Recaudación eficaz y austeridad, la clave

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El buen manejo de las finanzas públicas y un alto nivel de ingresos propios permiten a este municipio planificar los gastos con eficiencia

La evolución en las calificaciones del municipio de Huixquilucan ha sido positiva y hoy les brinda optimismo a sus habitantes. Cuando la calificadora HR Ratings comenzó a evaluar al ayuntamiento, en 2009, Huixquilucan carecía de grado de inversión, pero después, según el Director Ejecutivo Senior de Finanzas Públicas e Infraestructura, Ricardo Gallegos, “han sido constantes las notas buenas. De 2010 a 2014 logró la calificación BBB-, que implica que las autoridades municipales sostuvieron mejores métricas financieras; en 2015 y 2016 ascendió a BBB; en 2017 mejoró a BBB+, por su balance de deuda, y en abril de 2018 subió a A-, lo cual significa que ofrece seguridad aceptable para el pago oportuno de obligaciones de deuda y que mantiene bajo riesgo crediticio ante eventuales escenarios económicos adversos”.

En el mismo sentido se expresa Didre Ladrón de Guevara Madrigal, Directora Asociada de Finanzas Públicas de Fitch Ratings. “De 2013 a 2017, la situación finan- ciera de Huixquilucan se ha fortalecido en forma consistente, en términos de ingresos, a una tasa media anual de 9 por ciento, lo cual califica por arriba del promedio nacional.”

El municipio, apunta Ricardo Gallegos, “tiene bien estructurada su deuda bancaria; un crédito con Banobras, manejado con el Programa Especial de Fondos del estado de México, que le ha permitido obtener mejores plazos de pago y tasa de interés baja, lo cual, aunado a su recaudación por arriba de la media, cerca de 50 contra 35 por ciento, respectivamente, ha hecho que dé un salto cualitativo en sus finanzas públicas”.

Asimismo, la especial ista de Fitch refiere que “según nuestras mediciones, Huixquilucan recauda 50.8 por ciento, muy arriba del 31 por ciento en otros ayuntamientos de tamaño similar”.

El tesorero municipal, Agustín Olivares Balderas, indica que “la principal estrategia de recaudación corresponde a facilitar mecanismos de pago del impuesto predial y ampliación de la base gravable, lo cual hemos logrado mediante la habilitación de formas de pago electrónicas, ampliación de los horarios de atención, establecimiento de cajas de pago móviles y estando cerca del causante”.

Al inicio de cada año la mayoría de los municipios ofrece descuentos y condonación de multas e intereses a quien se ponga al corriente en el pago del impuesto predial, su principal fuente de ingresos propios. A la pregunta de por qué Huixquilucan arroja mejores cifras, los especialistas de HR Ratings y de Fitch Ratings coinciden en que esto se debe a dos factores fundamentales: la fiscalización y su ventaja geográfica.

“Muchas autoridades municipales se concretan a realizar anuncios en radio y televisión o colocar mantas en las calles, con la oferta de beneficios para el contribuyente que se vuelva cumplido, pero las acciones de Huixquilucan van más allá de la invitación; envían notificaciones personalizadas sobre el estatus a cada causante, donde les informa de sus adeudos; la fiscalización y la posibilidad de sufrir el eventual embargo de sus propiedades ha resultado un motor para aumentar la recaudación”, expresa Gallegos; mientras que Ladrón de Guevara añade que “la vecindad con la Ciudad de México de una de las zonas con predial más alto del ayuntamiento opera a su favor e impulsa sus ingresos de libre disposición, mismos que puede destinar a gastos no etiquetados”.

Política del municipio: austeridad y contención del gasto

Por Jaime Millán Núñez

Pagar impuestos sigue siendo una tarea a la que las personas se resisten, pero los ingresos fiscales aumentarán si se tiene certeza de que los recursos se utilizarán para satisfacer sus necesidades de manera eficiente, lo cual permitirá tener finanzas sanas.

