Persisten desventajas educativas de una generación a otra, principalmente en el sur del país

Pese a los avances en años de escolaridad en las últimas décadas, la persistencia de las desventajas educativas de una generación a otra es elevada. En este sentido, la movilidad es aún baja, en especial en el sur del país, reveló el Reporte de movilidad social educativa 2020 del Centro de Estudios Espinosa Yglesias A.C.

En la actualidad las personas con más de 24 años cuentan con 9.4 años de escolaridad de un total de 15 años (62.6 % de lo esperado) mientras que sus padres, en promedio, alcanzaron 4.7 años y las madres 4.4 años del total (30 % de lo esperado). Este progreso representa un tipo de movilidad social de carácter educativo, refiere el reporte.

En particular, 44 por ciento de quienes nacen en el sur del país y en el seno de los hogares con los niveles educativos más bajos, no supera esa posición, revela el estudio.

En contraste, agregó, en el norte esta cifra es de 26 por ciento. Lo anterior se traduce en una desventaja de casi 70 por ciento para la región sur con relación a la norte.

En lo que se refiere a las diferencias por género, las opciones de avance en logro educativo resultan todavía más limitadas para las mujeres que para los hombres, independientemente de su condición de origen educativo.

El documento señala que un elemento que puede modificar la transmisión intergeneracional de la desigualdad de oportunidades educativas es el acceso a la educación pública y de calidad, ya sea gratuita o a bajo costo. Sin embargo, si este subsistema no proporciona una calidad similar a la de la educación privada, puede tener una influencia negativa, a pesar de su costo. Otro factor que impacta la movilidad educativa ascendente es el abandono escolar a distintos niveles.

De acuerdo con el reporte, a nivel nacional, la gran mayoría de los hijos (75.4 %) supera a los padres en su Índice de Educación, 7.6 % los igualan y 17 % tienen logros inferiores de escolaridad. En promedio, los hijos superan en 28.8 puntos porcentuales el logro educativo de los padres (lo que se traduce en cuatro años de escolaridad, aproximadamente).

Por regiones, el mayor porcentaje de hijos que superan en Índice de Escolaridad a sus padres en cuanto logros educativos se da en la región norte-occidente (que representa 77.7 % en el Índice de Educación), y el menor en la región norte (73.9 %).

Por regiones, la mayor persistencia en el grupo más desfavorecido la tiene la región sur. No obstante, la menor movilidad ascendente al grupo con mejor posición en educación la presenta el centro-norte. Por su parte, la menor persistencia y la mayor movilidad ascendente corresponde a la región norte.

Esta información sugiere que en el sur y en el centro-norte del país la condición de origen se transmite en mayor medida de padres a hijos. El norte presenta mejores condiciones para romper la relación origen-destino. Las regiones restantes tienen condiciones intermedias de movilidad educativa.

Ante ello, los investigadores sugieren que el peso de la herencia educativa se puede comenzar a reducir mejorando el desempeño de la escuela pública y, en menor medida, las transferencias monetarias a los hogares más vulnerables puede ser de ayuda.

La desigualdad de oportunidades sería menor y la movilidad mayor si se concentraran esfuerzos en atender los problemas de calidad educativa y el elevado abandono escolar en la educación media superior, entre otros, apunta el documento.

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