En 730 días, una prueba más

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El autor es consejero electoral del INE. Twitter: @ArturoSanchezG; Facebook: Arturo Sánchez Gutiérrez (Figura Pública)

A partir del 1o de julio de este año faltarán aproximadamente 730 días para la jornada electoral federal. Para el Instituto Nacional Electoral (INE) la experiencia del pasado 5 de junio dejó una gran cantidad de lecciones que sólo tienen sentido si las pensamos en la preparación de la jornada de 2018.

Desde fuera prevalecen críticas y cuestionamientos sobre el desempeño de las autoridades electorales en los procesos que están concluyendo. Sin embargo, el hecho es que todas las elecciones llegaron a buen puerto. Los sistemas, incluyendo los programas de resultados electorales preliminares (PREP), operaron adecuadamente para cumplir su función y el INE logró instalar prácticamente todas las casillas que se propuso. Pero sobre todo, la ciudadanía se expresó y generó alternancias de partidos en el poder y ratificaciones de otros. El voto cumplió su función.

Con todo, el nuevo sistema electoral nacional requiere de perfeccionarse si miramos hacia el 1o de julio de 2018. Las lecciones están a la vista y hay que empezar a trabajar para asimilarlas. Es evidente que mientras los organismos públicos locales electorales (OPLE) no tengan certeza sobre el presupuesto que ejercerán y las fechas en las que se les ministrará, no será posible planear adecuadamente las actividades que les corresponden. Esta indefinición ya no sólo afecta a los estados, sino al sistema electoral en su conjunto.

Este año se avanzó significativamente hacia el objetivo de estandarizar los procesos electorales de todo el país. Para ello fue necesario que el INE estableciera los lineamientos que debían aplicar los OPLE, desde la forma en cómo deben nombrar a los integrantes de su estructura operativa hasta los criterios para registrar coaliciones, representantes de partidos ante las casillas y cómo realizar cómputos distritales y municipales.

La lección fue evidente: donde se aplicaron correctamente criterios del INE la elección fluyó sin mayores problemas. En adelante, será importante que el Instituto sistematice este tipo de normatividad y coordine oportunamente su operación con los OPLE. A estas alturas ya debe de quedar claro que la independencia y autonomía de los órganos locales se determina frente a los gobiernos, los partidos y cualquier grupo de poder, y no frente al INE, con el que la definición es coordinación y colaboración.

Los PREP seguirán siendo indispensables para conocer de antemano los resultados casilla por casilla, pero también es cierto que en los casos de elecciones para gobernadores, la realización de conteos rápidos debería ser una obligación para los OPLE. Los tres conteos rápidos que se realizaron en esta elección (Oaxaca, Veracruz y Zacatecas) coincidieron con los PREP correspondientes, aportaron certeza a la elección y generaron un mejor clima político ante la incertidumbre del conteo final de los votos.

Éstas, entre muchas más lecciones, deberán recordarse en 2018. Para entonces serán 29 entidades que realizarán elecciones locales el mismo día, junto con la federal que incluye la Presidencia de la República. Si bien faltan alrededor de 730 días, el proceso electoral para la elección presidencial empezará en la primera semana de septiembre de 2017, es decir, dentro de 425 días aproximadamente.

Por lo pronto, el INE debe prepararse ya para organizar las cuatro elecciones locales del 4 de junio de 2017. Será una nueva oportunidad para perfeccionar los procedimientos y fortalecer la relación con los OPLE, para preparar conjuntamente las elecciones de 2018.

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