Seguir viendo

Turismo sustentable, nicho poco explorado

PlayaLas tendencias mundiales indican que el concepto de sustentabilidad marcará la diferencia entre los países más competitivos en materia turística. México cuenta con varios candidatos para el turismo amigable con el medioambiente, sin embargo no será fácil incursionar en este nicho porque los destinos más factibles tendrán que reconvertirse.

“Para diversificar los mercados y atraer más turistas internacionales se deberán ampliar y modernizar diversas infraestructuras y equipamientos turísticos”, comenta Roberto Calvet Martínez, coordinador Ejecutivo del Sector Turístico de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

Explica que las áreas naturales protegidas y los parques deben contar con más componentes específicos, como vías de comunicación, transporte, hoteles y restaurantes no contaminantes.

Para apoyar sus palabras, establece un paralelismo con el turismo cultural, el cual requiere de infraestructura moderna —con capacidad de constituir por sí sola un motivo de viaje—, lo que implica atractivos como museos, complejos culturales, además de zonas arqueológicas, ciudades y sitios con patrimonio cultural.

POCO COMPETITIVOS.

Roberto CalvetMéxico es considerado entre el grupo de países con mayores atractivos naturales en el mundo, según consta en el documento The Travel & Tourism Competitiveness Report 2011, elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés).

El informe —que califica entre otros aspectos marco regulatorio, ambiente de negocios e infraestructura y recursos humanos— coloca a nuestro país en el lugar 43 de la tabla general, que abarca un total de 139 países evaluados.

No es de sorprenderse que las fortalezas de México fueran sus recursos naturales y culturales, al colocarse en las posiciones 10 y 19 respectivamente; sin embargo, en sustentabilidad y medioambiente se desplomó hasta el lugar 114.

Lo anterior es “señal de que el marco regulatorio aplicable en materia ambiental es deficiente”, afirma Roberto Calvet.

La Organización Mundial de Turismo (OMT) establece que el turismo sustentable o sostenible debe dar un uso óptimo a los recursos naturales, con respeto a los procesos ecológicos esenciales y con disposición a coadyuvar en la conservación de los recursos naturales y la diversidad biológica.

DIFÍCIL MARIDAJE.

La idea es muy buena, sin embargo “el reto es lograr que el matrimonio de la sustentabilidad y el turismo llegue a buen fin”, comenta Calvet Martínez. Esto es “apegarse a todos los lineamientos de normatividad, respetar los usos de suelo, cumplir con las manifestaciones de impacto ambiental y con las disposiciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como enfrentar la dilación de los trámites”.

En este sentido, México ha dado pasos adelante para impulsar a sus estados y municipios con potencial en turismo sustentable —Oaxaca, Quintana Roo y Baja California, entre otros ejemplos—. Por un lado, la Secretaría de Turismo (Sectur) federal, ha adoptado los criterios globales de turismo sostenible de la OMT, para el aprovechamiento equilibrado de los recursos naturales y culturales del país.

No obstante, sigue pendiente la publicación de una declaratoria de Zonas de Desarrollo Turístico Sustentable, así como de reglas para el ordenamiento turístico del territorio, documento que supervisaría el uso de suelo y las actividades productivas, según consta en el Informe para la honorable Cámara de Diputados, relativo a las acciones promovidas por las entidades fiscalizadas, caso Sectur, elaborado por la Auditoria Superior de la Federación, con fecha de corte al 30 de septiembre de 2012.

Cifras preliminares de la Sectur refieren que, en el último sexenio, México recibió 130.6 millones de turistas internacionales, 12.1 por ciento más visitantes que los reportados en el periodo 2000-2006. La captación de divisas sumó 71 mil 27 millones dedólares (mdd), lo que implicó un repunte de 22.1 por ciento en el mismo lapso.

Estos resultados son alentadores, pero podrían ser mejores si la actividad turística se prepara para los desafíos que enfrentará el sector en el corto y mediano plazo, asegura Calvet Martínez, quien anteriormente fue director adjunto de Desarrollo del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur).

EL CASO DE MAYAKOBA.

Un ejemplo exitoso de turismo sustentable es el complejo Mayakoba, ubicado en la zona costera central del Caribe mexicano, desarrollado por la empresa OHL.

En una superficie de 649.7 hectáreas, Mayakoba alberga actualmente a los hoteles Fairmont Mayakoba, Rosewood Mayakoba, Banyan Tree, así como el Campo de Golf El Camaleón y un desarrollo inmobiliario residencial,cuya oferta es precisamente la armonización con ecosistemas de gran valor ecológico, como selva, manglares, dunas, playas y arrecifes, refiere OHL Classic at Mayakoba.

El complejo funciona con base en un sistema integrado de control ambiental, ya que el diseño arquitectónico de los hoteles y villas aprovecha al máximo la luz del día para ahorrar la energía eléctrica procedente de su propia subestación. Las aguas residuales, tratadas en la planta del desarrollo, son empleadas en el riego de las áreas verdes y el campo de golf.

La Semarnat ha señalado a este complejo como un modelo ambiental a seguir a nivel nacional, mientras que la organización internacional Rainforest Alliance también ha reconocido a Mayakoba por su modelo de desarrollo sustentable.

Tan sólo en 2011 el desarrollo recibió a 96 mil visitantes.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: