Urgente mejorar calidad educativa en México

Cada región del territorio presenta distintas demandas que ya están detectadas, lo importante es emprender ya las acciones requeridas

Fotos: Cuartoscuro

Detrás de la posición 102 que ocupa México entre 137 países evaluados en materia educativa por el Foro Económico Mundial, se encuentran fallidas políticas verticales y centralizadas que no atienden las necesidades particulares de cada región del país. Es decir, la política educativa ha sido formulada desde la Federación sin flexibilidad para ajustarse a las 32 entidades del país. La realidad que enfrenta Chiapas no es la misma que registran Jalisco y Nayarit.

Por ello, especialistas consultados por Alcaldes de México coinciden en que la aplicación de la aprobada Reforma Educativa representará un importante desafío para las diferentes entidades, condición que podría resultar el fiel de la balanza para romper el círculo vicioso en que se ha enfrascado durante décadas la política de educación en México.

“La situación es compleja; tenemos un sistema educativo centralizado. El Gobierno Federal establece la política educativa en general y después los estados tienen la obligación de implementarlo, y es ahí donde vemos que lo que se establece en la ley no siempre llega a las aulas”, advierte Jennifer O´Donoghe, Directora General de la organización Mexicanos Primero.

CONTEXTO

Con más de 30 millones de estudiantes (desde preescolar hasta educación media superior), el sistema educativo de México es uno de los más grandes del mundo. En el continente americano, sólo es superado por Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, en términos de calidad, resulta que, por más de 18 años consecutivos, México ha ocupado el último lugar en materia de educación, dentro de los países que conforman la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En esa línea, resulta que apenas 23 por ciento de los jóvenes mexicanos tienen educación superior, porcentaje muy inferior al 44 por ciento que se reporta en promedio en el bloque mencionado.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), actualmente existen más de 28 millones de mexicanos de 15 años o más que enfrentan algún grado de rezago educativo: 3.7 millones no sabe leer ni escribir; 8.9 no cuentan con la primaria y 16.1 no terminaron la secundaria.

Con 32 entidades federativas, el mapa educativo en México es una auténtica mezcla de tonalidades: mientras que Coahuila alcanzó en 2018 una calificación de 6.8 puntos (la mayor evaluación), en el Índice de Cumplimiento de la Responsabilidad Educativa (ICRE), que elabora la organización Mexicanos Primero, Chiapas se colocó al fondo del listado con apenas 3.4 unidades. Sólo 10 entidades pasaron literalmente “de panzazo”, aunque ningún estado cumple a cabalidad la garantía del aprendizaje.

En esa misma línea, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), sostiene que mientras en estados como Chiapas y Oaxaca la disponibilidad de escuelas, profesores y materiales apenas alcanza para cubrir 50 por ciento de la población potencial para educación básica, en la Ciudad de México existe una sobre oferta, pues se alcanza un potencial de 120 por ciento.

Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), apunta que el factor socioeconómico condiciona la situación educativa de las personas, pues en entidades como Guerrero, Puebla, Oaxaca y Veracruz, 20 de cada 100 niños y jóvenes no asisten a la escuela por falta de recursos económicos.

Al respecto, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), advierte que la brecha que enfrenta el país en materia educativa es un factor que incide en la competitividad de cada entidad , limitando su capacidad para atraer inversiones y generar empleos mejor remunerados.

EL DIAGNÓSTICO

Roberto Rodríguez Gómez, especialista del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, explica que el rezago de 30 años que enfrenta México en educación (respecto a los países mejor evaluados), es resultado de varios factores, entre los que figura la aplicación de una política centralista frente a una realidad heterogénea.

“Las fórmulas que se han implementado no han dado todavía ningún resultado satisfactorio; prevalece una heterogeneidad muy importante en las distintas regiones del país, porque mientras que en las entidades del norte, sin ser resultados satisfactorios, sí están regularmente por arriba de la media nacional, en los estados del sur, principalmente Michoacán, Chiapas, Oaxaca y Guerrero se advierten los índices menos satisfactorios en prácticamente cualquier prueba o indicador”, comenta.

El doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de México explica que las fallidas políticas han abonado a profundizar la precaria situación socioeconómica de las personas que reportan los mayores rezagos educativos, es decir, se ha creado un círculo vicioso.

CAMBIOS DE DOGMAS Y ESTRATEGIAS

Jennifer O´Donoghe, de Mexicanos Primero, destaca la necesidad de romper con la política vertical y centralista que ha regido en el país durante décadas. Sin embargo, considera que mientras se logra ese objetivo, los gobiernos estatales pueden abonar para revertir el rezago que enfrenta el país, y no sólo esperar a lo que les dicta la Federación.

Por ejemplo, explica que las secretarías de Educación Pública estatales deben fortalecer la comunicación con los diferentes actores y agentes involucrados, como los docentes, con el objetivo de alcanzar los objetivos, pues muchas veces no existen lazos de retroalimentación.

Asimismo, dice que los gobiernos estatales deben aprovechar la cercanía que tienen con sus pobladores para identificar rezagos y fortalezas, y con ello definir prioridades en la distribución de recursos tanto humanos como económicos.

“Cada estado es diferente. La deserción escolar en Chiapas ocurre especialmente entre primaria y secundaria, mientras que en Nuevo León o Jalisco es en media superior, es decir, entre secundaria y media superior; entonces en Chiapas, si enfoco mi estrategia a media superior ya estoy dejando fuera a más de la mitad de los jóvenes porque ni llegan a media superior, por lo que allá se necesita una estrategia focalizada para primaria.”

En ese contexto, Roberto Rodríguez Gómez, especialista de la UNAM, alerta de las sensibles consecuencias que podrían enfrentar las autoridades locales si le apuestan a políticas de austeridad en el sector educativo, cuando lo cierto es que es un tema en el que el país enfrenta graves rezagos. “Es imposible desarrollar calidad educativa si no hay recursos suficientes para ello; una estrategia de austeridad de intentar hacer más con menos en educación definitivamente no funciona; se requiere un fuerte respaldo financiero”, advierte.

LA REFORMA, RETOS Y OPORTUNIDADES

La recién aprobada Reforma Educativa representa un importante desafío para los gobiernos estatales, pero también un abanico de posibilidades. En ese sentido, la Directora de Mexicanos Primero dice que garantizar la cobertura escolar será un detonante que deberán cumplir las autoridades.

“Esto va a ser un gran reto para los estados, porque si vemos que los niños, en promedio, no están cursando el primer año de preescolar, pues menos están en educación inicial, que es de cero a tres años”, afirma la especialista.

Para concluir, comenta que las barreras no son iguales; en algunos estados el tema de la violencia impide el acceso a la escuela, entonces en Tamaulipas y Guerrero, por ejemplo, tendrán que implementar estrategias para que la seguridad no sea una limitante para el aprendizaje, mientras que, en otras regiones del país, como en la península de Yucatán, uno de los obstáculos pudiera ser que el maestro no habla el mismo idioma que sus estudiantes.

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