Apoye a sus emprendedores

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MercadoLa paciencia, tenacidad y el apoyo municipal y federal fueron la receta para que 15 socios productores de dulces típicos mexicanos lograran convertir un terreno y tres habitaciones acondicionadas en una empresa con ventas de 8 millones de pesos (mdp) anuales.

Preparar jamoncillos, pepitas, palanquetas, cocadas y otras golosinas fue lo fácil; conseguir un crédito es otra historia, sobre todo al ser una empresa ubicada fuera de las grandes ciudades en donde los préstamos que se obtienen son con altas tasas de interés o son muy difíciles de conseguir.

Durante cinco años, Fidel Germán Herrera Huerta y sus socios propietarios de la firma Elaboración y Distribución de Dulces La Esperanza buscaron financiamiento, pero fue hasta 2010 que lo consiguieron a través del Fondo Nacional de Apoyos para Empresas en Solidaridad (Fonaes).

El esquema de préstamo de dicho Fondo tiene la gran ventaja de que no se cobran intereses a los emprendedores, sociedades cooperativas, productores o amas de casa que pidan créditos, asegura Herrera Huerta, quien agrega: “Si el banco le presta a uno, los intereses nos comen y en este préstamo del gobierno no hay un peso de interés”.

Sin embargo, los recursos son limitados. El año pasado Fonaes recibió 1,810 mdp y en 2011 se aumentó a 2,100 mdp; un presupuesto que sirve para atender a toda aquella persona o cooperativa de zonas marginadas o de poblaciones con escasez de recursos que difícilmente acceden a un crédito bancario, explica el coordinador nacional de ese Fondo, Ángel Sierra.

Desafortunadamente son más las solicitudes que ingresan que las atendidas, por ejemplo, en este año se recibieron 35 mil solicitudes y sólo se atenderá una quinta parte. Con esos recursos presupuestales, en 2010 Fonaes logró apoyar 6,600 proyectos productivos y espera alcanzar los 7 mil en 2011. Una gran parte de los beneficiados serán negocios atendidos por mujeres, al haber 300 mdp etiquetados para ese rubro en particular, asegura Sierra.

Al financiamiento pueden acceder desde propietarios de negocios tradicionales, como tiendas de abarrotes, salones de belleza, cibercafés, tlapalerías, fondas, empresas de cría de ganado, entre otros más, hasta proyectos innovadores de zonas marginadas que terminan exportando sus productos, como los chicles orgánicos que se venden a Europa, o la inulina —un endulzante de bajo índice glucémico para diabéticos— que se distribuye en Estados Unidos.

ProcedimientosCÓMO SER PARTE

Sierra comenta que hay una gran cantidad de proyectos que podrían difundir y apoyar los municipios. Y es que, no sólo se trata de financiamiento, las autoridades locales también pueden arreglar los caminos, realizar obras hidráulicas, mejorar la infraestructura o dar orientación y así ayudarían a los productores.

Para este tipo de créditos, los emprendedores o socios de las cooperativas son quienes tienen que acercarse directamente a Fonaes, porque no hay intermediarios; aunque hay personas que sí reciben un empujón de los funcionarios de los gobiernos municipales, quienes orientan sobre estos créditos, pero son casos raros, precisa el funcionario.

Por ejemplo, el responsable de Desarrollo Rural y de la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Humano de la alcaldía de Chignahuapan, Puebla, Heriberto González, destaca que han contratado consultores para que ayuden a los emprendedores a presentar un proyecto serio, sustentable y bien elaborado.

Asegura que para acceder a esos apoyos hay que ir a las dependencias de gobierno y muchos productores no lo hacen, por lo que a través del municipio se les ayuda con consultores y se les informa de la existencia de los apoyos de Fonaes.

Fue así que lograron orientar a la empresa de dulces típicos de Fidel Germán Herrera, o bien, a un proyecto de cría de borregos, un invernadero, una panadería, entre otros casos. “Negocios que carecían de recursos y no habían podido crecer ni dar más trabajo y empleo, y que con el financiamiento ahora sí lo harán.”

Por eso: “Es importante acercarlos a Fonaes porque carecen de dinero y no pueden crecer. Fonaes quiere apoyar a la gente, que produzca, que genere ganancias y tenga capital de trabajo”, pero aclara González: “Hay que acercarse a las dependencias, porque éstas no se acercarán a los productores”. Los financiamientos que otorga este órgano desconcentrado de la Secretaría de Economía son diversos, dependiendo del negocio y del número de personas que integran una empresa.

En 2009 se ajustaron los montos de los créditos que se otorgan a fondo perdido —ya que solamente se debe comprobar que sí se utilizaron en lo que se dijo— y se fijaron los siguientes criterios:

• Hasta 100 mil pesos para una persona física.

• Hasta 1 millón de pesos para los grupos o cooperativas.

Ángel SierraLas condiciones son que se constituyan como empresas sociales, adopten nuevas tecnologías, se integren a cadenas de valor, impacten en el desarrollo local y regional, y generen empleos.

Como se piden en toda institución bancaria, dice Herrera Huerta, se debe demostrar que hay solidez, llevar estados de cuenta, tener el alta de la sociedad por parte de la Secretaría de Hacienda, llevar identificación oficial, acta de nacimiento y comprobante de domicilio.

El socio fundador de Elaboración y Distribución de Dulces la Esperanza expone que fue difícil conseguir el crédito porque en varias ocasiones tuvieron que ingresar su solicitud, no obstante, lo consiguieron con la constancia y con el apoyo del Secretario de Infraestructura y Desarrollo Humano del municipio, quien “en todo momento dijo: ‘échale ganas’ ”. Así consiguieron un apoyo de Fonaes por 597 mil pesos.

Con esa cantidad construyeron instalaciones más apropiadas para separar los procesos de elaboración de cada dulce y edificaron una bodega. Fue así que aumentaron la variedad de los productos, sus ventas y creció el número de empleados de 32 a 37 personas, esperando que a fines de este año haya tres más.

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