Por ello, el reto de la recaudación consiste en ampliar la base tributaria. Hoy día son pocos los contribuyentes que aportan a los ingresos públicos con respecto de la población económicamente activa. Así, el alcalde Enrique Vargas del Villar propone que la Ley de Coordinación Fiscal sea revisada y se analice la política redistributiva del país para contar con mejores prácticas en el manejo de los recursos.

Cuando inició la actual administración, en 2016, Huixquilucan registraba un alto nivel de pasivos, mala calificación crediticia y una cartera de acreedores amplia; su deuda pública ascendía a 1,508 millones de pesos (mdp): 242.8 mdp al Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM) con plazo de pago a 2030; deuda bancaria de 786.1 mdp, con plazo de pago a 2038, y pasivos de 479.1 mdp con proveedores y acreedores.

Hoy, gracias a la política de austeridad y eficiencia en el gasto gubernamental, y a que se procura ejercer el presupuesto de manera eficiente, la situación ha mejorado.

“En esta administración hemos pagado 52.6 mdp por concepto de interés de la deuda bancaria por el periodo de enero 2016 a julio 2018, y 4.1 mdp a capital; respecto a la deuda con ISSEMyM se han pagado 33.5 mdp de intereses y 8.8 mdp a capital por el mismo periodo, y 577.8 mdp de pasivos, importe que incluye el pago parcial de la deuda con Conagua y la Comisión del Agua del Estado de México (Caem) por lo que se ha pagado un total de deuda por 676.8 mdp.” Hoy, afirma el edil, existe una política de austeridad y contención del gasto; se redujeron gastos administrativos, operativos y de nómina, y se invierte más en políticas públicas a favor del ciudadano.

“Además, ya no contratamos deuda con bancos, a proveedores y acreedores les pagamos oportunamente.”

Se han puesto en marcha programas de recaudación como Borrón y Cuenta Nueva; la campaña anual de regularización de traslado de dominio con descuentos en coordinación con notarios, quienes reducen sus honorarios; el Buen Fin, donde se ofrece reducción en multas y recargos hasta de 80 por ciento; además de descuentos anuales a los contribuyentes cumplidos y quienes pagan de manera oportuna.

Los recursos de programas federales y estatales representan sólo 47 por ciento del presupuesto anual, refiere Vargas del Villar, y los ingresos por gestión (impuestos y derechos) significan casi 53 por ciento.

Mejora de servicios

Gracias a la salud de las finanzas públicas, por ejemplo, se adquirieron luminarias LED para el alumbrado público, patrullas para mejorar la seguridad y 22 camiones de basura para la recolección de residuos sólidos urbanos.

Además se implementó un programa de mejora a vialidades para reencarpetar vías primarias y secundarias, así como para el desarrollo de programas sociales, como el otorgamiento de becas a estudiantes y despensas. También se instalaron alarmas vecinales, botones de pánico y cámaras de vigilancia en vialidades.

“La participación ciudadana en la toma de decisiones es un tema prioritario para nuestro gobierno; escuchamos a los habitantes y ofrecemos políticas públicas de vanguardia relacionadas con la atención a sus necesidades.”

Entre los principales focos de atención, concluye el edil, se tiene identificada la seguridad pública y el mejoramiento de los servicios urbanos con un manejo adecuado y transparente de los recursos.

Mejores servicios

En las pasadas elecciones de julio, Enrique Vargas del Villar contendió por la reelección y ganó para permanecer en el cargo hasta el 31 de diciembre de 2021. “No sólo se mantuvo el buen comportamiento de deuda y de recaudación heredados, sino que los ha mejorado. Es la primera vez que un gobierno local se reelige y con ello se reduce el eventual costo transaccional, y como el perfil de su deuda ofrece un rostro positivo y su balance entre ingresos y egresos mejora, las expectativas se vuelven más optimistas.”, considera Ricardo Gallegos. Para Didre Ladrón de Guevara, “lo que importa es que mantengan la disciplina; su nivel de endeudamiento, por ejemplo, representa 0.2 por ciento de sus ingresos de libre disposición y tienen mucha flexibilidad presupuestal, con un servicio de deuda de 19.6 por ciento de su ahorro interno”.

