Progreso más allá de la minería

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BordadoraPor siglos, la minería ha sido considerada una de las actividades con más arraigo en la vida de las comunidades y poblaciones mexicanas del centro y de la zona norte del país, donde áreas desérticas y rocosas han dado paso a la construcción de brechas, caminos, carreteras, escuelas, centros de salud y mercados, formando verdaderos núcleos poblacionales.

En los últimos años, en colonias populares de Torreón, Coahuila, una nueva figura se ha incorporado también al entorno: los Centros de Desarrollo Sustentable (CDS), iniciativa que busca mitigar el impacto causado por el cierre de minas —cuya explotación de recursos está sujeta a ciertos periodos de vigencia—. Esto ha hecho posible sostener empleos y no cancelar las expectativas de obreros y familias enteras.

Cada año, cerca de 600 personas acuden a los centros de desarrollo a tomar cursos con maestros capacitados en temas de nutrición, carpintería y expendios de comida, lo que a la fecha ha favorecido a 12 colonias en conjunto, habitadas por 29 mil pobladores. En la mayoría de los casos, los colonos deciden el punto de reunión y la asignatura a tomar, con base en objetivos delimitados.

Gracias a las experiencias recogidas en los últimos 10 años, en fechas recientes se ha registrado también el nacimiento de pequeñas y medianas empresas (Pymes), mismas que ofrecen sus productos y servicios en la zona metropolitana de Coahuila.

Con un fuerte arraigo en Torreón, donde, de hecho, la actividad minera comenzó en 1877, antes de ser fundada la ciudad, Industrias Peñoles ha pasado por varias fases en materia de responsabilidad social: armó hace cuatro décadas los Centros de Desarrollo Comunitario, llevó a cabo estudios de desarrollo social en los 80, y en el año 2000 adoptó el Sistema de Autodesarrollo Autosustentable (SAA).

Leopoldo LópezLeopoldo López, subdirector de Vinculación en el complejo metalúrgico y minero Met-Mex Peñoles, menciona que desde hace una década, esta metodología ha permitido a la empresa aproximarse a la comunidad, diagnosticar el estado en que se encuentra e interactuar con ella.

En el caso de la minería —un sector con un peso cercano a 2 por ciento del PIB nacional— no sólo constituye el primer eslabón de varias cadenas productivas, sino que sus logros la colocan como una palanca natural del desarrollo social. ¿Qué se estaba haciendo mal entonces? ¿Por qué no se estaba aprovechando la infraestructura creada en beneficio de la propia comunidad? En cierta medida se formaban comunidades dependientes, que se veían beneficiadas por los cuantiosos recursos económicos destinados a cada proyecto minero en cierto tiempo, donde el propio ciclo marcaba las dos caras de la moneda: el progreso y la falta de él.

 

 

DE LA A HASTA LA Z

Leyendo“El desarrollo económico y el progreso social deben ser vistos como un programa que busca el crecimiento de las capacidades individuales y grupales. Si no, no hay manera de crecer, de obtener resultados”, señala convencido Leopoldo López.

Con un recorrido de 40 años, el concepto de desarrollo sustentable de la empresa abarca hoy cinco etapas: la primera de ellas radica en una labor asistencial o de poder satisfacer las necesidades inmediatas de la comunidad. Después, viene la fase de gestión, cuando la empresa deja de ser el proveedor inmediato y comienza a apoyar a la comunidad con el conocimiento y reconocimiento de sus capacidades de gestión.

De impacto socialLe sigue la de cogestión, cuando los propios pobladores forman sus Comités de Autodesarrollo Comunitario Sustentable (CACS) donde incorporan las propuestas de organizaciones no gubernamentales. Aquí se involucra también a la autoridad local. Los dos últimos capítulos se refieren a las labores de autogestión y autodesarrollo, donde la comunidad ya tiene la capacidad de generar estas habilidades a través del tiempo.

Mientras los periodos iniciales muestran un componente de 80/20, donde la gestión de la empresa tiene el mayor peso, en la medida en que los proyectos maduran la relación se va invirtiendo y al final la labor recae en las propias comunidades.

Si bien Peñoles no deja de participar económica y técnicamente en los planes de desarrollo sustentable, en éstos últimos niveles la comunidad ha sido capaz de atraer recursos frescos a sus proyectos y de trazar una ruta propia.

“Cuidamos mucho que no se generen asistencialismos, buscamos que por cada peso que invertimos, la comunidad genere dos pesos más, aunque en muchos casos se ha rebasado la expectativa”, asegura el ejecutivo de Peñoles.

PREPARÁNDOSE PARA CRECER

En el caso específico de Torreón, los Centros de Desarrollo Sustentable han impulsado la formación de 10 unidades productivas de diferente corte, desde fruterías, carpinterías y negocios expendedores de comida rápida; hasta empresas de segundo o tercer nivel, conocidas también como Pymes, donde figuran una fábrica de muñecas con el nombre comercial de “Remmy” y una dobladora de aluminio (Baños La Leopoldo López. Laguna o BañoLA).

