Cómo desarrollar ciudades incluyentes

Los gobiernos locales deben garantizar el libre desenvolvimiento de los habitantes de una ciudad en cuanto a movilidad, trabajo y servicios públicos.

El aumento de la población a nivel mundial es un tema que contiene múltiples temas a tratar, dentro de los que destacan la cantidad de alimentos en el planeta necesarios para satisfacer la demanda, los servicios básicos, el impacto medioambiental que se causa y, claro, la accesibilidad a una vida digna a través de las mismas oportunidades garantizadas por los gobiernos.

Actualmente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que en el mundo viven más de 7 mil millones de personas, de las cuales alrededor de mil millones viven con alguna discapacidad, de éstas, 80 por ciento viven en países subdesarrollados. En México, la última estimación (2017) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), señala que habitan poco más de 123 millones de personas, y el dato más reciente sobre la población con discapacidad en México es de 2014, el cual reveló que 6.4 por ciento de la población, es decir, 7.65 millones de personas tienen algún tipo de discapacidad.

► Víctor Santiago Pineda. FOTO: ROSALÍA MORALES

Sin embargo, en palabras del especialista Víctor Santiago Pineda, Presidente de World Enabled, muchas personas no aceptan que la disminución de algunas de sus capacidades se considera como discapacidad, alguien a quien le cuesta subir escaleras o que usa lentes, por poner ejemplos, tiene un grado de discapacidad.

En México la labor y las acciones gubernamentales para el respeto a los derechos de las personas con discapacidad han tomado relevancia en los últimos sexenios. El pasado 3 de mayo de 2018 se celebraron los 10 años de la entrada en vigor de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), aprobada el 13 de diciembre de 2006 por la ONU en Nueva York.

El especialista considera que otro de los aspectos fundamentales que se puso a la vista de todos, y en el cual se debe trabajar más, es en proyectos provenientes tanto de la ciudadanía como del gobierno, que desarrollen ambientes, escuelas, tipos de transporte e inclusión en el trabajo para las personas con alguna discapacidad, ya que son personas productivas. “Actualmente es el sector privado y los gobiernos locales quienes están tomando interés y acciones para evolucionar hacia ciudades incluyentes.”

Es en los nuevos proyectos urbanos y en las nuevas planeaciones territoriales, así como en la infraestructura en general, que se deben considerar las necesidades de toda la población. “La discapacidad es una condición natural de la humanidad y como personas tenemos los mismos derechos que los demás, por lo que es necesario una planificación incluyente que permita a toda la gente poder transitar libremente.” La inclusión, comenta, puede ir desde cosas sencillas como rampas para personas en sillas de ruedas, pasamanos para recargarse y señalización adecuada hasta espacios apropiados.

“Uno de los principales retos es eliminar las barreras físicas y sociales que excluyen a las personas con discapacidad y que quieren contribuir a la sociedad, una persona con discapacidad no implica alguien únicamente con un impedimento físico, se da también cuando existen las barreras de todo tipo que te limitan o impiden desarrollar tu potencial. Si vas a hacer un cambio tienen que involucrarse todos, en especial los alcaldes. Las personas con discapacidad pueden y quieren aportar a la sociedad”, asevera.

ACCIONES FEDERALES

FOTO: ROSALÍA MORALES

A través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, con la Ley General de Asentamientos Urbanos modificada a finales de  2016, se establecieron las bases para que cualquier edificación cumpla con los lineamientos requeridos y establecidos para las ciudades incluyentes. “México respondió a la demanda ciudadana nacional e internacional de la agenda urbana en la que el principal tópico es la inclusión de todas las personas, por lo que desde hace un par de años, el rescate urbano incluye accesibilidad para todas las personas”, comenta Janett Jiménez Santos, Representante en México de La Alianza Global sobre Tecnologías y Ambientes Accesibles (GAATES por
sus siglas en inglés), organización dedicada a la promoción de la accesibilidad de los entornos construidos y virtuales.

A consideración de la especialista: “Hace falta trabajo en áreas como la implementación, es cierto que las leyes existen y quizá se deba trabajar un poco más al respecto con la idea de garantizar la plena libertad de todas las personas y el castigo de aquellos que impidan el libre desenvolvimiento de las personas con alguna discapacidad, sin embargo existen pequeñas especificaciones que a veces impiden que las cosas
fluyan de la manera que debiera ser; una de ellas y quizá de las más importantes, el cómo se deben hacer los nuevos proyectos.”

A decir de la entrevistada, la complejidad del tema de inclusión, ya sea en la agenda urbana, en la sociedad o en lo laboral es la concientización social. “En México tenemos leyes como la Ley General de Inclusión de las Personas con Discapacidad (publicada el 30 de mayo de 2011 en el Diario Oficial de la Federación) que busca garantizar que sin importar la discapacidad las personas deben gozar de libre tránsito en la ciudad, así como acceder a un trabajo, pero en muchos edificios o empleos se continúa viendo que no toman en cuenta las necesidades de todas las personas.”

Los alcaldes, gobernantes y miembros de los equipos de toma de decisiones, así como elaboradores de proyectos “requieren de una capacitación sobre lo que es la inclusión y el trabajo relacionado con el tema. Muchos continúan pensando que hacer vialidades incluyentes es hacer rampas de un metro de ancho en lugares al azar, se requiere conocer a la población, cuántas personas poseen alguna discapacidad y de qué tipo, así como las zonas que requieren con urgencia las modificaciones y qué tipo de modificación y no simplemente hacer rampas”.

“Podría haber muchos más avances, pero con el correcto asesoramiento y acompañamiento el trabajo sería mejor y con una mayor cobertura. La intensión y el trabajo realizado son buenos, aunque son lentos”, culmina.

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