Seguir viendo

Tenemos un aliado en la zona austral.

Embajada ChileChile es uno de los países más progresistas de América Latina ya que, de 1990 al año 2000, duplicó el tamaño de su economía y, en los últimos tres años, ha crecido a tasas superiores a 5 por ciento anual, por encima del promedio de la región.

No es descabellado pensar que en poco tiempo los chilenos serán los primeros latinoamericanos en alcanzar un ingreso per cápita de 20 mil dólares anuales, con lo que se elevarían al nivel de una economía desarrollada.

Por lo anterior, Otto Granados Roldán, embajador de México en aquel país, considera que se abre un amplio abanico de oportunidades para ambas naciones en términos de intercambio comercial, inversiones y de cooperación entre gobiernos locales.

En este sentido, una de las prioridades de su agenda será fortalecer el Tratado de Libre Comercio (TLC) México–Chile, que si bien ha tenido favorables volúmenes de compraventa de bienes y servicios, reconoce que es importante desarrollarlo aún más.

Asimismo, se abocará a buscar mayor acercamiento en el ámbito subnacional, porque considera que puede ser una avenida de aprendizaje la forma en cómo Chile ha trabajado estos últimos 25 años, lo que sin duda contribuirá a que las economías regionales de nuestro país se vuelvan mucho más productivas y de mayor valor agregado.

En entrevista con Alcaldes de México, para hacer un análisis sobre las perspectivas de la relación bilateral, el representante diplomático considera que existen varias lecciones que la nación sudamericana puede compartir a sus pares de la región en aras de mejorar su desempeño económico.

Menciona el papel activo de la autoridad, con la instauración de gobiernos competentes y profesionales, además de la ejecución de inversiones públicas y privadas eficaces para elevar la productividad, el fomento a la innovación sustentada en el desarrollo tecnológico y la apertura al comercio internacional.

Por consecuencia, Granados Roldán —quien fue gobernador de Aguascalientes— hace ver que hoy día el país sudamericano aparece bien ubicado en prácticamente todos los índices de competitividad, así como en los de transparencia internacional.

En lo político, Chile también tiene lecciones que aportar a México y al resto de las naciones, ya que ha logrado desarrollar una figura institucional electoral muy eficiente y de esta forma ha construido una democracia muy consolidada.

Explica que, cuando se observan las cifras de participación electoral en los procesos internos de los partidos, se ve claramente una tendencia a que los arreglos políticos se produzcan dentro de las reglas del juego.

Sin embargo, aclara que a pesar de contar con tantos atributos, no significa que en ese país todo está resuelto, ya que han surgido problemas nuevos, demandas de nueva generación y desafíos más complejos.

OPORTUNIDADES EN LO LOCAL.

Granados Roldán —militante priista y quien fue oficial mayor de la antigua Secretaría de Programación y Presupuesto en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari— explica que, a diferencia de nuestra república, Chile es un Estado con sólo dos niveles de gobiernos electos: el nacional y las municipalidades.

Entrevista Otto Granados

Bajo el Reflector Noviembre 2013Las segundas están aglutinadas en la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), una agrupación muy activa que busca un mayor nivel de profesionalización para los funcionarios locales.

Pero a pesar de las afinidades idiomáticas y culturales, el diplomático refiere que la cooperación a nivel subnacional no se ha aprovechado suficientemente. Comenta que, por su población —17 millones de habitantes—, su modelo de transformación productiva y el tamaño de su economía, el país sudamericano ha tenido que volcarse hacia los mercados internacionales.

En este sentido, el mercado chileno constituye un destino atractivo para las entidades federativas más grandes e industrializadas, como Nuevo León, Querétaro, el Estado de México o Jalisco.

Asimismo, Otto Granados considera fundamental promover un mayor intercambio de los gobiernos locales mexicanos con instituciones innovadoras, como la Fundación Chile o Start Up Chile.

“Vamos a invitar a gobernadores y alcaldes para que observen una forma muy interesante de hacer las cosas y que además empata bien con el tamaño y la cultura de nuestras regiones. En fin, la agenda es amplia y desafiante.”

PROBLEMAS COMUNES.
Una de las grandes coincidencias que enfrentan las alcaldías de toda Latinoamérica —México y Chile incluidos— es la tendencia a que menos ciudades concentren más población, urbanización y producción, lo que por consecuencia incrementa las demandas sociales, que son cada vez más caras y complejas.

Otto Granados hace ver que esta situación implica mayores desafíos que deben enfrentar las autoridades locales, quienes no siempre funcionan dentro de un marco político e institucional que les permita atender las nuevas necesidades.

En toda la región, las transferencias de recursos desde el gobierno central han aumentado, pero no así los ingresos locales propios, de ahí que la participación fiscal subnacional es muy baja en relación con la recaudación total.

DISPARIDADES EN FEDERALISMO.

Desde el Bravo hasta la Patagonia, un rasgo común es la relación del gobierno central con las provincias que no funciona como debiera. Las disputas por el poder político y por el presupuesto, además de las relaciones fiscales muy deficientes, entre otros, son problemas recurrentes. Además, existen grandes diferencias en los esquemas de federalización ya que por un lado existen diseños presupuestales y fiscales excesivamente centralizados, como es el caso de México y Chile, o por el contrario, sistemas muy descentralizados, como en Brasil y Argentina.

Ante este panorama, el embajador insiste en la necesidad de que se refuerce la cooperación a nivel de gobiernos locales, con el propósito de compartir experiencias y de esa forma encontrar las soluciones para cada quien.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: