Apoyo del inegi en catastros

MapasModernizar los catastros y registros públicos de la propiedad (RPP) no es un asunto menor, pues hacerlo permitiría planear mejor el desarrollo urbano de los municipios (al actualizar los primeros), identificar zonas de riesgo o las restricciones de uso de suelo para la construcción de zonas industriales o comerciales, otorgar seguridad jurídica a los propietarios de un predio, fomentar la inversión, incrementar las finanzas de los gobiernos municipales y tener una mejor gestión del territorio.

Si se tienen los datos verídicos de las construcciones, por dónde pasan las calles, de qué ancho son, de qué altura y en general todos los detalles físicos, se puede planear adecuadamente una ciudad, una localidad o la infraestructura que se necesita en ambas, explica María Zimbrón, especialista de C-Estrategia, consultora que colaboró con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en la elaboración del estudio Mejores prácticas registrales y catastrales en México.

Sin embargo, asegura Zimbrón, los municipios no tienen esa visión. “Ellos ven al catastro —los RPP son de ámbito estatal— únicamente con un propósito fiscal: recaudar el impuesto predial. No están trabajando por una administración territorial que tenga información completa en cuanto a catalogar los predios, pues lo que buscan es tener un padrón del cual valerse para saber que en determinada dirección pueden cobrar a alguien cierta cantidad”.

El Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) presentó recientemente el Visualizador Nacional de Registros Públicos de la Propiedad y Catastro, un sistema que vincula la información de éstas dos últimas instituciones y permite consultar los datos de los predios, así como sus atributos. Dicha herramienta fue desarrollada con base en la plataforma del Mapa Digital de México y permite el intercambio de datos en línea entre los catastros y los RPP.

En entrevista con Alcaldes de México, Raúl Chávez Morán, director General Adjunto de Información Catastral y Registral del INEGI, afirma que con el sistema es posible corroborar, a través de mapas, que los datos del catastro sean los mismos que los del RPP en torno a cada predio.

Lo primero, continúa el entrevistado, es comprobar que el terreno que se busca sea el mismo, pues suele ocurrir que en el catastro aparece con una medida y en el RPP con otra. Enseguida, hay que corroborar que el nombre del propietario esté igual en ambas instancias y, en tercer lugar, que el domicilio también sea el mismo.

ÉXITO FISCAL

El funcionario comenta que a la fecha, el INEGI ha trabajado en 28 entidades en las que ha cubierto aproximadamente 2,007 municipios, de los cuales en 14 —de 71 que se inscribieron en el Programa de Modernización Catastral del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras)— se ha concluido la actualización del catastro.

“Algunos de ellos son Ciudad del Carmen, en Campeche; Othón P. Blanco, en Quintana Roo, y varios de Colima, que han ampliado su recaudación, pero no por cobrarles más a las personas, sino porque ahora cubren más áreas, ya que algunas estaban sin actualización. Cuando el catastro toma fotografías aéreas de los predios y después hace un trabajo técnico para implementar una especie de censo en las áreas que no estaban cubiertas, se da cuenta de que ya hay más propiedades y que hay quienes no aportan recursos por pago del impuesto predial”, dice.

En promedio, asegura Chávez Morán, quienes han concluido el Programa de Modernización Catastral han aumentado la recaudación en 38 por ciento en promedio, lo que ayuda a los municipios a incrementar sus finanzas y a destinar esos recursos a mejorar los servicios públicos, por ejemplo.

Agrega que al actualizar su catastro, los municipios le proveen información al INEGI, y éste la carga en el visualizador, en el cual ellos pueden tener informa-ción en línea sobre los predios, como ajustes, cambios de propietario, divisiones de predios, fusiones de éstos, nuevos fraccionamientos o desarrollos comerciales, etcétera. “Si una persona proporciona su nombre y su clave catastral, con el visualizador las autoridades municipales pueden ver rápidamente dónde está el terreno de dicho ciudadano.”

Este sistema, continúa el entrevistado, permite también abatir los tiempos de respuesta. En lugar de consultar muchos libros, el visualizador proporciona, oprimiendo una tecla, la información básica del predio. Además, al estar vinculados el catastro y el RPP, es posible hacer el cruce de información entre las escrituras ya digitalizadas y la parte cartográfica. “Lo que busca el INEGI es que se apliquen las técnicas de información para el intercambio de datos estadísticos y geográficos que tienen ambas instancias”, subraya.

Pasos a seguir

LOS OBSTÁCULOS

El funcionario distingue dos obstáculos para la incorporación de los municipios al visualizador: primero, las autoridades deben tener voluntad de hacerlo; y segundo, el proceso de modernización puede significar hasta 18 meses de trabajo, pues hay que elaborar un diagnóstico en el que se detectan los rezagos, y un proyecto en el que se establece lo que se desea mejorar. Y eso, asegura, desalienta a los ayuntamientos, pues tienen otras prioridades.

María ZimbronEn tanto, María Zimbrón precisa que hay estados y municipios que no tienen bases de datos ni cartografía; y si no existe tal información, no hay nada que puedan subir al visualizador. Lo primero, entonces, es generar los datos para compartirlos en ese sistema.

Y es que, indica Zimbrón, el manejo catastral municipal es bastante heterogéneo, pues hay localidades que no tienen los recursos ni las capacidades, ni el interés para administrar el catastro, y ceden sus funciones a la entidad a la que pertenecen. Por otro lado, hay ayuntamientos que sí lo administran en forma independiente y sólo en ocasiones reportan al estado alguna información; también, hay institutos registrales y catastrales que se están implementando ya en algunas entidades, que operan como organismos descentralizados.

Lorena SánchezPara Lorena Sánchez Ugarte, especialista de C-Estrategia, la falta de recursos es una de las limitantes para la incorporación al visualizador. “De los estados que son piloto en el Programa de Modernización Catastral —Morelos, Campeche y Colima—, ésta última entidad trabajó con sus municipios bajo convenios de colaboración, y quienes hicieron el trabajo de uniformar el catastro con el Registro Público de la Propiedad fueron las autoridades estatales, no cada ayuntamiento. Lo único que hicieron éstos últimos fue compartir sus bases de datos.”

Sánchez Ugarte agrega que la información que se tiene que subir al Visualizador debe estar actualizada para que sea útil, y ello implica volver a pagar vuelos para tomar fotos digitales con las características que el INEGI busca para introducirlas a dicho sistema, además de tener al día la base de datos de los predios.

A los municipios, por supuesto que les convendría publicar su información en el Visualizador, pero no les resulta costeable pagar un vuelo, cuyo precio es elevado, para tomar las fotos de un solo municipio. Más bien lo ideal sería que se juntaran varias localidades para pagar dicho vuelo y que se tomen las imágenes de varios territorios municipales, enfatiza.

Es decir, está la plataforma (el Visualizador), pero no hay con qué alimentarla a un nivel óptimo, concluye.

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