NVS

Subejercicios castigan obra pública.

Publicado Por

oficina de gobierno Agosto 2013Retrasos en obras de infraestructura, afectaciones en gasto corriente, menor dinamismo económico y una tendencia a contratar deuda de corto plazo son algunas de las consecuencias que padecen los gobiernos municipales por el gasto federal no aplicado y la caída en las transferencias presupuestales, particularmente de las participaciones.

En el primer trimestre del año se erogaron 179 mil 547 millones de pesos (mdp) de los 187 mil 938 mdp programados; es decir, se dejaron de gastar 8,390 mdp, equivalentes a 4.5 por ciento de los recursos presupuestados, refieren datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

De los 22 ramos descritos, 15 tuvieron subejercicios, tres gastaron lo previsto y cuatro desembolsaron más de lo programado. Los mayores rezagos se encontraron en las partidas de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación —con 5,161 mdp—, Hacienda y Crédito Público —con 2,664 mdp— y Comunicaciones y Transportes —con 1,654 millones. Esta última bolsa es una de las que más preocupa a los analistas, debido a que se encarga de detonar proyectos productivos y generar empleos.

El director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), José Luis de la Cruz, destaca que el retraso en el gasto afecta directamente la ejecución de obras públicas locales, debido a que una cantidad importante de éstas se trabaja de manera conjunta entre Federación y ayuntamientos.

Algunos presidentes municipales, como Oliverio Patricio Jiménez, de Asunción Cacalotepec Mixe, Oaxaca, y colegas suyos de Nuevo León, se quejaron recientemente de recibir menos recursos de lo previsto. Incluso el gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, comentó haber captado menos ingresos de lo programado este año, lo que ha lacerado las arcas del estado y de los municipios.

PROYECTOS MAL ARMADOS.

Sin embargo, la ex alcaldesa de Lázaro Cárdenas, Quintana Roo, Trinidad García Argüelles, acepta que un subejercicio no obedece únicamente a retrasos en el Gobierno Federal, sino también a la responsabilidad de los presidentes municipales. “Muchas veces también nosotros los funcionarios somos culpables de no recibir las partidas proyectadas, porque no presentamos las obras en tiempo y forma.”

Raymundo Tenorio, director de las carreras de Economía y Negocios del ITESM, coincide en que el retraso en el gasto es una responsabilidad compartida. “Los gobiernos locales deben acelerar la licitación y la adjudicación de proyectos y el Gobierno Federal debe apresurar el proceso de aprobación, porque si una parte se retrasa todo se frena”, comenta.

Ante este panorama, Jesús Sánchez Arciniega, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destaca la necesidad de establecer programas multianuales, lo cual impediría que éstos se frenaran por cambios de administración o falta de adjudicación de proyectos.

El catedrático destaca que, en parte, el retraso en el gasto de capital se refleja en la desaceleración económica local y, consecuentemente, a nivel nacional. Según el Reporte de Economías Regionales del Banco de México (Banxico), en el primer trimestre del año, “el ritmo de crecimiento económico continuó moderándose en todas las regiones del país”. La reducción fue más acentuada en la zona sur, afectada entre otras cosas por la demanda interna.

BAJAS PARTICIPACIONES.

Los tres especialistas coinciden en que la reducción en las transferencias del Ramo 28 (correspondiente a participaciones) es un factor adicional a los subejercicios que golpea las finanzas públicas locales. Dicha partida representa poco menos de 50 por ciento del gasto federalizado.

Este año se proyectaron, por concepto de participaciones, aproximadamente 535 mil 116 mdp para las administraciones estatales y municipales. Los segundos absorben una porción de 24 por ciento.

Según información de la SHCP, de enero a mayo, dichos recursos no sólo fueron inferiores al mismo periodo del año anterior, sino que también fueron menores a lo establecido en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2013. Los fondos del Ramo 28 entregados en el periodo sumaron 224 mil 846 mdp, lo que implicó una caída real de 4.3 por ciento a tasa anual.

En tanto, la partida programada para enero-mayo fue de 234 mil 63 mdp; es decir, el monto entregado a las 32 administraciones fue inferior en 9,218 mdp, equivalente a una contracción de 3.9 por ciento. Esta situación afectó a 31 entidades y sus ayuntamientos, ya que sólo Campeche captó más de lo previsto.

“Esas transferencias no están etiquetadas, por lo que los estados pueden hacer libre uso de ellas. No son fiscalizados por la Auditoría Superior de la Federación, pero sí por los órganos locales de fiscalización”, comenta Vladimir Herrera, investigador del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.

El ex titular de la Unidad de Coordinación con las Entidades Federativas de la SHCP, Carlos Garza, comentó recientemente que, por lo general, los gobiernos subnacionales hacen sus presupuestos con un monto inferior a lo programado para el Ramo 28, con el propósito de evitar una falta de recursos en el gasto calendarizado.

INCENTIVO PARA MÁS DEUDAS.

Sin embargo, los analistas dicen lo contrario. Según los tres especialistas, debido a que dicha partida no es fiscalizable, la merma representa afectaciones en gasto corriente, como pago de nómina y servicios personales, así como retrasos en el pago de créditos.

La situación implica que los estados se retrasen en sus amortizaciones de la deuda y en pagos a proveedores, lo que a su vez, orilla a la contratación de más pasivos de corto plazo, que terminan por ser más costosos y menos transparentes. Advierten que dicha situación podría dañar más las arcas subnacionales, especialmente en lo que se refiere a tasas y plazos de pago.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: