Paja evita migración

Ramiro OrnelasSer jornalero agrícola no sólo es una opción para emplearse, sino también un reto, pues desde hace décadas la situación para los trabajadores del campo no ha variado: Cuando no encuentran trabajo en sus tierras tienen que migrar, a veces llevando consigo a su familia, a regiones donde la tierra sea más próspera para emplearse en la siembra, el arado de la tierra o la cosecha. Y cuando no hay oportunidades en México se van a Estados Unidos.

Aunque no se sabe con certeza el número de jornaleros agrícolas que trabajan en los campos de la Unión Americana, ya que muchos son ilegales, el Buró de Asuntos Consulares del Departamento de Estado de ese país reporta que en 2010 se emitieron 52 mil 317 visas tipo H-2A para trabajadores del campo.

“Si hacemos una revisión de la pobreza en el país tendríamos que sentarnos a revisar la situación de los jornaleros agrícolas, es una población que labora en un ámbito difícil con una exigencia física, donde la gente trabaja el campo porque muchas veces no tiene otra alternativa de ingreso. Me parece que los jornaleros son quizá los pobres de los pobres”, expone Ramiro Ornelas, director general de Atención a Grupos Prioritarios de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

Para facilitar que los jornaleros agrícolas y sus familias encuentren fuentes de ingresos dignas, sin tener que abandonar el país, la Sedesol cuenta con el Programa de Atención a Jornaleros Agrícolas (PAJA), que consiste en la entrega de apoyos económicos para mejorar las condiciones de alimentación, salud, infraestructura, educación, información y servicios básicos en beneficio de los trabajadores del campo.

De acuerdo con el funcionario, mediante este programa se busca identificar las necesidades de los jornaleros a partir de aspectos como su condición de pobreza, alimentación y salud, con el fin de incorporarlos al padrón de beneficiarios y entregarles los apoyos correspondientes, ya sea que trabajen en el lugar donde residen, o bien si tuvieron que migrar a otro municipio.

Las regiones de atención se dividen geográficamente en grupos de localidades denominados Subregiones de Atención Jornalera, que constituyen la unidad mínima de planeación para los apoyos a la población objetivo. Está integrada por mujeres y hombres de 16 años o más que laboran como jornaleros agrícolas, así como por los integrantes de su hogar.

Arado“Estamos hablando de que en el país hay unos 2 millones 400 mil jornaleros, si a éstos les agregamos sus familias estamos hablando de alrededor de unos 7 millones de personas que conforman los hogares de jornaleros agrícolas en el país. Si hablamos de aquellos que migran, son alrededor de 23 por ciento, es decir, 500 mil más o menos que están migrando con sus familias.”

El PAJA opera en 1,101 municipios de 27 estados del país y cuenta con un padrón de más de 665 mil beneficiarios, a quienes se les brinda atención en tres vertientes. Una consiste en apoyos directos mediante la entrega de dos alimentos diarios a niños de hasta 14 años de edad; apoyos económicos mensuales de entre 128 y 565 pesos para garantizar la asistencia y permanencia de niños y jóvenes en escuelas de educación básica, así como un apoyo económico de 800 pesos para las familias de jornaleros migrantes al momento de llegar a su destino.

La segunda vertiente tiene que ver con acciones para el desarrollo de los jornaleros como servicios de acompañamiento en origen, tránsito y destino a sus nuevos lugares de trabajo mediante información, orientación, atención a la salud y acceso a servicios básicos; sesiones de orientación y diagnósticos comunitarios, además de apoyos especiales para contingencias como el pago de servicios médicos y de gastos funerarios.

“La zona tradicional de destino de los jornaleros es el noroeste: Sinaloa, Baja California, Baja California Sur y Sonora. Las zonas tradicionales de origen están en el sur: Guerrero, Oaxaca y Veracruz, pero hay en medio una gran variedad de estados tanto de origen como destino, por ejemplo las zonas de café de Chiapas o Michoacán”, apunta Ramiro Ornelas.

BecasUna tercera vertiente consiste en apoyos para infraestructura a través de subsidios para la construcción, rehabilitación, ampliación, acondicionamiento y equipamiento de inmuebles para atender a los trabajadores en las Subregiones de Atención Jornalera, entre los cuales destacan proyectos de ludotecas, centros de atención especial, guarderías o estancias infantiles, unidades de atención médica de primer nivel, albergues, entre otros.

Asimismo, el PAJA compone una serie de acciones para fortalecer la participación institucional y la sinergia de los programas gubernamentales para garantizar el acceso de la población jornalera agrícola a un trabajo digno, con respeto a los derechos laborales.

Si bien se trata de un programa Federal, la Sedesol busca trabajar en conjunto con los gobiernos estatales y municipales para potenciar los recursos y con ello brindar la mejor atención a la población jornalera agrícola.

“Es un programa Federal, aunque a la hora de identificar los proyectos, éstos se integran con diversos apoyos que pueden ser tanto del estado como de gobiernos municipales. Por ejemplo, un albergue, identificamos dónde ponerlo y trabajamos con los dos órdenes de gobierno para potenciar los recursos. Nosotros traemos un peso y queremos por lo menos conseguir un peso adicional que venga de gobiernos locales; en los servicios buscamos que la integración se haga con los propios municipios”, apunta Ornelas y agrega que los gobiernos locales que deseen participar pueden acercarse a las delegaciones estatales de la Sedesol.

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