¿Cómo pueden los Gobiernos impulsar el deporte para el desarrollo?

A pesar de los beneficios sociales de los programas deportivos, el gasto de los gobiernos de América Latina y el Caribe en este rubro es bajo, de acuerdo con un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

 

El informe del BID precisa que las actividades deportivas, que mejoran los beneficios sociales y de salud, podrían darle un impulso al desarrollo de América Latina y el Caribe, si los programas están adecuadamente diseñados y monitoreados.

El análisis preliminar de los presupuestos fiscales de 17 países revela que el gasto en deportes promedia alrededor de 0,1 por ciento del PIB, alrededor de un tercio del gasto porcentual de los países europeos, sin tomar en cuenta programas especiales para atletas de elite o financiamiento olímpico.

Afirma el BID que el deporte puede aumentar el capital humano y la productividad al mejorar la salud física y mental, desalentando el abuso de sustancias nocivas, y ser una fuente de inspiración para logros atléticos y académicos. Mediante su efecto positivo sobre el capital social, la confianza y la cultura, los deportes pueden fomentar la acumulación de capital, facilitar el funcionamiento de los mercados, y fortalecer las instituciones.

Pero las autoridades, precisa el BID, deben ser cautelosas al decidir políticas en base a dichos resultados. “Puede ser que la gente que hace deportes tenga ciertas habilidades difíciles de observar que la hace más exitosa en la vida”, dijo Carlos Scartascini, un investigador líder del BID y coordinador del estudio.

La evidencia es cada vez mayor que los programas con las mejores intenciones pueden tener consecuencias negativas no deseadas. Algunos programas pueden empeorar la prevalencia de comportamientos que buscan disminuir, como el abuso de las drogas y la violencia. Investigadores en Suecia encontraron que la participación en actividades con poca estructura – como un centro de entretenimiento con poca supervisión – es asociado con altos niveles de comportamientos antisociales.

La manera correcta de hacer deportes para el desarrollo

El estudio contiene cinco recomendaciones para asegurar que los programas de deportes para el desarrollo sean más exitosos.

  1. Mejorar la recolección de datos. A pesar de las preocupantes tendencias en obesidad y la falta de actividad física que impera en la región, aún sabemos poco sobre el problema, a quién afecta, cómo y cuándo.
  2. El diseño importa. Ambientes estructurados y cálidos pueden mejorar el comportamiento, mientras que ambientes desestructurados pueden tener el efecto contrario.
  3. Pilotos y evaluaciones. Los proyectos deberían empezar pequeños, con metas claras y resultados que son monitoreados y evaluados. La ampliación de los programas sólo puede ocurrir cuando hay certeza que los proyectos por lo menos no producen impactos negativos.
  4. Utilizar herramientas de la economía del comportamiento. Las intervenciones comprobadas de la economía del comportamiento ofrecen una herramienta complementaria valiosa. Unos “empujoncitos” (nudges) a los individuos puede aumentar la actividad física con pocos resultados negativos mientras se gana tiempo para aprender más sobre cómo invertir mejor.
  5. Considerar como la infraestructura urbana impacta la actividad. La planificación urbana también debe ser evaluada sobre si impulsa más o menos actividad, de la misma manera que las preocupaciones ambientales son tomadas en cuenta antes del inicio de la construcción.

Desde el 2004, el BID ha patrocinado iniciativas de deportes para el desarrollo en 18 países, beneficiando a directamente a más 90.000 individuos, incluyendo el programa de capacitación A Ganar, que utiliza el poder del fútbol y el deporte en equipo como un instrumento para asegurar que los jóvenes puedan encontrar trabajos, aprender habilidades empresariales, o reingresar al sistema educativo formal.

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