Qué hacer para no infringir la Ley durante las campañas electorales

Sepa y tenga la templanza de cumplir con la normatividad aplicable sin paralizar la acción de Gobierno, mediando su sagacidad a fin de mantenerse en la línea de fuego sin ensuciar un ejercicio del Poder Público

El 2018 representa sin duda, el ejercicio electoral más ambicioso y complicado de nuestra historia y por qué no, de nuestro país. La concurrencia de las elecciones locales con las federales adoptadas y vigentes en la mayoría de las entidades que dará vida a la elección de 3,600 cargos despierta sin duda un sin número de suspicacias que reflejará el éxito del manejo mediático del ejercicio de Gobierno (sería riesgoso en punto de inexactitud el afirmar que necesariamente los resultados electorales inmediatos son resultado del ejercicio de Gobierno).

Dentro de los partidos políticos la capacitación en defensa electoral inicia desde meses si no desde que años antes de un Proceso Electoral Federal. Existen liderazgos técnico jurídicos que representan en la mesa a uno y otro partido político. No por ser distantes de sus ideologías, sino por la importancia del manejo técnico, jurídico y de cultura general que se necesita tener para estar en una mesa y asumir una defensa puntual.

Y la razón no está alejada de la realidad ni percepción ciudadana. Desde que arrancó el siglo y exceptuando quizá la elección del año 2000 que dio como Presidente de la República al Lic. Vicente Fox, el litigio electoral ha ido en aumento y tal y como lo dijo la Presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en el marco de la firma del Convenio de Colaboración Académica entre la Asociación de Instituciones Electorales de las Entidades Federativas, a finales de mayo del año dos mil diecisiete, “Sin duda la democracia mexicana estará a prueba en 2018 y los organismos y tribunales electorales debemos estar a la altura de este enorme reto para la vida nacional..:”[1]; reto que sin duda los partidos políticos, candidatas y candidatos independientes lo están asumiendo de conformidad a su intereses.

Pero, ¿y los Gobiernos?

Antes del año 2000 cuando se pretendía seleccionar a un representante o a un litigante en materia electoral, era por lo general el abogado de confianza; aquel que tenía la disponibilidad de tiempo (y monetaria), de sortear un proceso electoral pocas veces con una remuneración pero sí con la promesa de integrase a los gobiernos municipales y estatales o incluso, asumir una asesoría en el Poder Legislativo en su caso. En el mejor de los casos, los litigantes se han ido especializando en las mesas de representación así como en los litigios, siendo testigos de personajes especializados que viven y respiran materia electoral, capacidades que procuran los partidos políticos pero los gobiernos pierden de vista.

Y la razón es muy clara: el abogado de confianza que ayudó en la parte legal en campaña se encuentra apegado a un proceso de Gobierno pero no siempre tendrá la sagacidad de actualizarse para adaptar su visión y considerar que ya no es gobernado, es Gobierno; que ya no es contrincante político sino Gobierno; que ya no hay contra quien combatir, sino que ahora es el blanco de los combates.

Elaboro éste preámbulo para despertar el interés en Usted amable lector a fin de que desde ya, y previo a que inicien oficialmente las campañas electorales y con ello la veda electoral, integre dentro de sus filas de Gobierno, a litigantes y políticos con experiencia electoral probada pero con conocimiento del servicio público. Que sepa y tenga la templanza de cumplir con la normatividad aplicable sin paralizar la acción de Gobierno, mediando su sagacidad a fin de mantenerse en la línea de fuego sin ensuciar un ejercicio del Poder Público labrado en casi tres o seis años de gestión, dependiendo de si hablamos de un Gobierno Municipal o Estatal.

Desde procesar técnica y jurídicamente la temporalidad en que un servidor público puede acudir a un acto de proselitismo, partido político o político puramente, hasta la naturaleza, tiempos y formas en que puede hacer campaña o utilizar el erario público para hacer propaganda, máxime arrancando el proceso electoral (una vez que llegue el ocaso de ésta inter campaña), el papel que pueden tener los Gobiernos en las elecciones, los integrantes del Poder Público, qué refiere en realidad una posición para garantizar la equidad en la contienda y qué representa una restricción de los derechos políticos electorales de los que integran éste, qué puede constituir un desvío de recursos públicos, en fin, existe un sin número de conceptos que como Gobiernos debemos cuidar a fin de cuidar incluso, la integridad jurídica personal.

Para ello amable lector, sugiero que pase a sus abogados la reflexión sobre tres áreas a cuidar. La primera, la penal. Para ello, sugiero consulte a la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales que estableció un interesantísimo trabajo bajo el título QUÉ SÍ Y QUÉ NO. PROHIBICIONES Y POSIBILIDADES DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS DURANTE LAS CAMPAÑAS ELECTORALES. Usted puede consultarlo directamente en Internet y de ahí valorar con su equipo jurídico, las medidas a tomar.

La otra puntualización que se sugiere haga es todo lo relativo a la regulación en base a la Ley General de Responsabilidades Administrativas y demás normativa que por éstas fechas, debe estar armonizada en todo el país. La aparición de faltas graves y no graves en el texto legal, así como de las directrices del servicio público, hace necesario el mantenerlas en el radar adecuadamente para que independientemente de las labores que emprenda de combate a la corrupción, cuide que su comisión no se vea materializada en los procesos electorales.

La última desde luego, es el contenido y alcances de los programas públicos. En cruce con los dos puntos anteriores, es imperante en que se analice debidamente la trascendencia del mismo a fin de cuidar que éstos no tengan una orientación que pudiere ocasionar alguna falta penal o administrativa del servicio público sin embargo, también se hace necesario el entender que esto no debe sugerir siquiera la parálisis del ejercicio público. Para ello, habremos de tener personajes capacitados que como ya se ha insistido en el  presente, deben tener una visión global que ampare las tres áreas.

Como colofón, invito a los integrantes de Gobiernos Municipales y Estatales a no bajar la guardia en el proceso electoral. Tengamos bien identificados a los liderazgos técnicos especializados que nos pueden ayudar en ésta tarea y sobre todo, cuidemos la manera en la que nuestros ejercicios de Gobierno vayan a trascender.

[1] NACIONALES (31 de mayo del año 2017). MVS noticias. Tomado del sitio http://www.mvsnoticias.com/#!/noticias/en-2018-la-democracia-estara-a-prueba-consideran-ine-y-el-tepjf-455 el día doce de marzo del año dos mil dieciocho.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: