Impulsan vivienda con autoconstrucción

Martha Herrera

La estela de destrozos que dejó a su paso el huracán Alex en el estado de Nuevo León —a mitad de 2010—, transformó los planes de edificación de los gobiernos locales, así como la percepción de la sociedad civil y las organizaciones privadas. En este proceso, el papel de los edificadores de vivienda, constructores de obra y de todos los entes involucrados en las labores de reconstrucción se tornó fundamental.

Con su origen en la zona conurbada de Monterrey —una de las metrópolis más industrializadas del país—, la multinacional Cementos Mexicanos (Cemex) comenzó a trabajar para dar una rápida respuesta a esta nueva realidad. Primero con tareas urgentes de recolección y distribución de víveres, e inmediatamente después con las labores de proveeduría de cemento, además de ofrecer planes municipales de apoyo para la edificación y reparación de vivienda de la población damnificada.

Presencia sólidaEn un primer balance, la Secretaría de Obras Públicas del gobierno del estado estimó pérdidas para Nuevo León por 10 mil millones de pesos, contabilizando 100 puentes resquebrajados, además de vialidades, escuelas y centros de salud dañados y vados anegados por las torrenciales lluvias, entre otros perjuicios. Más de seis ríos se desbordaron, incluyendo el de mayor magnitud, el de Santa Catarina, que colapsó el principal eje vial de Monterrey.

Más allá de las cifras, el panorama que imperaba en la entidad durante los primeros días de julio —tras el paso del fenómeno meteorológico— era desolador. Alex había resultado con una intensidad tres veces mayor al huracán Gilberto, el cual había provocado estragos en Nuevo León 22 años atrás.

Tras un diagnóstico necesario, a principios de septiembre pasado, Cemex anunció la creación de 10 Centros Productivos de Autoempleo (CPA) en igual número de municipios que resintieron en mayor medida las secuelas del paso del fenómeno meteorológico, cuyas bases se sustentan en un programa ideado hace cuatro años.

De esta forma, en cada uno de los CPA instalados por Cemex habrá máquinas bloqueras con el fin de que los vecinos produzcan blocks para dos objetivos: el primero, para dotar de este producto a aquellas familias que perdieron sus viviendas, con el fin de construir 200 pies de casa (construcción básica que cuenta con los servicios mínimos necesarios). El segundo tiene que ver con la reparación de vivienda dañada, donde Cemex donará 50 toneladas de cemento.

En entrevista con Alcaldes de México, Martha Herrera González, directora de Responsabilidad Social y Desarrollo Comunitario de Cemex, explica que en realidad el apoyo se dio a un total de 15 municipios del estado, pero que en 10 de ellos no se siguió el esquema tradicional.

“En estos municipios decidimos poner en marcha lo que yo llamo el motorcito de reconstrucción del tejido social”, añade.

La novedad es que estos pies de casa cuentan con un diseño modular innovador, que les permitirá ser ampliados. Aquí, Cemex donará los materiales, equipará cada centro con la maquinaria necesaria y capacitará a los vecinos participantes.

Bajo el programa de autoconstrucción de Cemex, que aceleró su puesta en marcha por el ciclón, los gobiernos municipales asignan los terrenos en los que se instalarán los CPA, seleccionan a las familias que serán beneficiadas y se encargan de la supervisión profesional del proceso constructivo. Debido a que el rol de la cementera se centrará en la edificación de la obra negra, se buscaron “padrinos” para complementar la entrega, para que las casas cuenten con acabados, puertas, ventanas y baños.

COMUNIDADES SUSTENTABLES

Compromiso por escrito En breveDiseñados desde hace cuatro años, los Centros Productivos de Autoempleo de Cemex, con una vocación hacia la autoconstrucción, tienen como destinatarios las familias mexicanas de bajos recursos que demuestren un interés genuino por involucrarse en las tareas de edificar sus propios espacios. “Hablamos de comunidades proactivas y de gobiernos municipales que están enfocados a apoyar y movilizar este tipo de acciones de la mano de organizaciones civiles. Éstas son las vías”, señala Herrera.

En septiembre pasado, Cemex recibió en la ciduad de Nueva York, el Premio Mundial de Negocios y Desarrollo que otorgan el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Cámara Internacional de Comercio (ICC) y el Foro Internacional de Líderes de Negocios (IBLF), por su contribución a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Entre los programas galardonados está el de Centros Productivos de Autoempleo.

Los CPA han crecido y de vincularse con programas de fabricación de bloques, pasaron a ser un esquema de prefabricados y de desarrollo de productos para comunidades sustentables. Antes de éstos, Cemex ya trabajaba con el programa Patrimonio Hoy, el cual brinda asesoría y financiamiento a familias interesadas en mejorar su vivienda.

Para echar a andar este tipo de proyectos, la firma cementera requiere que el municipio o las organizaciones sociales involucradas donen el terreno en donde se van a construir las obras. También se busca reforzar esta base con actividades ligadas a la capacitación, al autoempleo, un concepto de universidad en línea, talleres productivos, cultura y deporte, así como temas de preservación del medio ambiente.

“Somos gestores que apoyan para que las comunidades se desarrollen de una mejor manera. Lo que buscamos es aportar a estos programas una visión de construir no sólo vivienda, sino comunidades. Esa es nuestra fuerza”, indica Herrera. Esta filosofía permitió a Cemex avanzar en medio de la desgracia. En un par de meses, antes de anunciar la creación de los CPA en cuestión, la cementera tejió alianzas con otras organizaciones para acelerar y hacer más eficiente la entrega de casas-habitación a pobladores de bajos recursos que resultaron afectados.

EFECTOS MUNICIPALES

Lo que siguePese a ser reconocido como el motor de crecimiento de Nuevo León, el municipio de Apodaca no se vio exento de los efectos nocivos de Alex: los dos ríos que confluyen en la demarcación, el Pesquería y el arroyo Topochico, tomaron su cauce dañando lo que había en tierra firme. El ayuntamiento perdió con el ciclón cerca de 380 casas en forma total y 120 casa en forma parcial, mientras las pérdidas por este concepto ascendieron a 450 millones de pesos.

El primer CPA de Cemex en la demarcación se instaló en septiembre en un taller productivo de la colonia Pueblo Nuevo, que tiene 50 mil habitantes. En el centro comunitario, lanzado con el fin de abatir el desempleo, se desarrollan labores de maquila, desde la fabricación de dulces hasta la confección de uniformes, y hoy cuenta ya con una bloquera ofrecida por Cemex en comodato.

“Estamos trabajando para darle calidad de vida a la colonia y a colonias vecinas, por lo que nos llena de orgullo lo que hoy hacemos con Cemex”, dice Benito Caballero, presidente municipal de Apodaca. La administración municipal asegura que los terrenos otorgados contarán con los servicios de drenaje, agua y luz, y que la construcción de nuevas casas con calles pavimentadas, imprimiría desarrollo a un área que nació hace 20 años por medio de la autoconstrucción, contando en un principio sólo con terrenos de cal. En una primera etapa se entregarán 75 casas.

Caballero, quien fue elegido como alcalde hace un año, bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), adelanta que antes de que termine 2010 se habrá instalado otro CPA en la zona norte del municipio.

También en entrevista, Jaime Rodríguez Calderón, alcalde de García, otro municipio dañado por Alex, resalta que las sinergias alcanzadas entre diversos actores de la comunidad han hecho la diferencia ante el desastre. Datos oficiales afirman que los daños materiales en García ascienden a 300 millones de pesos, lo que implica la afectación de 30 por ciento de su población. Las necesidades se traducen en la edificación de 1,760 cuartos y de 760 casas. Cemex garantiza 100 pies de casa y seguir trabajando en colaboración con la comunidad.

Frente a la emergencia“Lo que buscamos es preservar y engrandecer el patrimonio de los vecinos, pero de una manera legal, no permitiendo más gente a las orillas del río pues, además, se corre el riesgo de que se vuelvan comodinos, que digan así me evito el pago de luz o del agua”, indica Rodríguez, quien también es promotor de los centros productivos.

En relación al crecimiento futuro de la localidad, el primer mandatario de García afirma que existe un programa obligatorio que exige a los desarrolladores que planten dos árboles por cada casa construida.

Originaria de García, Ana Cecilia Tornado, damnificada por el fenómeno meteorológico, afirma que el temor de que se robaran sus pertenencias provocó que permanecieran días enteros a las orillas del río en su casa semidestruida. “Estaba recién aliviada de parto y entré en shock; me entró el agua por todos lados… desde que recibí la invitación, vengo todos los días para apoyar en la excavación, haciendo blocks”, indica.

Otra vecina con pérdidas, María de la Luz Martínez, afirma que ella asiste al terreno recién donado por el municipio de lunes a sábado para colaborar en la tarea de edificación. “Estamos organizados. Los vecinos que no pueden venir a diario se encargan de traernos comida y con eso ayudan”, señala.

Apodaca es la cuarta ciudad industrial más importante del país y representa 75 por ciento de la inversión privada que genera Nuevo León. Aporta también los mayores índices de crecimiento y empleo de las zonas metropolitanas que hay en la entidad, indica su presidente Benito Caballero.

El alcalde de García, Jaime García Calderón, asegura que en la entidad se dan facilidades administrativas y fiscales para invertir y que los tiempos de instalación de empresas se han reducido de 6 meses a 15 días. Por ello, empresas como el fabricante de componentes de aluminio de alta tecnología, Nemak, filial del conglomerado Alfa, y Mercedez Benz, han decidido instalarse en el municipio.

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