Laboratorio para la ciudad: innovación cívica y creatividad urbana

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Alcaldes de México

Por Hugo Valencia

El Laboratorio para la Ciudad de México (LabCDMX) es un espacio que nació hace casi cuatro años con la misión de ser el área experimental y creativa del Gobierno de la Ciudad de México y hasta el día de hoy se ha enfocado en dos grandes ramas: la innovación cívica y la creatividad urbana.

“El laboratorio ya es en sí mismo una propuesta innovadora y es un movimiento ciudadano que tiene contacto directo con el jefe de gobierno de la Ciudad de México, por lo que pretendemos ser un vínculo eficiente entre la sociedad civil y el gobierno local”, explicó la directora general del LabCDMX, Gabriella Gómez-Mont.

El laboratorio está dividido en cinco áreas, que es lo que dicta los temas y proyectos que se exploran, uno de ellos es Ciudad Abierta, en donde se abordan temas de gobernanza y democracia.

Laboratorio para la ciudad.“Aquí tratamos de responder cómo podemos colaborar de formas distintas y en diferentes procesos. Un ejemplo es cómo hacemos participar a la gente en procesos políticos como se hizo recientemente con la constitución local, con una plataforma en la cual se podían mandar propuestas para el grupo redactor”, dijo Gómez-Mont, en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

Mencionó que también tienen Ciudad Peatón donde abordan temas de movilidad en donde la preferencia la tiene el peatón, además afirmó que en este aspecto trabajan de la mano con instituciones como la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (Semovi). “Hemos participado en la creación del plan de seguridad vial, además de muchos experimentos en temas como el espacio público y temas apegados a crear una mejor cultura ciudadana”, agregó.

Otra área en la que trabajan se llama Ciudad Creativa, en la cual exploran las implicaciones del capital creativo para la Ciudad de México y se busca fomentar la política pública alrededor de la creatividad. Es decir, cómo se hace para que sea una ciudad muy amigable para todos los fenómenos culturales y creativos.

En ese sentido, Gabriella Gómez-Mont habló sobre Ciudad Lúdica, área de trabajo en la cual buscan explorar el juego como una herramienta de cohesión de ciudad. “Incorpora de manera muy intensa el tema de los niños en la zona metropolitana, donde hay casi cinco millones de infantes. Esto es porque muchas veces se nos olvidan los niños en la creación de política pública, entonces buscamos los mecanismos para que la voz de los niños esté contemplada en la creación de políticas”, dijo.

Ciudad Propuesta

Esta área busca tener una visión de imaginar una ciudad y hacerla realidad, es decir, trata de aprovechar mejor el talento ciudadano en favor de la transformación urbana y para ello va más allá de la noción de participación ciudadana no como un fin, sino como un camino para la generación urbana participativa, dijo el coordinador de Ciudad Propuesta, el maestro Isaac Serrano.

“No simplemente es levantar la mano, sino transformar la ciudad a partir de levantar la mano. Y la idea es empezar a probar nuevas metodologías, nuevos caminos para realmente aprovechar muy bien la imaginación ciudadana en favor de la transformación”, afirmó el geógrafo urbano.

En ese aspecto, rescató que en el laboratorio están trabajando mucho con la parte de ciencias espaciales principalmente buscando, a través de las ciencias territoriales, ayudar a leer y narrar mejor la ciudad. “Impulsar políticas públicas basadas en evidencia de datos y de una moción espacial, todo esto por medio de una perspectiva territorial urbana”, explicó Isaac Serrano en entrevista.

De una idea a un proyecto

Para Clorinda Romo, arquitecta y colaboradora del LabCDMX, en esta oficina tienen las facultades para palpar la coyuntura ciudadana y poder entender cómo se puede sumar valor. “Es decir, intentar encontrar las formas en las cuales ciudadanos y gobierno podamos encontrar semejanzas en un tema en específico”.

