200 años después años

2010La cuenta regresiva ha terminado, y el año del Bicentenario de la Independencia nacional y del Centenario de la Revolución Mexicana comienza en un ambiente no visto antes, de pluralidad y libertad para todos los sectores del país.

Con recursos presupuestarios adicionales para las entidades, el apoyo del Ejecutivo federal y la coordinación de estados y municipios, México está listo para celebrar en grande dos de los más importantes procesos de su historia, de acuerdo con autoridades y especialistas. “Hoy, la nota del Bicentenario es la libertad, que es lo más importante”, asegura José Manuel Villalpando, coordinador ejecutivo nacional de las Conmemoraciones de 2010.

En entrevista con Alcaldes de México, el también director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) destaca que, a diferencia del pasado, en esta ocasión la conmemoración se distingue por realizarse bajo una situación en la que prevalecen la libertad de expresión y pluralidad ideológica.

“Hace 100, 50 ó 25 años, la conmemoración tenía una sola línea ideológica. En esta ocasión, si algo distingue a la evocación es la pluralidad o polifonía de ideas, en la cual, con plena libertad, todo mundo puede participar expresando libremente su sentir, su forma de interpretar la historia y hacia dónde quiere enfocar la celebración que cada quien haga de la patria”, afirma.

Desde hace dos años las autoridades federales pusieron en marcha un programa base para comenzar los trabajos previos a los festejos del presente año. Entre ellos estuvo la integración de la Comisión Nacional Organizadora de las Conmemoraciones del 2010, que es el organismo encargado de la coordinación entre los tres niveles de gobierno y los Poderes de la Unión para la celebración del Bicentenario.

En un principio, indica Villalpando, se registraron 400 acciones que, con motivo del Bicentenario y Centenario, serían ejecutadas por los órganos de la administración pública federal. “Luego, ese programa base evolucionó hasta convertirse en un catálogo nacional de proyectos en el que, hasta el día de hoy, se recogen y se describen más o menos mil 700 proyectos diferentes, provenientes de las dependencias de la administración pública federal, de órganos autónomos constitucionales, de los Poderes de la Unión, de los estados y de la propia comisión organizadora”, detalla.

Todas las acciones están directamente a cargo de la entidad que las propone, tanto en su ejecución como en su fondeo presupuestal: “Es una sola conmemoración que tiene dos sucesos históricos a celebrar; entonces, ambos están unificados en un solo espíritu celebratorio, reconociendo en cada uno su carácter histórico fundacional y relevancia en el pasado mexicano”, enfatiza.

Dirigir la orquesta

AntorchaNo obstante, el funcionario reconoce que el mayor reto para la comisión que encabeza ha sido la organización y concreción de un proyecto que considera una enorme cantidad de ideas y actores diferentes, así como todo un abanico de posibilidades respecto a estas fechas. Hoy existe la necesidad de “aterrizarlas, en el sentido de su viabilidad práctica, técnica y, naturalmente, en su aspecto presupuestal. Esto tenía que darse tarde o temprano, y ese ha sido el reto”, añade el coordinador.

Otro aspecto importante ha sido la asignación y ejecución de recursos para los festejos. En el Presupuesto de Egresos 2010, la Cámara de Diputados autorizó un monto específico de 480 millones de pesos adicionales para proyectos de inversión relacionados con el Centenario y Bicentenario, que corresponden a 15 millones de pesos para cada estado.

“Hoy, todos los estados tendrán la posibilidad de establecer el proyecto cultural para el Centenario y el Bicentenario, el que podrán definir en términos de cada una de las entidades, con una etiquetación de 15 millones por estado”, destaca por su parte la diputada Kenia López Rabadán, presidenta de la Comisión de Cultura de la Cámara baja.

Además de este monto, comenta, se resguardaron los recursos base que corresponden a cada una de las instituciones de cultura del país, que pueden utilizarse para algunas acciones conmemorativas, según lo determine cada entidad: “Ningún estado podrá sentirse ajeno a esta conmemoración, toda vez que hay un recurso destinado para ello”, asegura la diputada.

López Rabadán considera que a partir del apoyo que ha otorgado el Congreso de la Unión a los estados para las celebraciones, éstos pueden asignar recursos a aquellos municipios que representen episodios históricos relevantes.

Para el senador Melquiades Morales, titular de la Comisión Especial Encargada de los Festejos del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución Mexicana, es esencial difundir entre los jóvenes los hechos que marcaron el avance del país, evitando a toda costa la formación de “generaciones desmemoriadas” que desconozcan la historia nacional.

Festejos locales

José VillalpandoDesde hace un par de años, los estados han trabajado en sus celebraciones y ahora están listos para iniciar 2010.

En Veracruz se estableció la Comisión para la Conmemoración de la Independencia Nacional y de la Revolución Mexicana, cuyo programa se ha propuesto actuar como un compendio de los esfuerzos hechos en el pasado y un anticipo del proyecto de futuro de la entidad. Así, además de homenajear el legado histórico, la Comisión reúne los programas de las áreas de gobierno y de distintos sectores de la sociedad y sus instituciones, dirigidos a resguardar y fortalecer el patrimonio colectivo: “Así, 2010 será un año de balance de los logros alcanzados y de presentación a la nación de lo que Veracruz ha realizado y quiere ser en el futuro”, indica la instancia.

Entre las tareas de la Comisión destacan publicaciones de divulgación histórica y temas relacionados con la preservación de valores culturales y naturales, que se plasmarán en atlas y libros, así como proyectos productivos en zonas de alta concentración de población indígena, como la Sierra de Zongolica y la Huasteca.

También está considerada la integración de planes maestros ecológicos en Xalapa y los Tuxtlas, la gestión y promoción de restauración de espacios, así como concursos, programas y diferentes fiestas, verbenas populares y conciertos.

En el caso de Chihuahua, la conmemoración será por partida triple, toda vez que, aunada a las celebraciones nacionales, la ciudad de Chihuahua festejará 300 años de su undación. Por esto, con el fin de que estos tres hechos trasciendan, se conformó la instancia llamada “Tres Siglos, Tres Fiestas”, que es la encargada de los festejos.

De acuerdo con este comité, en los dos últimos años se aprobó que se reconociera a Chihuahua como la “Cuna de la Revolución Mexicana”. Además, al concluir 2009, en diversas regiones de la entidad ya se habían realizado alrededor de 650 actividades, como convocatorias, escenificaciones históricas, foros, cabalgatas, encuentros culturales y deportivos, muestras cinematográficas, seminarios, conferencias, festivales, desfiles y paradas cívicas, entre otras.

“Ahora que iniciamos el año 2010 estamos seguros de que en Chihuahua ya estamos preparados para recibir y asumir con responsabilidad las dos fechas históricas más importantes de México”, destaca.

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