Perspectiva del Trabajo en México

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Es presidenta de la Organización No Gubernamental Y Quién Habla por Mí AC. Estudió ciencia política en el Tecnológico de Monterrey y se ha dedicado al fortalecimiento de políticas públicas, proyectos y legislación en materia de Derechos Humanos, especialmente en temas de seguridad, género y de protección de derechos de niñas, niños y adolescentes. twitter Twitter twitter Twitter

Es cierto que para crear empleos en México se necesita de un crecimiento económico mayor al registrado y de una estructura económica intensiva en cuanto al trabajo. Pero los logros del país en esta materia hasta ahora han sido insuficientes debido a diversos factores como son la falta de inversión, el efecto de la tecnología con la sustitución del trabajo y por la falta de comprensión de los tipos y dimensiones del desempleo.

El ideal es el empleo decente, mismo que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) identifica como “un trabajo productivo con una remuneración justa, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias, mejores perspectivas para el desarrollo personal y la integración social” (OIT, 2017); entonces el empleo formal, con prestaciones, sería su equivalente en México.

Se precisará de más empleos para el período de 2010-2015 (857 587 por año), luego bajaría la exigencia por efecto de la decreciente fecundidad registrada en años anteriores; pero la PEA femenina sube su participación de 35 a 40 por ciento. El promedio anual de empleos necesarios para el periodo que abarca desde 2008 hasta 2030 es de 641 500, pero crearlos y que sean formales no será nada fácil, pues ni siquiera con los cambios de estrategia económica se combatirá de forma efectiva el desempleo que incluso crece si se considera el rezago acumulado hasta 2008, con una ocupación informal registrada de 25.5 millones de personas. (Peralta, 2010)

Principales consecuencias del desempleo:

  • Pobreza
  • Aumento de la delincuencia
  • Aumento del trabajo infantil
  • Violencia en las familias
  • Estancamiento en el desarrollo integral del país
  • Rezago social
  • Aumento de las brechas de desigualdad

Aunque el PIB creciera con una tasa anual de 7%, como recomendaba el Banco Mundial, no se crearían los empleos formales requeridos. Se analiza el pasado reciente para incluir proyecciones actualizadas (véase el cuadro I).

Cuadro I

La perspectiva se calcula a corto, mediano y largo plazos para una mejor precisión. En la gráfica 1 se aprecia la ocupación de corto plazo, en función del tiempo, mediante el método conocido como suavización multiplicativa de Holt-Winters con datos trimestrales de la ENOE (INEGI, 2010); método que considera un mayor efecto de las observaciones recientes que de las anteriores; se contrasta con la PEA calculada por CONAPO (CONAPO, 2010), de 46.6 millones en 2009, y la ocupación, en el mejor de los casos, sería de 43.3 millones: 3.3 millones de desocupados, que dan un desempleo abierto de 7%. Empero, se nota cierta recuperación del empleo a finales de 2009 e inicio de 2010.

Gráfica I

Para el largo plazo, de 2009 a 2030, se usa la matriz de insumo producto de 2003, a la cual se le introducen las tres tasas de crecimiento del PIB mencionadas, en dos escenarios: uno, histórico, que mantiene la estructura sectorial de 2008, y el segundo que es restructurado y que la cambia en favor de los sectores agrícola, de la construcción y de industria manufacturera, con 1.5% más los dos primeros y 3% la manufactura, lo que le resta 3% al comercio y 3% a los servicios sociales y comunales, que concentran el empleo informal: suma cero en la reasignación sectorial de 6% del PIB. Los resultados, comparados con la PEA, se aprecian en el cuadro II.

Cuadro II

Lo real es que la meta de empleo requerida por la población parece ser inalcanzable; de acuerdo con este último cálculo, el empleo pleno se lograría hasta 2030, si la economía creciera de manera sostenida a una tasa de 7% anual, supuesto poco viable a juzgar por la experiencia.

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