Datos rezagados vs. Desarrollo sostenible

Publicado Por

Datos_rezagados_Desarrollo_Sostenible_Alcaldes_de_Mexico_De_Puño_Letra_Alcaldes_de_Mexico_Agosto_2015Por Juan Danell Sánchez

Contar con información clara y oportuna del acontecer cotidiano de todos los países del mundo, es una divisa cada vez más valiosa; gracias a ello los diferentes órdenes de gobierno pueden tomar decisiones encaminadas a solucionar las problemáticas generadas por el propio desarrollo de las economías. Sin embargo, existen 77 naciones ―alrededor de 40 por ciento del total mundial― que no disponen de datos actualizados para monitorear uno de los flagelos más importantes: la pobreza.

La mayoría de los datos sobre desarrollo tiene un rezago de dos a tres años, de acuerdo con un balance de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esto es grave porque en el velozmente cambiante mundo en el que vivimos se requiere de información, datos en tiempo real para prepararse y responder a las crisis económicas, políticas, naturales y sanitarias.

El dato es del Banco Mundial (BM), el cual pudo detectar en un estudio que tal deficiencia incide en que las personas más pobres de esos países pasan desapercibidas, por lo que de alguna manera se les condena a permanecer en esa situación de miseria.

Disponer de información de calidad y actualizada es uno de los temas que se abordarán en la Asamblea de Naciones Unidas de septiembre, en la que se trazará la agenda Post 2015, cuya finalidad es encontrar soluciones para abatir los grandes males que persisten y afectan a más de la séptima parte de la población mundial.

Para la ONU, el rezago y grandes vacíos de datos en diversas áreas de desarrollo de los países representa uno de los grandes desafíos para avanzar en el cumplimiento de las metas propuestas para los próximos 15 años.

El caso es que a pesar de los grandes avances tecnológicos en materia de telecomunicaciones y sistemas de cómputo para organizar, almacenar y transmitir datos del acontecer económico, social y político de las sociedades en tiempo y forma, un gran número de gobiernos nacionales y locales dependen de información obsoleta o insuficiente para planificar y tomar decisiones, lo que abona al retraso de las posibles soluciones al rezago en que viven.

La información de Banco Mundial cita que entre 2002 y 2011, al menos 57 países ―37 por ciento del total― contaban con sólo una o ninguna estimación de su tasa de pobreza.

Otro rezago es la falta de sistemas de registro civil con un funcionamiento adecuado y cobertura nacional, los cuales registran graves vacíos de datos en estadísticas vitales. Sólo 60 países cuentan con dichos sistemas, de acuerdo con información del Grupo Interinstitucional para la Estimación de la Mortalidad en la Niñez, de la ONU; en el resto, para estimar los índices de mortalidad infantil, se depende de encuestas de hogares o censos.
En el caso de México el problema se detecta en los tres órdenes de gobierno, pero se acentúa en los municipios. Hablar de estadísticas e información oportuna por temas y sectores es todo un reto. Existen ayuntamientos, muchos, porque no hay información precisa al respecto, que no cuentan aún con un portal en Internet en el que se publiquen datos de la localidad.

Incluso en los ayuntamientos de las ciudades más grandes del país se carece de información actualizada, ya no digamos datos específicos por temas y sectores de la producción y condición de salud pública, nutrición, alimentación y educación.

Este es el caso de México, que no es el más grave en el concierto mundial, pero que sí es parte del conjunto de naciones en las que el rezago informativo es un problema para lograr un desarrollo sostenible. Es por ello que en la ONU ya se habla de la imperiosa necesidad de fortalecer la capacidad estadística y mejorar las metodologías en este tema, así como de los sistemas de información a nivel local, nacional e internacional.

En este sentido, el Grupo Asesor de Expertos Independientes sobre la Revolución de los Datos para el Desarrollo Sostenible, del Secretario General de las Naciones Unidas, destacó en su informe la necesidad de alcanzar un consenso mundial sobre datos, con el objetivo de adoptar principios referentes a los estándares legales, técnicos, privados, geoespaciales y estadísticos que faciliten la apertura y el intercambio de información, al tiempo que promuevan y protejan los derechos humanos.

Esto es porque las nuevas fuentes de datos y tecnologías de recopilación deben aplicarse con el cuidado suficiente para evitar que los informes sean parciales, en beneficio de las personas más poderosas o que favorezcan a quienes tienen mayor acceso a la tecnología, lo que abriría aún más la brecha entre quienes viven en la abundancia de datos y los que están en la pobreza de éstos.

Naciones Unidas plantea que los datos para el desarrollo son bienes públicos y deberían estar disponibles para la sociedad en formatos abiertos, ya que esto apoya la transparencia y rendición de cuentas de los gobiernos, permiten el uso de la inteligencia colectiva para tomar decisiones más acertadas en lo político y económico y además aumenta la participación ciudadana y promueve la eficiencia y eficacia en la acción de gobernar.

Cabe mencionar que el rezago informativo existe, no obstante que 95 por ciento de la población mundial está cubierta por una señal de telefonía móvil, en tanto que los abonados a esta tecnología aumentaron a siete mil millones, la penetración de Internet llegó a 43 por ciento de los habitantes del planeta, conectando a tres mil 200 millones de personas a la red global de contenido y aplicaciones.

Vaya lo que es este mundo extrapolado, cada vez dependemos más de las tecnologías de la información y telecomunicaciones, pero éstas no han podido resolver el problema de comunicación de la sociedad mundial.

Deja un comentario

No Announcement posts