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“La nube” a su medida

Tecnología a detalleLos gobiernos municipales y estatales tienen a su alcance servicios y soluciones de cómputo en “la nube” (cloud computing) diseñados a su medida, lo cual permite una mayor eficiencia en la administración de recursos y mejores resultados.

Existen empresas consultoras de Internet y de uso de tecnologías de la información (TIC) capaces de ofrecer el servicio bajo demanda, lo que significa que, mediante un análisis de los procesos que se llevan a cabo a través de la web, es posible determinar qué aplicaciones son las que se usan con más frecuencia, llevarlas a la nube y cobrar sólo por el uso de las mismas durante el tiempo que sea necesario.

“La infraestructura tiene que cumplir con una demanda en ciertos momentos; sin embargo, muchas veces se usa sólo 25 por ciento de la capacidad disponible, entonces sale más económico pagar, no por la infraestructura, sino por el servicio.

“Quizá por alguna situación, durante tres días la demanda de infraestructura crezca 80 por ciento, en ese caso ¿por qué voy a pagar dicho costo durante un mes, si yo quiero pagar determinada cantidad sólo por tres días, que es el tiempo que la requiero? El resto del tiempo sólo pagaría 25 por ciento, y ahí viene el ahorro de la nube”, detalla Peter Kroll, vicepresidente y director general de la firma consultora Capgemini en México.

Con el uso cada vez más frecuente de plataformas de Internet en la nube, los gobiernos locales no sólo tienen la posibilidad de externalizar la mayoría de las aplicaciones web para uso propio y oferta de servicios al ciudadano, también pueden ahorrarse hasta 30 por ciento de recursos al dejar de pagar rentas fijas por el mantenimiento de éstas y el uso de servidores.

¿Nube pública o privada?

La nubeOtro de los aspectos que pueden redundar en ahorros para los gobiernos locales que hacen uso de la nube es definir qué información hacen pública y cuál privada. Si bien el consultor advierte que en ningún caso las administraciones pueden concentrar todas sus aplicaciones bajo este modelo, al menos 40 por ciento de éstas sí pueden migrar a la nube, principalmente las relacionadas con el manejo de información no confidencial.

Al respecto, afirma que sólo se deben meter a la nube aplicaciones, datos y estimaciones de carácter público, por ejemplo las páginas web de los gobiernos municipales o las estadísticas de la demarcación, además de la información sujeta a la legislación en materia de transparencia; con ello, además, se agiliza el trabajo en los servidores de las instituciones.

En el caso de la información privada, o de carácter clasificado, los gobiernos tienen la posibilidad de aprovechar su propia infraestructura, contratar servicios externos de alojamiento y administración, o bien, si cuentan con lo requerido, implementar su propia nube privada.

“Por ejemplo un estado de la república puede pensar en juntar los 30 ó 40 municipios que están ahí y montar una nube; como entidad puede prestar ese servicio a todos los municipios, es decir, se convierte en un proveedor de una nube privada donde nadie tiene acceso a la información salvo las entidades, que pueden meter ahí datos confidenciales porque la administración está bajo el control de los estados”, apunta.

El sistema en México

BeneficiosDe acuerdo con el Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco), el ahorro por adoptar servicios de Internet en la nube en el país podría representar 0.31 por ciento del PIB nacional (38 mil 653 millones de pesos). Cerca de 25 por ciento de este ahorro correspondería al sector público.

Peter Kroll refiere que un ejemplo de aplicación de cómputo en la nube por parte de una entidad pública es el Sistema Electrónico de Contrataciones Gubernamentales Compranet, que opera la Secretaría de la Función Pública (SPF). A nivel municipal existen casos como el de Atizapán de Zaragoza, donde se administran las solicitudes de los ciudadanos al ayuntamiento mediante una tecnología denominada Administración de Relaciones con los Clientes (CRM), la cual está disponible a través de una aplicación de software en la nube.

El directivo de Capgemini comenta que si un ayuntamiento o gobierno estatal está interesado en adquirir servicios de cómputo en la nube bajo demanda, lo más recomendable es recibir asesoría de una consultora que tenga en cuenta la estrategia política de la administración y, con base en ello, diseñar la solución más adecuada.

Peter KrollEl proceso, asegura, podría implicar incluso varios años. Como un primer paso, un grupo de consultores diseña un proyecto de análisis que puede tardar de tres a cuatro meses, con ello se logra trazar un mapa de transformación donde se definen las aplicaciones que migrarán a la nube y todo lo necesario para su implementación. Se trata de un proceso que puede costar alrededor de 200 mil dólares; posteriormente, se hace un análisis para definir los gastos por demanda del servicio y los ahorros que esto va a representar.

“En nuestro caso, primero hablamos con el gobierno que requiera el servicio, porque depende de su estrategia política, a dónde quiere llegar, dónde está ahora. Analizamos los planes de desarrollo y revisamos la infraestructura que tiene, después trazamos un mapa de transformación, pero esto no es de la noche a la mañana, en Europa, por ejemplo, tenemos planes de transformación de uno a cinco o seis años, hay que hacerlo paulatinamente para definir todos los servicios”, finaliza Peter Kroll.

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