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¿Cómo funciona el programa hábitat?

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CasasEl programa Hábitat, promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) y otros organismos internacionales, fue implementado en nuestro país, en 2003, por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Su objetivo se centra en mitigar la pobreza patrimonial radicada en las zonas urbanas marginadas de México, a través de fusionar la política social con el desarrollo urbano y el ordenamiento territorial, para configurar una estrategia integral que incida en el mejoramiento de la calidad de vida de los más desfavorecidos. Este programa busca fortalecer la organización y participación sociales, así como mejorar el entorno urbano, promoviendo la integración de dichos asentamientos a la dinámica de las ciudades.

Es común que la pobreza se encuentre dispersa en zonas con un precario valor y un profundo déficit de equipamiento y ordenamiento urbanos, así como con carencia de servicios públicos. Estas condiciones hacen que la superación de la pobreza sea aún más difícil, propiciando situaciones de desventaja social, como son las barreras a la movilidad de las personas, la ausencia de seguridad, el difícil acceso a instituciones educativas y de salud, la mala disposición de residuos, etcétera. Todo lo anterior produce un gran desorden social que, frecuentemente, se traduce en otra clase de problemas, como violencia, desintegración familiar, vandalismo y adicciones.

El problema de fondo es la falta de oportunidades de superación para las personas, lo que favorece la reproducción de la marginalidad a lo largo de las generaciones. Se estima que la pobreza patrimonial urbana azota a más de 24 millones de mexicanos —alrededor de 35 por ciento de los habitantes citadinos—. La Sedesol identifica 295 mil 800 manzanas ubicadas en 2 mil 109 localidades urbanas de mil 257 municipios del país, las cuales se han definido como “Polígonos hábitat”.

El programa tiene dos vertientes: la primera de ellas se denomina “Vertiente general”, la cual atiende los Polígonos hábitat que forman parte de las “Zonas de atención prioritarias urbanas”. La segunda se enfoca a sitios y centros históricos de ciudades comprendidas en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La población objetivo de la primera son los hogares asentados en los Polígonos hábitat pertenecientes a ciudades de al menos 15 mil habitantes, que tengan una concentración de hogares en pobreza patrimonial de 50 por ciento hacia arriba, con un mínimo de 80 por ciento de los lotes ocupados y una densidad de 20 hogares por hectárea.

LOS APOYOS

DormitorioEl programa comprende tres modalidades: a) Desarrollo social y comunitario, b) Mejoramiento del entorno urbano y c) Promoción del desarrollo urbano.

El techo presupuestal asignado por área urbana se estipula en el oficio de asignación de subsidios expedido por la Sedesol. Se firma un convenio de colaboración con las entidades federativas participantes, las que, a su vez, establecen convenios de administración de los recursos con los municipios o los organismos descentralizados. Estos apoyos federales exigen, invariablemente, una aportación financiera de la contraparte que, en la vertiente general, constituye una contribución similar a la de la Sedesol, de manera que la aportación federal se duplica. En el caso de los centros históricos, el subsidio federal puede ascender hasta 70 por ciento del costo total de los proyectos.

En cuanto al monto de los apoyos se establece que, del total de subsidios asignados por municipio, se deberá destinar hasta 20 por ciento a la modalidad “Desarrollo social y comunitario” y hasta 5 por ciento a la modalidad “Promoción del desarrollo urbano”, con excepción de los subsidios que se destinen a los apoyos para la adquisición de lotes con servicios para hogares en pobreza patrimonial. Asimismo, el monto del subsidio federal por Polígono hábitat no podrá exceder del que resulte de multiplicar el número de hogares en situación de pobreza patrimonial, residentes en el polígono, por la cantidad de 5 mil pesos.

Los proyectos particulares tienen un monto máximo de subsidio. Por ejemplo, la construcción de un centro de desarrollo comunitario no podrá rebasar la cantidad de un millón 250 mil pesos.

En el caso de la otra vertiente, los subsidios se asignarán por partes iguales entre las ciudades con sitios y centros históricos inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Estos recursos podrán ser utilizados para instrumentar cualquier acción o combinación de obras o acciones del programa, y se aplicarán exclusivamente dentro del ámbito territorial reconocido como centro histórico y en sus accesos viales.

LA RUTA DE LOS PROYECTOS

ConstruccionesPara ingresar proyectos, es requisito contar con una base de datos del polígono que contenga cierta información esencial, como las carencias existentes de agua, drenaje y electrificación por polígono; un anexo con objetivos claros y características técnicas bien definidas; un expediente del proyecto, en el que se cumpla con la normatividad federal y local según los criterios establecidos por las dependencias competentes, y un calendario de ejecución que no rebase el ejercicio fiscal correspondiente.

En una siguiente etapa, el ejecutor tiene que elaborar e integrar el expediente respectivo, así como georreferenciar el proyecto. Esto se captura en el portal denominado Sistema Integral de Información sobre los Programas Sociales (Siipso) y se imprimen los anexos técnicos para presentarlos a la delegación o, en su caso, a la Unidad de Programas de Atención de la Pobreza Urbana (UPAPU). Tras revisar y evaluar que las propuestas presentadas por los ejecutores cumplan con los requisitos, los proyectos son autorizados y se les asigna un número de expediente.

Una vez que la delegación recibe este número de parte de la UPAPU, emite el Oficio de Aprobación para la ejecución de las obras y acciones, las cuales deberán realizarse en el mismo ejercicio fiscal en el que se aprueben. Posteriormente se procede al desarrollo de los acuerdos, siempre cumpliendo con las leyes respectivas. El ejecutor es el responsable de administrar los recursos y hacer los pagos correspondientes hasta la terminación del proyecto, además de presentar a la delegación la documentación que compruebe su conclusión.

La instancia de gobierno o la comunidad que reciba obras y/o equipo financiados con recursos del programa deberá hacer explícito, en el acta de entrega-recepción o en el informe de resultados, su compromiso de darles mantenimiento, conservarlos, vigilarlos y sufragar su continua y adecuada operación. Los bienes muebles adquiridos con recursos del programa, durante su vida útil, deberán utilizarse para el cumplimiento de sus objetivos.

La delegación, con apoyo de los ejecutores, integrará el cierre de ejercicio y lo remitirá a la UPAPU. Esta información considerará todos los movimientos presupuestarios de los subsidios en el ejercicio fiscal, y deberá coincidir con lo registrado en el Sistema Integral de Presupuesto y Contabilidad (Siprec). También es necesario que los ejecutores capturen en el Siipso la información de los instrumentos de registro de beneficiarios del programa, lo anterior conforme a lo establecido en los lineamientos de operación.

LAS DIFICULTADES

El programa Hábitat goza de un diseño conceptual integral y focalizado para el combate a la pobreza patrimonial, por lo que supera los proyectos simplistas y asistenciales de desarrollo social que aún persisten en los diferentes órdenes de gobierno. Sin embargo, ese mismo diseño trae como consecuencia que esta nueva propuesta sea compleja en su planeación, gestión y ejecución.

Por ejemplo, resulta difícil armar una iniciativa que cumpla con la integralidad en todos los polígonos de atención autorizados, puesto que en ocasiones éstos son muchos, además de pequeños, lo que permite sólo una inversión reducida y disgregada que aún debe ser fraccionada entre las diferentes modalidades del programa, lo que suele disolver su impacto.

Un problema medular que ha subsistido es la dificultad para cumplir con los tiempos de ejecución ya que, históricamente, los lineamientos específicos del programa se publican cuando ha pasado el primer trimestre del año. Enseguida hay que presentar múltiples y complejos anexos técnicos acompañados de las respectivas autorizaciones, lo que también retrasa la presentación de las propuestas. La Sedesol también requiere de tiempo para poder revisar, hacer observaciones y, posteriormente, aprobar las solicitudes, por lo que, en general, los oficios se han expedido entre julio y septiembre.

Tras lo anterior, hay que convocar licitaciones públicas que llevan alrededor de un mes de resolución, y ya solamente quedan noviembre y diciembre para realizar las obras y conjuntar toda la documentación pertinente para llevar a cabo el cierre del ejercicio. Por tanto, cualquier inconveniente pone en riesgo la ejecución de los proyectos dado lo apretada de la agenda de tramitación.

Sin embargo, poco a poco, el programa ha logrado elevar su eficiencia administrativa, reducir sus etapas y facilitar el cumplimiento de la integralidad. Asimismo, se realizan esfuerzos para lanzar las reglas de operación y los lineamientos específicos en menor tiempo. Aun así, todavía es necesario formar especialistas en la gestión del programa, así como tener una oficina especial para su implementación preferentemente en una instancia central.

Ayudaría mucho contar con un organismo que permitiera hacer la planeación del programa con un ejercicio de antelación, y esta labor puede ser financiada a través del mismo programa.

Asimismo, es necesario afinar la comunicación entre la UPAPU y las delegaciones para que puedan resolver los problemas cotidianos de manera ágil, y no se frustren las inversiones sociales por problemas burocráticos. Finalmente, al ser un programa de atención a la pobreza, sus recursos son sumamente auditados, por lo que es necesario cumplir cabalmente con la normatividad a fin de evitar problemas.

Hábitat es un proyecto complejo que requiere de un proceso de planeación profundo, habilidades de gestión avanzadas y transparencia en el uso de los recursos; pero, si esto se cumple, también se convierte en un programa de gran impacto social que, a la postre, tiene el poder de transformar la vida de las comunidades marginadas.

2 Comments

  1. salvador jurado avalos says:

    ¿en donde me pueden informar si se va a aplicar los recursos del programa HÁBITAT en el municipio en donde radico y el por que el año pasado no se ejerció este programa? obviamente que no sea en la presidencia municipal por aca de eso nadie parece saber nada.

    • Dirigete al dep de tu municipio,al dep de proyectos estrategicos, deben informarte si efectivamente tienen alguna obra subsidiada por este programa, si no encuentras respuesta, ve a la delgacion SEDATU de tu estado, en el dep de Hábitat preguntas si tu municipio participa, saludos y espero la info. te sirva.

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