Transparencia, Gobierno Abierto y Teletrabajo en la nueva realidad

Por Isaías Ocampo

Alcaldes de México | 29 de abril de 2021.- Durante el último año, transcurrido en medio de una crisis sanitaria global, se han producido ciertos cambios en las formas en las que se interrelaciona la sociedad, lo que nos lleva a plantearnos nuevas formas de interacción entre gobiernos y ciudadanos, así como cambios en la forma de trabajar, expusieron expertos en el Foro Virtual Prácticas de Desarrollo para los Gobiernos Locales, del Comité de Planeación para el Estado de México (Copladem).

En el segundo día de trabajos del foro organizado por Copladem, los panelistas, divididos en dos mesas de trabajo y con la moderación de Francisco Michavila, colaborador en el portal Gobierno Transparente (España), se expusieron los retos y oportunidades en los ámbitos de transparencia, gobierno abierto y uso de las tecnologías de la información y la comunicación, así como el teletrabajo y los ecosistemas digitales en la gestión pública, con la participación de alrededor de 400 espectadores.

Francisco Michavila

Transparencia, Gobierno Abierto y Uso de las TIC

En el primer panel, Luis Gustavo Parra Noriega, comisionado del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de México y Municipios (Infoem), señaló que la transparencia, el gobierno abierto y el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), son el resultado de un complejo proceso de innovación institucional.

Luis Gustavo Parra Noriega

Precisó que la transparencia y el gobierno abierto no son lo mismo, pues la primera es una cualidad aplicable a los flujos de información que constituyen las herramientas a través de las cuales identificamos, conocemos, entendemos y evaluamos la acción gubernamental, mientras que lo segundo es transparentar las acciones del gobierno y establecer una comunicación constante con la ciudadanía.

El gobierno abierto, refirió Parra Noriega, está basado en la transparencia y el acceso a la información, así como en la importancia de que los gobernantes rindan cuentas sobre la forma de actuar y conducirse apegados a la legalidad.

En tanto, señaló que las TIC deben aportar todo su potencial para la configuración de un verdadero gobierno abierto. “Una solución de gobierno abierto para la participación y colaboración consiste en la integración de herramientas que faciliten una comunicación fluida y bidireccional entre la administración y la sociedad, así como la gestión de dicha comunicación y, especialmente, la correcta tramitación y seguimiento de las aportaciones hechas por la sociedad”, refirió.

En su participación, Rafael Ayala González, editor de Gobierno Transparente (España), expuso el trabajo que debe realizar un gobierno abierto efectivo en el horizonte 2030, como una nueva forma de colaborar con las administraciones, el uso de los datos como iniciadores del cambio, la combinación de la inteligencia colectiva más el talento público, y aprovechar el aprendizaje mutuo, especialmente en los proyectos.

Rafael Ayala González

Refirió que los desafíos de las administraciones públicas son la legitimidad y la capacidad para actuar frente al cortoplacismo y afrontar los retos y riesgos.

Señaló la importancia de desarrollar innovaciones democráticas, fortaleciendo los procesos o instituciones para desarrollar el papel de la ciudadanía a través de políticas abiertas. Además, hizo hincapié en el impulso a la deliberación pública de calidad, con nuevas formas de acceso a la función pública, con inclusión y diversidad, eliminando todas las brechas.

En su oportunidad, Bernardo Almaraz, director general del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECyT), se refirió a los nuevos retos para la gestión pública en materia de transparencia, gobierno abierto y tecnología.

Bernardo Almaraz

En ese sentido, señaló que la pandemia de COVID-19 fue un elemento catalizador de cambio profundo que no tiene reversa, pues refirió que la tecnología que se utilizó en 2020 era lo esperado para 2028.

Explicó que la tecnología puede ser un elemento para combatir la corrupción, al reducir la interacción entre los ciudadanos y los servidores públicos; en tanto, el empoderamiento ciudadano puede “hacer más pública la vida pública”, y las TIC como detonador de cambio organizacional, con más transparencia, mejor gobernaza y más oportunidades de participación.

Teletrabajo y Ecosistemas Digitales en la Gestión Pública

En el segundo panel, María Elena Estavillo Flores, directora general de Centro-i, habló de las ventajas y oportunidades del teletrabajo en la nueva realidad. “Al principio se veía como una estrategia para sortear la crisis, pero es claro que debe ser un cambio permanente, que abra nuevas oportunidades laborales para personas con distintas capacidades y estilos de vida, así como para incrementar la satisfacción de los colaboradores y nuevas formas de funcionar en sociedad para mayor equilibrio de las personas”.

María Elena Estavillo Flores

En este contexto, puntualizó que la planeación por objetivos debe ser de primera relevancia. “Tenemos que cambiar las formas tradicionales de trabajar para apoyarnos mucho más en la planeación, sobre objetivos, tareas, flujos de trabajo y responsabilidades definidas […] para dejar de tener resultados reactivos y tener resultados proactivos”.

Señaló que el papel de las herramientas es fundamental y se deben usar de manera cotidiana en las instituciones públicas para la comunicación interna, trabajo colaborativo y seguimiento de proyectos. “En muy pocas organizaciones se han realizado estos esfuerzos, nos hemos quedado en las plataformas de videoconferencias”, expuso, y agregó que se “requiere tener confianza en los colaboradores y generar círculos virtuosos, donde son valorados por sus contribuciones y no por estar visibles todo el tiempo”.

Por su parte, Luis Equihua Bracho, director de Gobiernos Inteligentes en ESZ Smart Solutions, habló de los ecosistemas digitales para la gestión eficiente de servicios, en un contexto donde el 70% de la población tiene internet, mientras que el 88% utiliza teléfonos inteligentes, con una tendencia en aumento.

Luis Equihua Bracho

Expuso que, para el diseño de los sistemas digitales de gobierno, se debe poner, no sólo al ciudadano y a las empresas en el centro, sino establecer alrededor de ellos a los funcionarios públicos para generar:

  1. Procesos digitales simplificados
  2. Consolidación de la información
  3. Innovación y buenas prácticas
  4. Inteligencia de ecosistemas digitales

Para lograr lo anterior, explicó que los procesos digitales no pueden ser iguales a los presenciales; se debe buscar dar mayor valor agregado al ciudadano a través del uso de esquemas que no pierdan de vista la importancia de las actividades de los funcionarios.

Además, los sistemas deben interoperar lo más posible con otros sistemas, lo que ayuda a enriquecer la información y la experiencia de usuario; también, que los datos e información sean de fácil consulta y acceso, así como asegurar que la información se consolide en un mismo punto y diseñar los sistemas de gobierno con criterios novedosos.

En este sentido, Equihua Bracho refirió que las fases para la implementación de estos sistemas son:

  1. Planeación de proyecto
  2. Análisis de Procesos
  3. Diseño de flujos e interacciones
  4. Desarrollo del sistema
  5. Vinculación con otros sistemas
  6. Puesta en Operación

En su intervención, Netzer Gabriel Díaz Jaime, director general del Comité de Informática de la Administración Pública Estatal y Municipal (CIAPEM), señaló que el modelo de teletrabajo ha dado buenos resultados, “más allá de asumir un sistema operativo, visualiza la gran oportunidad de las tecnologías para abatir costos y mejorar servicios a la ciudadanía”.

Netzer Gabriel Díaz Jaime

Refirió que las recientes reformas a la Ley Federal del Trabajo, en materia de Teletrabajo, ofrecen derechos a los trabajadores, pero también obligaciones.

Entre los derechos enumeró los siguientes:

  1. Recibir los equipos necesarios para sus actividades
  2. Que su salario sea pagado en la forma y fechas estipuladas
  3. Percibir los costos derivados del trabajo: servicios de telecomunicaciones y electricidad
  4. Tratamiento correcto de la información y datos utilizados
  5. Desconexión al término de la jornada laboral
  6. Tener seguridad social
  7. Recibir capacitación y asesoría para garantizar la adopción, aprendizaje y el uso adecuado de las tecnologías
  8. Tener una relación laboral, equilibrada, a fin de gozar de un trabajo digno o decente
  9. Perspectiva de género que permita conciliar la vida personal

Entre las obligaciones de las personas que realizan teletrabajo se encuentran:

  1. Cuidar los equipos, materiales y útiles que reciban
  2. Informar con oportunidad sobre los costos derivados del trabajo
  3. Conducirse con apego a las disposiciones en materia de seguridad y salud en el trabajo
  4. Utilizar los mecanismos y sistemas operativos para la supervisión de sus actividades
  5. Atender los mecanismos de protección de datos utilizados en sus actividades, y restricciones sobre su uso y almacenamiento

En ese sentido, precisó que “los gobiernos solos no podemos lograr esta gran transformación digital, requerimos de alianzas como la industria de TI, especialistas, académicos y, sobre todo, de la población, que deberán sentirse arraigados e identificados con sus servicios digitales y oficinas a distancia”.

Finalmente, Miguel Ramiro González, director de Alimentación y Nutrición Familiar del DIFEM y especialista en teletrabajo, dijo que este modelo de trabajo es una oportunidad ante la nueva realidad, en la que se deben armonizar las dimensiones adquisitiva, con un trabajo justo, y la expresiva, con un trabajo decente.

Miguel Ramiro González

Señaló que algunas ventajas del teletrabajo son: la inclusión laboral, la igualdad laboral, mejorar el impacto ambiental, conciliar la vida familiar con la vida profesional y la optimización de los recursos públicos.

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