Sigue conflicto en nueva Jerusalén

RejaEn la comunidad de la Nueva Jerusalén, ubicada en Turicato, Michoacán, prevalece la tensión social por la negativa de los padres de familia para llevar a sus hijos a las escuelas laicas y la insistencia del gobierno del estado para dar cumplimiento al ciclo escolar.

Como se recordará, habitantes del pueblo destruyeron en julio pasado la escuela Vicente Guerrero, por considerar que la instrucción académica contraviene los principios de su religión. En respuesta, el gobierno del estado habilitó unas aulas en la escuela de la comunidad vecina de La Injertada, con el propósito de atender a los alumnos de educación básica que desearan asistir.

Sin embargo —hasta el cierre de esta edición—, los habitantes de la Nueva Jerusalén no habían flexibilizado su actitud, al grado de que el 11 de septiembre un menor acudió a tomar clases a los salones improvisados, pero al día siguiente no volvió, con el argumento de que la escuela queda lejos de su casa.

Fausto Vallejo Figueroa, gobernador de Michoacán, informó que se iniciaron investigaciones para detener a los responsables de la destrucción de la escuela y aseguró que, en breve, se liberarían las órdenes de aprehensión. También declaró que las indagatorias marchan con precaución para evitar “michoacanazos”, en alusión a la detención hace unos años de varios presidentes municipales que, ante la falta de pruebas, fueron liberados por las autoridades judiciales federales.

Mientras tanto, en la comunidad de la Nueva Jerusalén existen familiares de los más de 200 alumnos que asistían a la escuela Vicente Guerrero, que piden la reconstrucción del inmueble y el regreso de los profesores. Las autoridades responden que, de momento, no hay condiciones para satisfacer esta demanda, de ahí el exhorto para llevar a los menores a la Injertada.

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