Aumenta pobreza y desempleo en mujeres: Coneval

El número de mujeres en pobreza extrema incrementó en 1.1 millones y el empleo de las mujeres retrocedió en 2.8 puntos porcentuales

 

El número de mujeres en pobreza extrema incrementó en 1.1 millones, y el de hombres en 1.0 millones; para ambos sexos, en términos porcentuales, el alza fue de 1.5 puntos porcentuales (pp.), revela el Sistema de Indicadores sobre Pobreza y Género en México del periodo 2016-2020, del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

 

Foto: Roberto García Ortiz / Archivo La Jornada.

La exposición de resultados en esta edición se centra en los cambios que las desigualdades de género han presentado durante la pandemia originada por el virus SARS-CoV-2.

El organismo refiere que de 2018 a 2020 hubo un incremento de 1.9 millones tanto de mujeres como de hombres en situación de pobreza.

Las principales causas del aumento de la pobreza en 2020 fueron el incremento de la población con ingresos insuficientes para adquirir la canasta básica de bienes y servicios. En las mujeres, el porcentaje que no puede adquirir la canasta básica de alimentos aumentó en 3.4 pp., en ese año.

EMPLEO

Cinco meses después de haberse iniciado la pandemia, en el periodo de agosto a noviembre de 2020, el empleo de las mujeres retrocedió en 2.8 pp., a la par que el trabajo doméstico como ocupación exclusiva aumentó en 2.1 pp.

Para las mujeres en pobreza, el empleo y el trabajo doméstico son las principales ocupaciones, no obstante, antes de la pandemia, en 2018, se observaba un porcentaje mayor de mujeres empleadas, de 47.1 por ciento, en comparación con quienes se dedicaban exclusivamente al trabajo de casa, con 44.5 por ciento.

Pero en 2020, este ordenamiento se revirtió, ya que el empleo descendió en 2.3 pp. y el trabajo doméstico aumentó en 1.3 pp., así, el porcentaje de las mujeres con trabajo exclusivamente doméstico, de 45.8 por ciento, fue ligeramente mayor que el de empleadas, de 44.8 por ciento.

En el periodo de 2016 a 2020, las madres de 21 a 45 años que se insertaron al mercado laboral corresponden a un aproximado de 50 por ciento en situación de pobreza, y en 60 por ciento fuera de pobreza; mientras que en las mujeres sin hijos(as) la participación económica aumentó a alrededor de 55 por ciento si se encontraban en situación de pobreza, y en torno al 80% si estaban fuera de esta.

La ocupación sin pago constituye una de las mayores desigualdades de género, situación que se reforzó durante la pandemia.

De 2018 a 2020, los mayores aumentos en el porcentaje de mujeres ocupadas sin pago se observaron en las adultas mayores fuera de la situación de pobreza, con un alza de 7.9 pp.; en este caso pasó de 17.1 por ciento a 25.1 por ciento. En las adultas mayores en pobreza, el aumento fue de 4.2 pp., de 33.9 por ciento a 38.1 por ciento, y en las ocupadas de 16 a 44 años en pobreza el alza fue de 3.2 pp., de 18.8 por ciento a 15.5  por ciento. En el resto de las mujeres ocupadas, el aumento fue menor a 1.5pp.

En situación de pobreza, las mujeres de 45 años o más presentaron las mayores reducciones en la tasa de ocupación, -4.5 pp., para la población de 45 a 64 años y -3.7 para la de 65 años o más.

INGRESOS LABORALES

En 2020, la brecha salarial para la población en pobreza se ubicó en 72 pesos percibidos por las mujeres por cada 100 pesos de los hombres, y para la población que no se encuentra en pobreza, en 93 pesos por cada cien.

Las mujeres presentan mayor dependencia de las fuentes indirectas de ingresos, que se componen principalmente de transferencias monetarias del gobierno.

De 2016 a 2020, en torno al 30 por ciento del total de los ingresos de las mujeres en situación pobreza provinieron de esta fuente. Para las mujeres en situación de no pobreza, este porcentaje ascendió a alrededor de 9 por ciento del total de sus ingresos.

 

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