Cohesión social, una posible solución a la inseguridad ciudadana en México

Publicado Por

El autor es maestro en Administración Pública por el INAP y Licenciado en Ciencias de la Informática por el Instituto Politécnico Nacional. Es especialista en tecnologías de la información, telecomunicaciones y seguridad informática en gobierno, áreas en las que tiene una experiencia de 22 años. Su correo: contacto@edgarvasquez.com Sitio web: www.edgarvasquez.com

Por Edgar Vásquez*

En México solamente se denuncian siete de cada 100 delitos debido a la percepción ciudadana sobre lo inútil que es denunciar delitos debido a la desconfianza generalizada hacía las autoridades responsables de procurar justicia.

La inseguridad es uno de los problemas principales de México, los otros son la impunidad y la pobreza; los tres están relacionados y las soluciones propuestas por los gobernantes no han servido hasta ahora, pues de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2017, se estima que se cometieron 31.10 millones de delitos durante 2016, en tanto que solamente uno de cada 100 recibió castigo.

Ante este panorama tan desalentador, la cohesión social podría ser una opción para reducir estas cifras que, muy probablemente, sean solamente una aproximación al problema real.

Impunidad en México, causas y consecuencias

Una primera aproximación al problema revela que México ocupa el quinto lugar en impunidad en el mundo y es superado solamente por Venezuela, Filipinas, India y Camerún.

Fuente: Índice Global de Impunidad 2018 elaborado por la Universidad de las Américas Puebla.

Al mismo tiempo, en México solamente se denuncian siete de cada 100 delitos debido a la percepción ciudadana sobre lo inútil que es denunciar delitos debido a la desconfianza generalizada hacía las autoridades responsables de procurar justicia.

Al mismo tiempo, de esos siete delitos denunciados, tres de ellos fueron hechos porque los afectados necesitaban cobrar el seguro y no porque esperaran obtener justicia mediante la investigación de las autoridades.

La impunidad, alimentada por la desconfianza en las autoridades

La misma Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública reveló que los ciudadanos no denunciaron los delitos que sufrieron porque no querían perder el tiempo en el 33.1 por ciento de los casos, en tanto que el 16.5 por ciento dijeron desconfiar de las autoridades

Sin embargo, la misma encuesta mencionada en el párrafo anterior reveló que la ciudadanía piensa que la inseguridad y la delincuencia son el problema más importante de México y que las autoridades en las que se más se confía son la marina, el ejército y la policía federal, en tanto que a las que se consideran más corruptas son la policía de tránsito, la policía preventiva municipal y los jueces.

Por otro lado, de acuerdo con el Índice Global de Impunidad de México (IGI Mex)  2018, elaborado por la Universidad de las Américas Puebla, en 2017 se cometieron en la República Mexicana 33.1 millones de delitos, de los cuales 31 millones quedaron impunes.

Los 33.1 millones de delitos afectaron a 22.5 millones de personas con edades de 18 años o más, es decir, cada víctima ha padecido 1.5 delitos en promedio, una cifra mayor al 1.3 en promedio de 2012. Que el número de delitos sea mayor que el de víctimas indica que, en promedio, cada persona ha sido afectada más de una vez por la delincuencia.

Al mismo tiempo el número de delitos aumenta cada año: para 2017 hubo 28 mil 224 personas afectadas por cada 100 mil habitantes, lo cual equivale a una tasa superior en 3.24 por ciento a la calculada en 2012 y 17.6 por ciento mayor a la de 2010.

Los efectos de la impunidad en la sociedad

El aumento de la impunidad sostenida ha provocado siete efectos en los individuos, los cuales son imperceptibles para la colectividad, ya que todos tenemos el mismo padecimiento: no podemos identificar quienes están “chuecos” porque consideramos que todos lo estamos.

1.- Desconfiamos de todos (amigos, vecinos, autoridades),

2.- Tenemos una anestesia social (no nos importa lo que ocurra afuera de nuestra puerta)

3.- La sociedad busca que un líder solo resuelva los problemas en vez de pensar en solucionarlos entre todos.

4.- Han aumentado los suicidios, así como la violencia intrafamiliar.

5.- La sociedad padece desesperanza e Incredulidad.

6.- Se incrementa la criminalidad y la violencia.

La solución a la inseguridad e impunidad: cohesión social

Actualmente en el combate a la delincuencia las autoridades policiacas trabajan separadas de los ciudadanos, en tanto que los delincuentes cuentan con “colaboradores” que los ayudan a realizar sus objetivos, sin embargo, el resultado de esa interacción no es una disminución de la impunidad.

Este problema no disminuye a pesar de que el presupuesto destinado a perseguir criminales aumente cada año, los equipos policiales se modernicen y se incremente la capacitación a policías, a la par que se han implementado los Centros de Control de Confianza y los Juicios Orales.

Peor aún, ante la percepción de que el problema de inseguridad no disminuye, ha aumentado la desconfianza en las autoridades y cada vez más nos enteramos de linchamientos y de la aparición de justicieros anónimos.

Ante este problema no resuelto es necesario prevenir en lugar de reaccionar y contar con una población organizada en vinculación con las autoridades policiacas, ya que los delincuentes tienen más miedo de la población organizada que de la policía, de hecho, en aquellas colonias calles o barrios organizados la delincuencia disminuye.

Para contener los robos patrimoniales (el 82 por ciento de los delitos cometidos en México) únicamente se requiere cohesión social y herramientas digitales en los teléfonos celulares de los vecinos, pues la organización de los vecinos y de la comunidad es quizá una de las armas disuasorias más poderosas contra la delincuencia.

Finalmente, para combatir tanto el crimen organizado como los delitos de alto impacto son necesarias acciones de inteligencia y el uso de la fuerza pública, pero para detener los delitos patrimoniales (que constituyen la mayor parte de los delitos) se necesita cohesión social, sobre todo.

* Edgar Vásquez Cruz es maestro en Administración Pública por el INAP y Licenciado en Ciencias de la Informática por el Instituto Politécnico Nacional. Es especialista en tecnologías de la información, telecomunicaciones y seguridad informática en gobierno, áreas en las que tiene una experiencia de 22 años

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: