¿Cómo la planeación urbana sustentable mejora la movilidad en las ciudades?

Por Martha Palma

Alcaldes de México | 23 de abril de 2021.- La planeación urbana sustentable regula el crecimiento de las ciudades, ordena los usos de suelo, reduce los tiempos de traslado y en consecuencia, la dependencia del uso del automóvil, privilegiando así los desplazamientos a pie, en bicicleta y transporte público.

Bilobicles, via Flickr. Licencia CC BY-NC 2.0

La planeación urbana sustentable crea ciudades compactas y densas, reduce la necesidad de realizar viajes largos para satisfacer las necesidades cotidianas, lo cual desincentiva el uso del automóvil privado y promueve el caminar, andar en bicicleta y utilizar el transporte público. Esto genera diversos beneficios sociales, ambientales y económicos, además de reducir los costos de provisión de servicios públicos.

Ciudades como Morelia y León trabajan en una planeación urbana sustentable, que contempla obras de infraestructura verde, movilidad sostenible, la densificación para regular la expansión urbana, el uso eficiente del espacio público y garantizar los servicios básicos.

Morelia optó por la densidad media, que permite generar espacios abiertos para ciclovías e infraestructura verde, y así mantener las condiciones de habitabilidad en la zona centro, explica Auribel Villa, asesora principal del proyecto de Protección del Clima en la Política Urbana de México (Ciclim).

Los patrones de movimiento en las ciudades deben articularse con la planeación urbana, pensar en intercambios modales donde si los viajes en bicicleta pueden ser más seguros se amplían, con ello, se reduce el uso del automóvil y la emisión de gases de efecto invernadero, señala la especialista.

“Antes de ejecutar cualquier proyecto, hay que considerar las necesidades de movilidad de la población, porque hombres y mujeres no se desplazan igual, además, existe un reto adicional que es garantizar la seguridad en los diferentes medios de transporte”.

La densificación de las ciudades facilita además, la conservación de los espacios de valor ambiental alrededor y dentro de la ciudad, crea las conexiones de red de infraestructura verde, con mejores condiciones ambientales para fomentar una movilidad integral y segura.

Los campos de acción de la infraestructura verde son el agua, la biodiversidad, el espacio público y la movilidad.

“Este tipo de infraestructura reconoce los servicios ecosistémicos que brindan los elementos naturales, los cuales aportan a la salud y la calidad de vida, por ejemplo, la vegetación evita encharcamientos e inundaciones, regula la temperatura en climas extremos y absorbe las partículas contaminantes PM 2.5 y PM 10”, comenta Auribel Villa.

Adicionalmente, ayuda a revertir los efectos negativos del cambio climático como pueden ser las islas de calor, dan confort térmico y acústico a peatones y ciclistas, lo que incentiva viajes no motorizados.

Un ejemplo de infraestructura verde son los jardines de lluvia (vegetación nativa que absorbe agua de lluvia) y los corredores verdes.

CiClim forma parte de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI), es ejecutado por la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en México y es financiado por el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania.

Colabora directamente con  gobiernos locales, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

Consulta sobre el proyecto y las herramientas que se han generado en este enlace

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