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Bullying: cómo lo combaten las urbes

Bullying, Urbes, CombateMéxico sufre un cáncer social sin precedentes. Denominado en inglés como bullying, este tipo de hostigamiento ha crecido desmesuradamente en los últimos 14 años, afectando principalmente a los infantes en nuestro país, grupo que representa 27 por ciento del total de la población. Entidades como el Estado de México, Jalisco, el Distrito Federal, Veracruz y Guanajuato son los principales escenarios de una problemática que parece no tener soluciones próximas.

El Doctor Raúl Plascencia Villanueva, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), explica que la violencia escolar (bullying) se presenta en modalidades muy distintas: entre alumnos, de alumnos a profesores y viceversa, ya sea de manera física, emocional, o a través de acciones para intimidar o aislar a una persona. Resalta un crecimiento exponencial en este tema: en el año 2000 sólo se recibieron 50 quejas, para 2010 fueron 500, y aumentaron alrededor de mil durante el año pasado.

Comenta que el auge de este fenómeno deriva de un aspecto multifactorial, que en principio refleja la violencia en el hogar y en la calle, sin embargo, “se fueron generando en la última década y media, algunas dinámicas a partir del uso y abuso de redes sociales, propiciando incluso el llamado ciber-bullying, intimidación directa a menores a través de Internet, quienes al no resistir la agresión, han llegado a tomar la decisión de privarse de la vida”.

El ombudsman expresa que para enfrentar esta situación “es necesario un esfuerzo de varios actores; una primera estrategia es darle visibilidad a la víctima y dejar en claro el tipo de condiciones de comportamiento en las que se encuentra, así como llevar a cabo una tarea que permita informar a padres de familia, alumnos y maestros sobre cómo reaccionar ante un fenómeno de violencia, y dar a conocer qué autoridades son las que tienen que intervenir en un momento determinado”.

Por su parte, Trixia Valle, directora General de Fundación en Movimiento AC, advierte que “los niños tienen tres acuerdos negativos con la vida: la cultura de la impunidad, la cultura de la no denuncia y la cultura de la prepotencia, que descomponen a la sociedad y permean en el desarrollo negativo de los menores, por ende, el bullying ha florecido en todos los niveles escolares”.

Saúl Sánchez, coordinador de Asuntos Jurídicos de Save The Children México, asegura que el bullying no posee una solución simple, ya que el detonante de la violencia afecta de varias formas a la niñez y a los adolescentes. Situaciones como la desatención del Estado y la escasa vinculación de los menores con espacios no violentos o de participación infantil han fomentado que este sector crezca con inseguridad y temor hacia su contexto.

En este tenor Save The Children realizó una investigación en 2013 sobre vulnerabilidad jurídica, ante la falta de protección y el olvido a la procuración de los derechos de los infantes.

“Alrededor de 8 mil niños provenientes de estados como Veracruz, Puebla y Oaxaca participaron en el estudio, cuyos resultados ofrecieron datos alarmantes, ya que el 60 por ciento de este grupo presentó secuelas en torno a la violencia que experimentan a diario.”

Los expertos coinciden en que las soluciones para desagraviar la problemática del acoso radican en la edificación de espacios libres de intimidación a través de una mejor convivencia en las comunidades escolares. “Se requiere implementar mecanismos de ternura, ya que esta condición es antónima de la violencia. Mediante la implementación de este concepto en talleres, consultas y actividades lúdicas se crean vínculos emocionales y sentimentales con los demás”, asegura Saúl Sánchez.

Para aliviar las tensiones psicosociales que provoca el bullying, diversas organizaciones e institutos promueven la extinción del castigo físico y humillante en los diversos códigos civiles de la República Mexicana, para impedir el desarrollo del acoso infantil desde la familia, núcleo donde se efectúan este tipo de penas, que vinculan negativamente a padres e hijos.

Trixia Valle revela que las principales ciudades norteamericanas han combatido el bullying a través de la figura de la “negligencia parental”, que enmarca este tipo de acoso como un delito. “Si un alumno recurre insistentemente en la práctica del bullying se le suspende el servicio de educación pública y se le boletina para el resto de su vida.

Bullying, UrbesExplica también que en metrópolis españolas, como Madrid, se ha concientizado localmente a la sociedad civil para evitar estas acometidas; mientras que en Londres, Inglaterra, “el gobierno ha combatido eficazmente el bullying y el sexting (envío de contenidos sexuales o eróticos por medio de dispositivos móviles) a través de la prohibición en redes públicas de imágenes que mezclen pornografía y violencia”.

Otras ciudades como Brasilia, en Brasil, y San José, en Costa Rica, han conseguido avances destacados en la implementación de un sistema para la garantía de los derechos infantiles, que clarifica las tareas de las instancias gubernamentales en la protección de los menores. En El Salvador han instaurado un código de convivencia para las escuelas.

Saúl Sánchez asegura que en la urbe carioca ya hay una ley que diseña la cobertura integral para el resguardo de los intereses de la niñez, en materia de vivienda, educación, salud y actividades recreativas.

En Costa Rica se han dado pasos similares, ofreciendo a los infantes oportunidades de desarrollo que fomenten su interacción con la participación social. “En esta nación de 5 millones de habitantes, como en los países escandinavos, aún existe la posibilidad del ‘estado de bienestar’, que procure los derechos de sus habitantes.”

El Coordinador de Asuntos Jurídicos de Save The Children México enfatiza que: “En México sería complicado imitar el sistematico, ya que el problema de la migración no es equiparable entre ambos países. La fenomenología mexicana en cuanto al desplazamiento de migrantes afecta la protección de los derechos infantiles ya que nuestra nación tiene diversas vertientes respecto a su tejido social, las cuales dificultan la procuración integral de justicia”.

Valle propone que en México exista también el delito de “negligencia parental”, así como la regulación por parte de la Secretaría de Transportes y Vialidad, para disminuir o eliminar anuncios pornográficos en espacios públicos. “Además es necesario que las escuelas expulsen alumnos reincidentes y se les obligue a tomar terapia psicológica para que desde temprana edad tengan conciencia de sus actos.”

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