Por su parte, Ricardo Gallegos observa que “el balance ingresos-egresos aún es deficitario, pero debajo de 10 por ciento; nuestra proyección para finales de 2018 se ubica en 6 por ciento, lo cual lo hace manejable, igual que su deuda neta a ingresos de libre disposición que se estima alcance apenas 20 por ciento en diciembre próximo y un pasivo circulante de entre 17 y 19 por ciento”.

“Buscamos mantener finanzas sanas, la administración mejora en forma gradual y los recursos públicos arrojan resultados satisfactorios para los habitantes gracias al ejercicio eficiente de la recaudación y del gasto. El manejo responsable de la deuda para esta administración consiste en un uso efectivo de los recursos municipales, mediante la realización de la mayor parte de compras del ayuntamiento por conducto de licitaciones”, apunta Agustín Olivares, y refiere que los ingresos recaudados por gestión en 2015 fueron por un monto de 921 millones 960 mil 634 pesos y dos años después, en 2017, alcanzaron 1,102 millones 664 mil 459 pesos”, añade el funcionario.

Ricardo Gallegos considera que debido a estos resultados, la población se siente mejor atendida, “ve que los servicios de seguridad pública y de movilidad, entre otros, son mejores y eso estimula su deseo de ser causante cumplido, lo cual en este caso se ve reforzado por su ventaja geográfica privilegiada; cuenta con una de las zonas residenciales de mayor poder adquisitivo en el país, Interlomas, que implica mayor monto de ingresos, pues se trata de causantes cumplidos que pagan más de predial por metro cuadrado”.

Círculo virtuoso

Cuando HR Ratings evaluó al municipio por primera vez, éste tenía un perfil de vencimientos de deuda agresivo, con un servicio muy alto, pero a partir de 2010 cambió de estrategia. No obstante, entre los pendientes de Huixquilucan para sostener buenas calificaciones, el especialista recomienda “que no se endeude más con la figura de crédito de corto plazo y que busque reducir sus pasivos para mejorar su liquidez en los periodos complicados por estacionalidad y tenga mayor margen de maniobra para dedicar recursos a obra pública”.

De hecho, expresa la analista de Fitch, el balance operativo que se observa en la alcaldía, por no tener que dedicar muchos recursos al pago de deuda, lo lleva a un círculo virtuoso.

“Nuestra deuda pública se ha pagado oportunamente de acuerdo con lo contratado y lo más importante, no contraeremos más deuda con bancos y no dejaremos pasivos por pago de proveedores y acreedores”, informa Agustín Olivares.

“Vamos por pasos. En ahorro interno disminuimos en los dos primeros años las partidas de gasolina, nómina y, para este año, de la renta de inmuebles. Con la contención del gasto corriente y el plan de austeridad hemos avanzado en e l saneamiento de nuestras finanzas, ya dejamos de realizar egresos innecesarios para directores y subdirectores, como compra de vehículos, gastos de representación y pagos de celulares, entre otros”, apunta el tesorero municipal.

En cuanto a los criterios del ayuntamiento para atender las necesidades de los ciudadanos, Agustín Olivares señala que de manera trimestral, mediante encuestas ciudadanas, es posible conocer la satisfacción, aceptación y calidad de los servicios, y al momento de actualizar la base catastral, ajustar los avalúos y elevar la accesibilidad para realizar pagos, se incrementa la capacidad recaudadora del municipio.

“El buen manejo de las finanzas públicas y la bonanza de nuestros ingresos propios nos permiten planificar los gastos con principios de eficiencia y oportunidad, y ello facilita que cumplamos con lo establecido en la Ley de Disciplina Financiera y mantener muy bajo riesgo. De ahí que las firmas calificadoras nos consideren con alta calidad crediticia”, cita el funcionario.

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