En 2010 Peñoles suscribió un acuerdo con la Fundación Pro-Empleo, una asociación civil encaminada a apoyar a personas y comunidades que buscan lograr una vida productiva a través de la capacitación y asesorías para el autoempleo, lo que incluye la creación y el mejoramiento de microempresas.

El director de la Fundación en Torreón, José Andrés Núñez, afirma que la sinergia con el grupo industrial se dio porque su metodología se enfoca al desarrollo humano en proyectos productivos. A tan solo año y medio de arrancar actividades, la perspectiva de Pro-Empleo —que imparte talleres de capacitación con una duración de 20 horas semanales— es que a mediano plazo pueda constituirse como una incubadora de empresas locales para acceder a las fuentes de financiamiento de los programas de la Secretaría de Economía.

“Queremos que los pobladores se vuelvan independientes, pero también que apliquen una red de buenas prácticas empresariales, más en estos tiempos en que necesitamos ejemplos inspiradores de gente de mucho empuje”, plantea Núñez. Y es que, como tantos puntos del país, Coahuila —cuna también de otras marcas insignes, como una productora de leche de talla internacional— ha sido recientemente azotado por el crimen organizado.

CON SABOR A ESPERANZA

Impulso al desarrollo laboralEn breveEn un principio, medio centenar de mujeres coahuilenses decidieron formar una agrupación para elaborar artesanías destinadas a la exportación, pero en el trayecto la idea original se desechó y varias de sus impulsoras abandonaron el proyecto.

Hoy la cooperativa comunitaria textil XPACAANDA (término zapoteco que significa “Mi sueño para Ti”), se ha convertido en una realidad. La integran 10 mujeres que, con un acompañamiento experto, pudieron acreditar un préstamo de 1 millón de pesos y así comprar y echar a andar los telares.

Si bien su principal cliente es Peñoles, paulatinamente XPACAANDA ha empezado a formar una cartera más amplia, donde fi guran un centro spa y la escuela Nueva Creación, de la colonia Jardines Universidad, donde abastecerán de uniformes a 100 infantes.

Las fórmulas de su éxito se resumen en precio, calidad y entrega a tiempo, aunque aún falta más capacitación para que sus integrantes entren de lleno a la producción textil en serie. “La instalación de la fábrica, lo que hemos logrado, nos ha dado esperanza. En mi caso descubrí que tenía habilidades que desconocía”, señala Gloria Helena Rodríguez Miranda, ama de casa, madre de seis hijos y hoy una de las líderes del esquema.

En lo que respecta al eje de cultura y calidad educativa, entre las directrices planteadas por Peñoles en el tema de desarrollo sustentable, destaca el caso de un coro compuesto por 400 niños de entre 8 y 12 años que entona ópera clásica, cantos gregorianos y otras joyas de música culta.

Los profesores del “bello canto”, Silvestre Santos y Carmen Díaz-Flores, aseguran que la música clásica predispone a los infantes a pensar mejor y a solucionar mejor los problemas de asignaturas como matemáticas y lógica, e inclusive, problemas de vida.

Con historias, entre sus integrantes, de casos de violencia intrafamiliar después resarcidos por la magia del canto, el coro ha participado en festivales en Los Ángeles, Estados Unidos, y ha hecho recorridos por el estado. El coro ha sido también un remanso de paz en medio de las situaciones extremas desatadas por el crimen organizado en la entidad.

COMPROMISO SOCIAL

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Eduardo Olmos Castro, presidente municipal de Torreón —para el periodo 2010- 2013— asegura que los convenios en materia de desarrollo sustentable alcanzados con Industrias Peñoles y otras empresas buscan un compromiso con el desarrollo social, con una visión de trabajo que fortalezca el tejido social.

“Tenemos claro que las acciones más significativas en un municipio son aquellas donde concurren la comunidad, las empresas y el gobierno”, afirma el edil, quien llegó a la alcaldía abanderado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), despojando al Partido Acción Nacional (PAN) de uno de sus bastiones históricos.

Resalta que la principal ventaja del municipio es la calidad de sus trabajadores y sus centros educativos, y que la tarea permanente es reforzar la infraestructura vial y los facilitadores tecnológicos, con el fin de que los inversionistas encuentren mayores ventajas en este municipio norteño de alrededor de 700 mil habitantes.

En materia de seguridad, Olmos asegura que se han tomado medidas complejas y de alto riesgo que han redundado en una mejor coordinación sobre el tema en los tres niveles de gobierno. “Dimos de baja a la mayoría de los elementos de la policía que recibimos, con el fi n de contratar a personal aprobado en los exámenes de confianza, necesarios para atender a la población.” Y finaliza mencionando las obras viales sin precedentes e inversiones en materia de salud que también se han llevado a cabo.

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