Migrantes financian desarrollo

Irma HidalgoEl programa 3×1 para Migrantes es un instrumento de la Secretaría de Desarrollo Social federal (Sedesol) que le permite a los municipios colaborar con este sector poblacional y lograr un mayor rendimiento de los recursos destinados al desarrollo de la comunidad. Lo anterior debido a que al coordinar esfuerzos existe la posibilidad de cuadriplicar sus proyectos gracias al esquema operativo de participación en los tres niveles tradicionales: local, estatal y federal, al que se suma la capacidad del migrante.

“Así, la figura del alcalde adquiere otra dimensión de compromiso social y liderazgo”, explica la directora del programa, Irma Guadalupe Hidalgo Vega. “Hay que reconocer que los participantes del 3×1 son contralores natos. Es gente que quiere ayudar a sus comunidades, son los que vienen, se organizan y proponen sus obras.”

Tipo de apoyoUn caso de éxito reciente fue la conformación del comité del municipio de Purísima de Arista, Querétaro, que beneficiará a estudiantes con las Becas 3X1 para Migrantes, con 4 millones de pesos (mdp).

La planeación, ejecución y comprobación de este programa de apoyos escolares estará a cargo del Club de Migrantes y del Club Espejo, la fi gura comunitaria encargada de vigilar el cumplimiento y la transparencia de los proyectos en cada comunidad.

Ya desde 1990 el gobierno orientó sus esfuerzos a las comunidades mexicanas en el exterior a través de su red consular, promoviendo la vinculación de dichas comunidades con nuestro país, así como su desarrollo en materias como salud, educación, deporte, cultura y organización comunitaria.

Sin embargo, explica la funcionaria, desde que se creó el programa 3×1, la participación ha sido exponencial: en 2002 inició con 20 clubes de migrantes en ocho estados de Estados Unidos (EU), 942 proyectos y 247 municipios beneficiados.

En 2010 se llegó a la cifra de casi mil clubes en 40 entidades de EU, 12 mil 663 proyectos y 570 municipios apoyados. El Club de Migrantes es la figura esencial mediante la cual los mexicanos pueden organizarse y decidir qué proyectos convienen a su comunidad. Actualmente se tienen delegaciones en 28 estados del país.

“No hay 3×1 sin la aportación de los migrantes, si ellos no se organizan y proponen tales o cuales proyectos en su comunidad. Es exitoso porque está basado en la organización ciudadana de los mexicanos, son ellos los que deciden hacer aportaciones de su bolsillo para ayudar a sus comunidades de origen”, afirma Hidalgo Vega.

EJEMPLO INTERNACIONAL

Requisitos para el otorgamiento de la toma de notaEl programa ha tenido tanto éxito que ha logrado una proyección internacional pues ya se firmaron convenios de adaptación y asesoría con Filipinas, Guatemala, El Salvador, Francia y Honduras, países que lo han tomado como modelo para su población migrante. El reto ahora es pensar en programas y organizaciones de carácter binacional con EU para lograr un mayor empoderamiento de los migrantes mexicanos.

“Este programa posee numerosas ventajas pues ha permitido organizar la diáspora de migrantes, estructurar a los tres niveles de gobierno en un proyecto común y servir como modelo de reinserción de los migrantes. Los ha empoderado al decidir cómo organizarse, qué proyectos son prioritarios en su comunidad”, expone Hidalgo Vega.

Por otro lado, reconoce la funcionaria, ha sido un constante aprendizaje interactuar con otras dependencias federales que inciden directamente en los proyectos, como son las secretarías de Educación, Economía, Relaciones Exteriores, Salud y la del Trabajo, las cuales fungen como avales de los proyectos, participan en el proceso de dictamen y brindan seguimiento, registro y orientación.

El programa ha evolucionado a tal grado que no sólo se brinda el bienestar a las comunidades, sino que se han conformado proyectos productivos patrimoniales con el fin de crear empleo y fortalecer el patrimonio de las familias en las mismas. En 2006 se trabajó en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero no se tuvieron los resultados esperados. Dos años después se dio la participación a los migrantes, y cuando decidieron qué acciones productivas eran necesarias, entonces la iniciativa funcionó.

En el caso del Fondo Productivo Migrante, éste opera con aportaciones de los migrantes en el extranjero y Sedesol exclusivamente. No participa el estado ni el municipio. La aportación máxima institucional es hasta 300 mil pesos, en partes iguales con el migrante, y el plazo de recuperación máximo es de tres años, cantidad que será invertida en un proyecto comunitario apoyado por el 3×1 para Migrantes, en beneficio de la localidad donde se aplicó el fondo.

“Al comienzo del programa teníamos historias de que las primeras obras beneficiadas eran las fachadas de las iglesias o la pavimentación del camino que conduce a la iglesia. Es fácil entender esta situación. Ahora son mínimos los casos que nos llegan, todas las comunidades buscan su bienestar en obras sociales o proyectos productivos”, concluye.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: