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Dan prioridad a estilos de vida saludables.

Generar políticas públicas saludables, apoyar el desarrollo de proyectos municipales enfocados a modificar conductas para lograr un estilo de vida saludable en poblaciones de entre 500 y 2,500 habitantes son los principales objetivos del Programa de Comunidades Saludables.

“Uno de los compromisos es girar el esquema de atención curativo al de prevención de la salud, que tienen esa visión de ser educativos, cambiar a hábitos saludables y entornos sanos”, señala la doctora Adriana Stanford Camargo, directora de Evidencia en Salud adscrita a la dirección general de Promoción de la Salud.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010, en México habitan 26 millones 49 mil 210 personas en poblaciones con menos de 2,500 habitantes, es decir, el 23.18 por ciento de la población total, que a esa fecha llegaba a 112 millones 336 mil 538.

“En términos de municipios llegamos a 2,041 localidades, de las 2,440 que hay en el país, es decir, la mayoría de los municipios cuenta con alguna comunidad que puede ser incluida en el programa”, explica la funcionaria. Durante el 2013 se apoyaron 137 proyectos que implicaron recursos para atender a 3 millones de personas.

De acuerdo con las reglas de operación, cada propuesta avalada podrá ser financiada, como máximo, al 50 por ciento de su costo, que en ningún caso podrá ser mayor a 500 mil pesos, cantidad que será entregada en una sola exhibición y los municipios tendrán la obligación de aportar el otro 50 por ciento. En caso de no ejercerlo tendrán la obligación de devolver el dinero a la autoridad federal.

Para Ingresar_Mayo2014

Para los casos en los que las propuestas correspondan a municipios con bajo índice de desarrollo, las autoridades locales solamente aportarán la mitad de cada peso solicitado, “si el proyecto es por 500 mil, el municipio aporta 250 mil pesos”.

En cualquiera de los casos, los expedientes deberán contemplar y promover políticas públicas y ambientes saludables, el fortalecimiento de la acción comunitaria, el desarrollo de habilidades personales y la reorientación de servicios de salud. Stanford Camargo asegura que el principal reto de los municipios para ser incluidos en el programa radica en el conocimiento que se tenga de la existencia del mismo.

Por tratarse de programas que involucran la parte social, se tiene que comenzar el proyecto con el trabajo con la comunidad, por lo que desarrollar una estrategia que cumpla con los requisitos para ser incorporado puede llevar hasta un año de trabajo previo.

Para atender ese problema, explica, la Secretaría de Gobernación, a través del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (Inafed), distribuye el catálogo que contiene todos los programas federales de los que pueden obtener recursos para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

Adriana Stanford_Mayo2014De acuerdo con la estructura de la Secretaría de Salud, en el país se cuenta con delegaciones estatales y jurisdicciones sanitarias, que son las encargadas de Las obligaciones_Mayo2014orientar a los municipios en la presentación de los proyectos. “Además tenemos el apoyo de la Red Mexicana de Municipios por la Salud, que son agrupaciones a nivel de los estados y de los alcaldes que trabajan a favor de la salud, y está integrada por na mesa directiva conformada por presidentes municipales que son cabeza de su red estatal”, explica la funcionaria federal.

Con estos antecedentes se tiene que las reglas de operación de los programas se “bajan” a través de las dos vías: la institucional y la red. Al referirse a la participación de los estados, Stanford Camargo señala que Puebla es de las entidades que presenta un mayor número de proyectos, seguido de Durango y Guerrero.

“En algunos casos, la infraestructura administrativa del mismo ayuntamiento no da para tener a una persona que le esté ayudando en esos temas, por lo que aunque se tenga un promotor de la jurisdicción sanitaria no va tener el mismo impacto”, señala Ignacio Núñez Lemus, jefe del departamento de Gestión Intersectorial de la dirección general de Promoción de la Salud.

Un aspecto que detalla Núñez Lemus es que en los estados de Oaxaca, Chiapas y Guerrero es mayor la participación social de la población, al contrario que en municipios industrializados o del norte del país. “Si vamos a hacer un programa de combate al dengue o paludismo en Oaxaca, allá todas las actividades que tienen que ver con la participación social son actividades que tienen mayores beneficios y resultados, porque ellos están acostumbrados a trabajar en equipo y socialmente, situación que no e nota en otras entidades”, explica el jefe de departamento.

Otra de las ventajas que implica el trabajo en equipo es que llega a reducir el monto de los proyectos. Al tratarse de programas enfocados al cambio de hábitos, uno de sus aportes es que cuando una comunidad entiende los beneficios que ha obtenido durante el año de ejercicio del continúen con recursos propios.

A decir de su experiencia, los temas relacionados con saneamiento y mortalidad materna tienen una mayor recurrencia en cuanto a la presentación de propuestas para ser financiados.

En el Presupuesto de Egresos 2014, para el Programa de Comunidades Saludables se autorizaron 75 millones 634 mil 739 pesos; la reglas de operación para este año fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 28 de diciembre de 2013.

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