Singladura | Reforma en puerta de Infonavit

Por Roberto Cienfuegos

Entre los efectos positivos para el mercado inmobiliario de esta reforma en curso se prevé la consolidación de una visión en conjunto del mercado inmobiliario en México

En cosa de días y como parte del esfuerzo para impulsar la recuperación económica del país, sacudido por la pandemia del coronavirus, se prevé la aprobación de una reforma a la ley del Infonavit, cuyos propósitos centrales están relacionados con una mayor colocación y la inyección de más recursos al mercado inmobiliario nacional, así como la diversificación de instrumentos financieros que deberían abrir la oportunidad a los derechohabientes de hacerse de una vivienda.

Tan pronto como el 16 de abril, se prevé que el Consejo de Administración del Infonavit apruebe las Políticas de Crédito y las Reglas para el Otorgamiento de Crédito.

La reforma promueve la inclusión financiera con base en seis cambios, que incluyen una ampliación de las posibilidades del destino de los recursos, la posibilidad del otorgamiento de créditos para financiar la adquisición de suelo para construir una vivienda, lo que es acorde con una visión de satisfacción progresiva de las necesidades de vivienda y entender el suelo no como elemento, sino como precondición de la vivienda, esto conforme un documento en poder de este espacio.

De igual forma se prevé de manera explícita la autoproducción como posibilidad de destino de los créditos otorgados por el Infonavit y la creación de una línea de crédito específica para el refinanciamiento de créditos que los derechohabientes hubieran adquirido con alguna otra institución financiera, lo que posibilitará que los derechohabientes accedan a mejores términos y condiciones en los créditos que hubieran adquirido con la banca comercial en el pasado.

La reforma establece además el reconocimiento del derecho de los trabajadores de recibir el monto de su crédito de manera directa y sin intermediarios, lo que deviene en libertad de elección para el acreditado, respecto de la manera en la que hará uso de su crédito.

Un punto adicional de la reforma es que se posibilitará que los trabajadores para que accedan a un número ilimitado de créditos subsecuentes, siempre y cuando liquiden el anterior. Estos créditos no tendrán que otorgarse en coparticipación con entidades financieras.

La reforma en curso reconoce el derecho de los derechohabientes sin una relación laboral activa, de acceder a créditos de Infonavit, una vez que las condiciones de acceso sean establecidas por el Consejo de Administración en reglas de carácter general.

Entre las bondades de la reforma, figura un reforzamiento del compromiso con las y los trabajadores porque brinda mayor libertad para los derechohabientes de utilizar sus recursos de acuerdo con sus necesidades. Provee mayor y mejor información para los derechohabientes al momento de elegir su crédito, y otorga mayor seguridad a los derechohabientes al momento de recibir su crédito sin intermediarios.

Se establece igualmente que la colocación del Infonavit apoyará a la economía con base en distintas soluciones crediticias al promover la compra de vivienda nueva, la autoproducción y la mejora de la vivienda.

En lo que toca al crédito para vivienda nueva se prevé un efecto positivo para las desarrolladoras habitacionales y se abre a través de créditos hipotecarios  la posibilidad de un impacto en la economía a gran escala.

Establece además el crédito para autoproducción y mejora, de tal forma que las familias podrán conseguir, aprovechar y gestionar los recursos que tienen a su alcance para construir su casa. Se ofrece a través de créditos no hipotecarios, con un impacto importante en las economías locales.

Por medio de estos dos mecanismos, el Infonavit cumple con el objetivo de garantizar el derecho humano a la vivienda al tiempo que genera un ciclo económico en el que el gasto de unos es el ingreso de otros.

La aprobación el próximo día 16 de las Políticas de Crédito (POC) y las Reglas para el Otorgamiento de Crédito (ROC) se registrará en el marco del tripartidismo colaborativo, una vez que la primera de dos rondas de negociaciones comenzó el nueve de marzo de 2021.

Cada ronda de negociación estará integrada por dos mesas dedicadas a las POC y dos para las ROC.

De igual forma, se llevarán a cabo mesas paralelas (técnicas) para acordar temas en específico.

De hecho, las mesas de negociación concluyeron el 8 de abril y serán sometidas a aprobación como ya se dijo, en una sesión extraordinaria del Consejo de Administración el 16 de abril.

Las políticas serán presentadas a la Asamblea General, en sesión ordinaria, el 29 de abril para luego ser sometidas, junto con las reglas, a consideración de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer) para avanzar en la aprobación del análisis de impacto regulatorio realizado por dicho organismo.

Es un hecho que las expectativas de crecimiento para la economía mexicana han mejorado para este y el próximo año, de la mano de la apertura de sectores estratégicos ligados a las cadenas globales de valor como la construcción.

Según Hacienda, este año podrá crecer la economía en torno al 5 por ciento y para el 2022, 2.6 por ciento.

Entre los efectos positivos para el mercado inmobiliario de esta reforma en curso se prevé la consolidación de una visión en conjunto del mercado inmobiliario en México, con beneficios tangibles a través de una mayor inclusión financiera, el abatimiento del problema de rezago en materia de vivienda, originado en buena parte por la falta de productos financieros que atiendan las necesidades de todos los mexicanos y la implementación del plan nacional de la vivienda y la visión del Instituto, que será más sencillo otorgar soluciones financieras a todos los derechohabientes.

La reforma también prevé una mayor liquidez al mercado inmobiliario y apoyar la recuperación económica porque dará mayor diversidad a las áreas en las que el Instituto puede otorgar créditos. En consecuencia, se originará la apertura de nuevos mercados y se elevará el monto de recursos en circulación. Con la apertura de nuevos mercados se dará un impulso adicional a la recuperación económica y al contar con más opciones de crédito se impactará positivamente en toda la cadena de valor que genera la industria de la construcción en México, como se sabe un puntal en cualquier economía. Ojalá.

Roberto Cienfuegos

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@RoCienfuegos1

 

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