del pueblo y es indispensable que estén permanentemente atentos a otros asuntos, como el ejercicio del gasto, las estrategias para captar y recibir dinero para lograr las metas y los programas que tiene cada ayuntamiento.

El municipio, explica, es un gabinete completo, donde el presidente municipal es el ejecutivo, el cabildo es el órgano legislativo y los jueces son el poder judicial, pero hasta ahora “no hay una división de poderes. El presidente es todo”.

Por ello, el regidor chiapaneco demanda la reglamentación del Artículo 115 Constitucional, porque por ahora no se ha legislado al respecto. “Con la ley reglamentaria podríamos subsanar muchos problemas de esta naturaleza. En el país hay casi 17 mil regidores y regidoras, y ni siquiera el total de diputados federales, locales, senadores, gobernadores y presidentes municipales alcanzan esta fuerza política administrativa que no han ejercido y que están en el primer nivel de contacto, con la ciudadanía, que es la más olvidada”.

Sobre la disposición del Legislativo federal para impulsar la modernización de los municipios, lamenta que no haya trabajos al respecto. Refiere que la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) atiende sólo asuntos macros, del Estado, y que fue hasta hace poco que el Congreso de la Unión participó en la elaboración del presupuesto.

URGEN CAPACITACIÓN Y TRANSPARENCIA

Junta 1Raúl Bonifaz destaca que la capacitación a nivel de regidores, síndicos y jueces es urgente y debe darse antes de asumir cualquiera de estos cargos en algún ayuntamiento. Incluso, considera la necesidad de que los gobiernos estatales realicen cursos de preparación para quienes aspiran a ser servidores públicos; reconoce que en pocos estados se llevan a cabo estas actividades y en donde las hay se hace “con el mínimo interés, porque no tienen la vocación”.

Además de la preparación, añade, los regidores deben probar que tienen aptitud y luego ser electos en su municipio. Por ahora, los presidentes municipales —en la mayoría de los casos— no tienen conocimiento de lo que es la administración pública, no saben lo que es un gobierno local, cuáles son los tres niveles de gobierno, mucho menos saben cómo se ejerce un presupuesto, ni qué es un presupuesto por programas, ni que es el Ramo 33, lamenta el funcionario local.

Para empezar, dice Bonifaz, el ayuntamiento que llega no maneja ni elabora su presupuesto del primer año, sino la administración saliente, además que los recursos empiezan a llegar en mayo o junio, porque vienen de la Federación, y amén de padecer para enfrentar los gastos —incluidos los derivados de desastres naturales—.

Al final se presentan los problemas por subejercicios fiscales, porque no se gasta el dinero. “Debe legislarse a efecto de que el ayuntamiento entrante tenga ya el recurso para iniciar sus trabajos.”

Mientras siga habiendo centralismo y el Gobierno Federal sea el que administre la mayoría de los recursos, los municipios van a tener dificultades serias para ser municipios progresistas, desarrollados. “El nuevo federalismo debe abarcar al municipio libre, darle la verdadera autonomía en el cobro de sus propios ingresos, pues mientras la federación concentre los recursos el municipio seguirá en el atraso, y el atraso en el municipio signifi ca el atraso de este país.”

Los 2,441 municipios que hay en México reciben un presupuesto limitado y la mayor parte viene de la Federación. Cuando los ayuntamientos terminan su gestión pocos entregan su cuenta pública en tiempo y forma. No hay transparencia en muchos ayuntamientos, no hay un ejercicio correcto de los recursos, no hay información incluso de muchos ayuntamientos del país, agrega. Además de que hay poca cultura sobre el pago de impuestos y de los servicios.

Sobre la reelección de presidentes municipales, el regidor tuxtleco expresa un rotundo “no”, aunque sí está de acuerdo con la ampliación, como en Coahuila, Hidalgo y Veracruz (donde el periodo edilicio paso de tres a cuatro años). “Yo digo que no debe haber reelección en nuestro país porque las condiciones no están para hacerlo, porque, entre otras cosas, la reelección disminuye la oportunidad para los cuadros jóvenes y las administraciones se van haciendo viejas, y porque no estamos preparados en democracia para que haya reelección.”

En la medida en que los municipios sean progresistas y estén en desarrollo este país será también un país mucho mejor.

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