Por ejemplo, en estas cuestiones, a lo largo de los cuatro años han logrado poner sobre la mesa temas sobre cómo hacer más transparente un proceso para la creación de algún tipo de regulación, como ha correspondido con el debate entre los taxis y las aplicaciones de transporte donde el LabCDMX ha tenido vital participación con la organización de un debate público presencial y digital.

“Nos interesa mucho generar los mecanismos de participación para que toda la gente que quiera pueda ser parte del tema a discusión. Por ejemplo, generamos plataformas web con el objetivo de socializar la discusión y tener opiniones diversas sobre los temas”, dijo Clorinda Romo.

Posteriormente, se realizaron mesas de trabajo en donde los involucrados, más expertos en política pública y autoridades de la ciudad generaron las recomendaciones para la regulación.

“Esa es una de las formas como funcionamos. Es un proceso que se provoca de la coyuntura y de las necesidades que hay en determinado momento, con base en eso buscamos la forma de resolver de manera distinta utilizando los nuevos medios tecnológicos para generar visibilidad y participación”, aseguró la arquitecta.

Además, el LabCDMX genera diferentes convocatorias para jóvenes que crean poder generar soluciones creativas a problemas en la Ciudad de México, esto en el HackCDMX que es un festival de datos con la participación de más de 600 personas.

Parte de la contribución del laboratorio es pensar en los programas y procesos ya existentes para poder identificar dónde están los desafíos, es decir, cuestionar lo que se da por sentado. “Tiene que ver con lo que estamos haciendo con los presupuestos participativos, buscamos mejorar lo que ya existe y encontrar las formas de optimizar estas cosas”, agregó Isaac Serrano.

De esa forma, han desarrollado canales de comunicación para escuchar la voz de todas las personas para diferentes proyectos de la ciudad que de otra manera no podrían haber sido escuchados. “Para lograr la participación de las personas, hemos visto que dependiendo el proyecto este tendrá su público, unas podrán ser con herramientas digitales y otras con sondeos y otros métodos”, explicó Gabriella Gómez-Mont.

La participación ciudadana, dijo Isaac Serrano, tiene muchas vías y una de ellas es Mapatón que es una aplicación donde la gente ayudó a hacer un mapa de todas las rutas de los microbuses, un mapa que no existía. “Entonces la gente con su aplicación marcaba sus rutas en el transporte público todos los días, tuvimos una participación de alrededor de cuatro mil personas que intervinieron directamente para resolver un problema de la ciudad”.

Laboratorio de datos

El Laboratorio para la Ciudad creó el primer repositorio de datos abiertos de la Ciudad de México. “Hay todo un ecosistema alrededor de todos los datos que hemos ido abriendo, y estamos retomando esta agenda en los proyectos del laboratorio”, explicó la directora general.

El objetivo de esta nueva área del LabCDMX será que el gobierno pueda tomar decisiones con base en datos, pero también que estos datos estén disponibles para emprendedores y empresas que necesiten la información para sus aplicaciones.

“Queremos formar ecosistemas donde universidades, gobierno y ciudadanía podamos entender la realidad de manera mucho más detallada y rica para poder analizar ciertos temas”, explicó Gómez-Mont.

En los temas de geografía urbana, en los últimos dos años se han generado alrededor de 200 mapas que ayudan a entender el origen y destino en temas de movilidad, temas de crecimiento de autos, pobreza, etcétera.

“Estamos pensando en la geografía urbana como una herramienta poderosa para leer la ciudad desde una perspectiva territorial. Con base en esto vemos cómo la ciudad se piensa en un futuro”, dijo el maestro Isaac Serrano.

Todos los productos que se generan a raíz de datos como los mapas que se realizan en el laboratorio, sirven directamente para la toma de decisiones de la jefatura de gobierno, además de muchas otras instancias de gobierno que buscan la información para sus proyectos y programas.

“Esto puede ser una herramienta de análisis muy potente para distintos usos, además de que nos han pedido estos mapas para presentaciones internacionales e internas. Este es nuestro gran primer impulso por empezar a generar una cultura de política pública basada en datos y en evidencia científica”, concluyó Gabriella Gómez-Mont.

Con información de: Agencia Informativa Conacyt

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