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Cuentas opacas en estados

IfaiA partir de la discusión de la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos para 2010, resurgieron los temas de la transparencia y la rendición de cuentas, los que los municipios han estado resolviendo con mayor o menor éxito, situación que depende de la forma en que se ha tratado en cada entidad. Decir que todos los gobiernos locales hacen un mal uso de los recursos y no tienen controles es temerario, pero lo es también decir lo contrario.

En México, los esfuerzos por un gobierno más transparente han tenido distintos niveles de éxito debido, fundamentalmente, a nuestro carácter federal,así como al proceso de edificación de instituciones políticas que permitan dar mayor fluidez a la relación entre entes públicos, y entre éstos y los ciudadanos.

Hay dos aspectos importantes en el sistema de rendición de cuentas. Por un lado, tenemos los temas de la apertura y la transparencia como elementos que añaden calidad a la vida democrática del país. No es únicamente saber qué pasa en el gobierno, sino tener la posibilidad de que dicha información sea fidedigna y que esté disponible, de manera oportuna, para permitir a los actores un proceso de toma de decisiones más efectivo.

Hay expertos que afirman que cuando los consumidores disponen de mayor información sobre los bienes de consumo, sus decisiones son mejores, lo que afecta la configuración de la competencia y del mercado. Esto funciona de la misma forma en el espacio político: la opacidad le permite a quienes detentan la información tener mayor ventaja sobre aquellos que no la tienen.

Estados opacos

BilletesEntre 2002 y 2006, se aprobaron leyes de transparencia en todos los estados del país, en las que el común denominador es la capacidad intrínseca para controlar los alcances de la propia ley, lo que limita su efectividad. Por ejemplo, en el caso de los órganos encargados de garantizar la existencia de condiciones para la transparencia, apenas son cinco los órganos autónomos, 20 los organismos descentralizados, el resto son órganos consultivos con cargos honoríficos que tienen poco peso en el contexto de las organizaciones de la administración pública.

También están los mecanismos de rendición de cuentas que la sociedad y los gobiernos tienen disponibles. En los estados existen diversos instrumentos que los congresos locales pueden ejercer con respecto a la administración estatal; pero la mayor parte de ellos está basada en los pesos y contrapesos que se construyen dentro de las estructuras locales. En la base está la ley, la que, según cada entidad, tiene mayores o menores alcances con relación a la forma en que se controla el uso de los recursos públicos y se castigan los abusos y delitos cometidos.

En la relación de los estados con los municipios tenemos a los congresos locales y a los ejecutivos como los principales actores, pero también a las configuraciones políticas que le dan funcionalidad a esa relación. Cuando los gobernadores tienen mayorías en los congresos los contrapesos son menos efectivos, lo que provoca oportunidades de opacidad y manejo de los controles. En el caso de los gobiernos divididos, los mecanismos de negociación pueden ser un tanto más efectivos para reducir la oscuridad e incrementar las posibilidades de rendición, pues los actores políticos se vigilan más y pueden ser más proclives a denunciar malos manejos con mayor éxito.

En general, en los estados los instrumentos para la rendición de cuentas aún son precarios. Las auditorias estatales, donde existen, dependen de los congresos, pero éstos normalmente tienen mayorías afines a los gobernadores, por lo que tanto las cuentas públicas como sus observaciones contienen pocos elementos de sanción a funcionarios, a menos que el gobierno haya cambiado de partido y se implemente una estrategia de revancha contra las administraciones anteriores.

Además, no todos los estados del país obligan a sus gobiernos a publicar documentos en torno a las auditorías dirigidas a la administración pública, ni los pormenores de los presupuestos aprobados por los congresos locales y el destino de las transferencias realizadas por la Federación. También hay que volver a poner atención en aspectos como la rendición de cuentas y la profesionalización gubernamental.

Algunas sociedades son más exitosas que otras en movilizarse para exigir información, implantar mecanismos de sanción y para establecer límites a la acción de sus gobiernos. En el caso federal se requirió de la acción de organismos internacionales para obligar a promover acciones de buen gobierno; pero en las entidades federativas no es suficiente la presión que la sociedad ejerce para que las autoridades construyan mecanismos de control y rendición de cuentas más eficientes, y se comprometan con políticas de apertura y transparencia. Se requiere de la presión de la Federación a partir de la existencia de incentivos sobre la asignación, uso del presupuesto y rendición de cuentas, además de las acciones decididas de distintos actores sociales y políticos para lograrlo.

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