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Frontera Sur de México: cooperación internacional para la seguridad y desarrollo de la zona

México requiere el apoyo de Estados Unidos, los Estados centroamericanos e inclusive de la Unión Europea para la protección de los refugiados centroamericanos, la prevención de la delincuencia y el desarrollo de la frontera sur de México, recomienda el International Crisis Group.

En su estudio La Frontera sur de México: seguridad, violencia y migración en la era Trump, la organización que trabaja para la prevención de conflictos y el diseño de políticas que construyan un mundo más pacífico, el International Crisis Group señala que a medida que los centroamericanos continúan huyendo de la pobreza y la violencia en sus países de origen, las barreras protectoras de México se están convirtiendo en un cuello de botella.

Agrega que la xenofobia y la delincuencia hacen que el sur de México sea cada vez más peligroso para los refugiados y los migrantes, por ello sugiere la colaboración internacional, incluyendo a Washington y la Unión Europea para esforzarse en fortalecer la protección de los refugiados y la seguridad en la zona.

“El número de latinoamericanos que solicitó el estatuto de refugiado en México aumentó en un 66 por ciento en 2017. Falto de personal y desbordado, el sistema mexicano encargado de tramitar los casos de asilo se encuentra al borde del colapso: cuando México fue golpeado por dos terremotos en septiembre de 2017, la agencia nacional para los refugiados se vio brevemente paralizada. Muchos solicitantes, entre ellos niños, languidecen en centros de detención a la espera de un veredicto acerca de si recibirán protección”, reporta el estudio.

También señala la situación de violencia por la que atraviesa el país, entre homicidios, secuestros y trasiego de droga en los estados fronterizos y la violencia ocasionada por la fractura al interior de los grupos criminales.

El informe señala que “La proliferación de cárteles y pandillas ha intensificado las batallas territoriales por el control de los negocios de protección extorsiva. Los centroamericanos, que durante mucho tiempo han sido víctimas de la delincuencia cuando viajaban hacia el norte, ahora se enfrentan a numerosas organizaciones delictivas dispuestas a secuestrarlos, someterlos a abusos físicos y sexuales, o asesinarlos. Las pandillas incluso han llevado a cabo incursiones en albergues de migrantes”.

Además, los migrantes son considerados por la población local como responsables del aumento de la delincuencia, por lo que son víctimas de discriminación, violencia e incluso llamamientos a que el sur de México construya su propio muro.

Ante este panorama, el International Crisis Group recomienda:

Para prevenir la propagación del crimen organizado, la violencia y la xenofobia, y para apoyar la seguridad y el desarrollo, en la frontera entre México y Centroamérica

A los gobiernos de los Estados Unidos y México:

  1. Fomentar la cooperación bilateral y asociarse con países centroamericanos para asegurar que los flujos migratorios y comerciales sean ordenados y estimular el desarrollo económico en la frontera, sin condicionar estos pasos al resultado de negociaciones comerciales u otras negociaciones bilaterales.
  2. Abstenerse de apoyar una mayor militarización de la frontera sur de México como medio de frenar los flujos de migrantes y combatir la creciente delincuencia.
  3. Promover el intercambio de conocimientos entre EE.UU., México y los países centroamericanos en materia de prevención de las pandillas y rehabilitación de pandilleros en las ciudades y barrios vulnerables de la frontera sur de México.

Al gobierno de México:

  1. Proporcionar suficientes recursos financieros y humanos a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) para que pueda coordinar con el Instituto Nacional de Migración (INM) a la hora de brindar atención a quienes busquen protección, incluido:
    a) Mejorar la seguridad para aquellos cuyas vidas peligran a causa del crimen organizado de acuerdo con sus necesidades específicas de género y edad; y desalentar su reclutamiento por parte de estos grupos a través de programas de empleo y desarrollo comunitario.
    b) Proporcionar información sobre el derecho a solicitar asilo a todas las personas que no sean ciudadanas mexicanas detenidas por cualquier autoridad mexicana, y poner fin a la detención prolongada, en especial de niños y adolescentes.
  2. Apoyar los esfuerzos de los gobiernos locales para acoger a los migrantes y refugiados en la región fronteriza; y reforzar las fiscalías estatales especializadas en delitos cometidos contra migrantes.

A los gobiernos de Honduras, El Salvador y Guatemala:

  1. Proporcionar la infraestructura y recursos financieros y humanos necesarios a las oficinas consulares existentes, y ampliar sus servicios y alcance geográfico en México, disminuyendo su dependencia de las donaciones y la infraestructura que brinda el gobierno mexicano.

A la Unión Europea y los Estados Unidos:

  1. Apoyar mediante ayuda técnica los esfuerzos gubernamentales de México y Centroamérica para supervisar el trabajo de las agencias de seguridad y las instituciones estatales en materia de migrantes y refugiados; aumentar el apoyo técnico para expandir la tramitación de casos de asilo, en especial los de niños, en México y sus países vecinos; y brindar asistencia técnica y desarrollo de capacidades a los consulados centroamericanos para garantizar la protección de las personas en tránsito.
Consulta aquí más detalles y a continuación el documento completo:

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