¿Cómo disminuir los asaltos en el transporte público?

Por Martha Palma

Información georreferenciada, localización satelital vía GPS de unidades, videovigilancia, definir estándares de servicio y mejorar las condiciones del entorno, son algunas buenas prácticas contra el robo en transporte público.

El análisis de información georreferencia permite identificar los patrones de distribución del robo en transporte público, ya sea en metro, metrobús, taxi, según las formas de movilidad disponible en cada ciudad.

El objetivo es detectar puntos críticos o hot spots de hechos delictivos.

Aunado a un monitoreo a través de cámaras de video vigilancia instaladas dentro de las unidades, para una respuesta rápida de los cuerpos de emergencia.

Otra estrategia efectiva es cambiar el entorno en donde los autobuses se detienen y son abordados; diseñar espacios para que los vehículos puedan esperar a su pasaje, evitar las paradas a ras de banqueta y que sean en lugares iluminados.

Así como no aceptar pagos en efectivo, sino realizarlo por medio de tarjetas prepagadas. Instalar una barrera entre conductores y pasajeros que proteja la integridad del conductor y que le permita realizar llamadas libremente en caso de emergencias.

Un ejemplo internacional de servicio unificado es Transportes de Londres, una entidad gubernamental, que se encarga de la supervisión de todo lo relacionado con el transporte público en la ciudad, taxis, bicicletas públicas, metro, autobuses y otros.

La empresa cuenta con participación pública y privada, los inversionistas reciben ganancias mientras que la calidad es controlada por Transportes de Londres.

Esto permite que todos los autobuses sean físicamente iguales y que operen con los mismos estándares de servicio. También facilita la aplicación de mejoras no solamente al servicio, sino a reforzar la seguridad de los pasajeros.

Modelo de Seguridad Nezahualcóyotl

El ayuntamiento de Nezahualcóyotl, Estado de México, invirtió en un equipo GPS con dos antenas y vigilado por ocho satélites, que permite ubicar con precisión las unidades de transporte público, y además está conectado al Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computo e Inteligencia (C4i).

El gobierno municipal otorga un subsidio del 70 por ciento del costo comercial del equipo y del servicio.

Acciones de competencia federal

La estrategia nacional para combatir el robo a autotransporte y pasajeros en carreteras, consiste en:

  • Operaciones específicas de revisión y supervisión del transporte en rutas identificadas con mayor Incidencia delictiva.
  • Vinculación con centros de distribución, centrales de carga, cámaras del transporte y organismos del sector privado para intercambio de información sobre incidencias y eventos en carreteras.
  • Establecer filtros de revisión y arcos en Centrales de Autobuses.
  • Revisar las afectaciones de tramos carreteros y blindar los accesos a las autopistas.
  • Uso de arcos gamma para la detección de armas y drogas.
  • Acceso a las cámaras de videovigilancia para detectar vehículos sospechosos o dedicados a actividades delictivas.
  • Los tramos carreteros donde iniciará un Plan de Carreteras Seguras son: Carretera 150D de la Ciudad de México al Puerto de Veracruz; Carretera 37D de Morelia al Puerto de Lázaro Cárdenas; Carretera Autopista 57D en su Tramo Ciudad de México-Querétaro y Autopista 45D en su Continuación del Trayecto Querétaro-Salamanca-Irapuato; Autopista 95D en su Tramo Cuernavaca-Chilpancingo.

Contexto nacional de robo o asalto en calle o transporte público

En 2020, se cometieron 6.2 millones de robos o asaltos en la calle o en el transporte público, lo cual representa una tasa de 6 mil 899 robos por cada cien mil habitantes.

En el 63.9 por ciento de los casos, lo robado fue dinero, tarjetas de crédito o cheques; mientras que en 58.5 por ciento de los casos fueron teléfonos celulares, con base a los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2021.

Las pérdidas monetarias promedio anuales a consecuencia de robo o asalto en calle o transporte público, es de cinco mil 51 pesos por víctima, incluyendo gastos a consecuencia de daños a la salud.

A nivel nacional, el robo o asalto en calle o en transporte público, es el tercer delito más frecuente, lo antecede el fraude y extorsión.

La cifra negra es de 94.4 por ciento de casos, donde no hubo denuncia o no se inició una carpeta de investigación.

Asimismo, el 69.5 por ciento de la población de 18 años y más, se sintió insegura en el transporte público, en el periodo de marzo-abril de 2021.

 

Descubre más.

Deja un comentario

93290
A %d blogueros les gusta esto: