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Las campañas políticas en la era digital

Por: Luis Ángel Hurtado Razo

Los candidatos creen que por tener miles de seguidores esto se traduce en votantes seguros, o piensan que publicar muchísimo en las redes sociales les ayudará a tener mayor presencia y por lo tanto a que lo reconozcan mucho más.

Esta semana uno de mis alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, me preguntó si las elecciones que actualmente vivimos han sido iguales a las que vivimos hace 3 sexenios cuando se dio la llamada transición democrática en el 2000. Mi reacción fue inmediata y le dije: no, y argumenté que lógicamente en materia de medios en el 2000 no existían las redes sociodigitales y la conectividad a internet era casi nula. Limité mi respuesta a una simple ecuación de avances tecnológicos.

Sin embargo, ahora que reflexiono sobre el tema, las campañas políticas no son iguales no solamente por la cuestión de la existencia de un medio de comunicación, sino también por los procesos políticos, sociales e históricos que implican.

El proceso electoral de 2000 estuvo regido por un modelo de comunicación política muy distinto al actual, y la necesidad de un cambio en el partido en el gobierno nos llevó a elegir a Vicente Fox como nuestro presidente, ese año fue sustantivo porque realmente existió una competencia política y las campañas políticas tuvieron que recurrir al aprovechamiento de todos comunicativos habidos y por haber para lograr la victoria.

Antes de las elecciones del 2000, el sistema electoral estaba diseñado para evitar a toda costa una competencia real entre los contendientes. Ahora pasando a un terreno más actual las campañas electorales presidenciales de 2018, marcaron también un antes y después en el diseño y organización de campañas.

En los comicios de 2000, 2006 y 2012. La televisión jugó un papel fundamental en la elección de los mandatarios que nos gobernaran durante esos periodos. Sin embargo en el 2018 las cosas variaron, debido a la presencia que actualmente tiene internet en los hogares y vida de los mexicanos. Según datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones en el 2018 existían 71 millones de mexicanos con acceso a internet un poco más de la mitad.

Y el principal uso que le daban los mexicanos a Internet era precisamente acceder a las redes sociodigitales, lo cual implica que los políticos y candidatos a ocupar cualquier cargo de elección popular tenían que tener una fuerte presencia en internet.

Los medios tradicionales de comunicación (prensa, radio y tv) se enfrentaron a la competencia de ganar la atención de los mexicanos durante estos comicios electorales, tarea no sencilla debido a la existencia de contenidos en internet que se ajustan más a las necesidades de información de las nuevas generaciones.

Es por ello que con la irrupción de internet también la competencia por obtener votos llego a la esfera pública digital y con ello también las respectivas  estrategias, las cuáles no deben estar pensadas en actos tradicionales como: mítines, entrevistas en prensa, radio y televisión. Sino que también en el terreno digital. Un terreno que hasta el momento puedo afirmar siguen sin comprender los políticos y sus equipos de campaña.

Los candidatos creen que por tener miles de seguidores esto se traduce en votantes seguros, o piensan que publicar muchísimo en las redes sociales les ayudará a tener mayor presencia y por lo tanto a que lo reconozcan mucho más.

Sin embargo los políticos y sus equipos de campaña no se han percatado que muchas veces estos aspectos lo único que provocan es el rechazo y hartazgo de la sociedad. Los errores en las redes sociodigitales durante una campaña pueden, en llegado momento, propiciar una severa crisis, más cuando el contenido se vuelve viral.

Un claro ejemplo lo vimos hace unos días con una imagen que subió a sus redes sociodigitales el candidato de MORENA a la gubernatura de Puebla, Miguel Barbosa. La imagen fue malinterpretada y se asoció con la ex gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso. Aunque claro esa confusión no fue una casualidad sus adversarios aprovecharon el descuido para juzgar a Barbosa por la falta de respecto a la memoria de la ex gobernadora.

Para concluir puedo decir que  las campañas electorales actualmente no son iguales a las de hace 18, 12 y 6 años. Debido al surgimiento de nuevas tecnologías y a la dinámica social y política que vive la sociedad mexicana. Por ello los políticos deben en primer lugar comprender la situación que está ocurriendo a su alrededor y después también asumir el papel que está jugando la tecnología en el desarrollo de la vida pública y lógicamente en las campañas políticas. Si no, están destinados a solamente adaptar discursos y herramientas de más campañas tradicionales al ambiente digital.

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