CENIT de Atizapán usa inteligencia territorial para ordenar el territorio y anticipar riesgos

por | Sep 22, 2026 | Ciudadanía | 0 Comentarios

El Gobierno de Atizapán de Zaragoza creó el Centro de Inteligencia Territorial (CENIT) en 2025, una unidad especializada en análisis territorial que utiliza tecnología de vanguardia para recopilar, analizar y representar información geográfica, estadística y operativa de la ciudad.

Foto: Alcaldes de México en Facebook.

José Ramón Jarquín Rodríguez, director de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano de Atizapán de Zaragoza, explicó durante la emisión semanal de Soluciones para Gobernar el origen de esta unidad, su importancia en la toma de decisiones y cómo ha ampliado la capacidad de la administración para reducir siniestros en toda la extensión del territorio, además de solucionar la dicotomía de inundaciones en el municipio, pero estrés hídrico en el mismo.

“A nuestra llegada al municipio, el presidente Pedro Rodríguez tenía la intención de tener un conocimiento más profundo del territorio de su población para poder mejorar su vinculación con él y también para poder tomar decisiones informadas”, señaló el director.

De acuerdo con Jarquín, esta necesidad llevó inicialmente a crear al CENIT como una unidad administrativa encargada de compilar información y posteriormente incorporar herramientas de teledetección, entre ellas drones, para generar fotografías aéreas y contrastar la realidad del territorio con los registros existentes. 

Mapas certificados y conocimiento jurídico del territorio

Después, la información generada por el CENIT también se integró en mapas certificados y diferentes capas de información territorial. Entre ellas se encuentran datos sobre tenencia de la tierra, propiedad social y privada, asentamientos humanos irregulares y zonas de riesgo.

José Ramón detalló que esta integración permitió crear un inventario de asentamientos irregulares y contrastarlo con la información sobre propiedad y riesgos. Con ello, dijo, se han podido acelerar procesos de regularización y, al mismo tiempo, contener la expansión de asentamientos hacia zonas de valor ecológico o susceptibles a riesgos.

“Eso ha permitido poder acelerar de manera muy importante los procesos de regularización y también contener la expansión de asentamientos irregulares, sobre todo en zonas de valor ecológico, en zonas de riesgo”, sostuvo.

Un Atlas de Riesgos alimentado por información territorial

Otro de los componentes vinculados con el CENIT es el Atlas de Riesgos, cuya información se nutre de los sistemas de información geográfica y de los modelos digitales desarrollados por el municipio.

Jarquín señaló que el Atlas permite identificar, entre otros elementos, áreas susceptibles de inundación e inestabilidad de taludes, además de incorporar información histórica sobre desastres y vulnerabilidades.

El funcionario también atribuyó parte de este proceso a la integración entre el CENIT y áreas como Protección Civil, Bomberos y Medio Ambiente, así como a la capacitación del personal para interpretar la información generada.

“Cuando nosotros creamos toda la información del Centro de Inteligencia Territorial con el área de Protección Civil, Bomberos y Medio Ambiente, fue muy fácil interpretar esta información”, indicó.

Del dato territorial a la gestión del agua

La información generada por el CENIT también se utiliza para analizar uno de los problemas que enfrenta Atizapán: la gestión del agua. Jarquín explicó que el municipio depende en más de 80 por ciento del Sistema Cutzamala, mientras que el resto proviene de pozos y fuentes propias de abastecimiento.

Para el funcionario, el análisis territorial permite observar que la escasez y las inundaciones forman parte de un mismo sistema que debe ser estudiado de manera integral.

“Hoy hace un par de años, tuvimos la dicotomía de que la gente se quejaba porque no tenía agua, pero en la noche se inundó. Entonces eso nos da la referencia de que el problema no es la falta de agua, sino la manera en la que la gestionamos”, planteó.

A partir de esta lectura, el municipio trabaja bajo el concepto de “territorio esponja”, que busca identificar mediante información territorial los puntos estratégicos para captar e infiltrar agua de lluvia.

“Si esa agua, en lugar de que se vaya a la zona susceptible a inundarse, la captamos y la aprovechamos aguas arriba, resolvemos el problema de la falta de agua y de la susceptibilidad de inundaciones”, explicó Jarquín.

La lógica de esto, explicó, es desarrollar infraestructura polifuncional, capaz de generar distintos beneficios a partir de una misma intervención: captación e infiltración de agua, restauración ecológica, generación de espacios públicos y reducción de riesgos. “Es a lo que nosotros denominamos infraestructura polifuncional, en la que con una inversión puedes tener múltiples beneficios”, concluyó.

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